La princesa Leonor se ha convertido, un año más, en una de las grandes protagonistas de los Premios Princesa de Girona. Una cita con la que, desde su incorporación como miembro activo de la Familia Real, ha ido consolidando su compromiso con el apoyo al talento joven, uno de los pilares vinculados a la labor de la Corona. Por ello, en presencia de los Reyes Felipe VI, doña Letizia y la infanta Sofía, se ha trasladado hasta el Gran Teatro del Liceu para hacer entrega de los galardones, donde además ha querido poner el broche de oro a una gala repleta de emociones con unas palabras cargadas de significado.
La heredera al trono toma la palabra ante el talento joven
Tras conocer de primera mano a cada uno de los galardonados, la Heredera al Trono ha vuelto a protagonizar, con gran oratoria, uno de sus discursos a los que ya nos tiene acostumbrados. Si fue en su debut tomando la palabra en 2019 cuando sorprendió con sus primeras intervenciones, ahora ha vuelto a hacerlo con unas sinceras palabras. La princesa Leonor ha convertido su intervención en los Premios Princesa de Girona en una defensa del talento joven y de todas aquellas personas que, lejos de buscar protagonismo, trabajan para transformar la sociedad desde ámbitos muy diferentes. Con un discurso marcado por la cercanía, la heredera al trono ha querido poner nombre y valor a quienes considera sus verdaderos referentes, a los que ha definido como sus "Inteligentes Naturales".
Y es que, la princesa Leonor ha explicado que sus influencers favoritos "no son personajes considerados exitosos o famosos o glamurosos", sino personas que inspiran por su trabajo y sus valores. Durante su intervención, ha destacado a quienes "entrenan bacterias", "se enamoran de problemas con la intención de solucionarlos", "descubren exoplanetas" o cuentan "algo importante con talento y desde la oscuridad y la entraña". Con estas palabras, la heredera al trono ha querido reivindicar una nueva forma de entender la influencia, basada en la curiosidad, el esfuerzo, el pensamiento crítico y la amabilidad. Unos referentes a los que ha definido como sus "Inteligentes Naturales", personas que demuestran que la verdadera capacidad de inspirar no depende de la fama, sino de la huella que dejan en el mundo. Tras esto, la mayor de Felipe VI y doña Letizia ha querido destacar quienes son sus refrentes.
Y es que, entre estos se encuentra Mechi Bidart, creadora de una plataforma digital de microfinanciación que ofrece oportunidades a quienes han sido excluidos del sistema financiero tradicional. La princesa Leonor ha destacado cómo su iniciativa permite "desbloquear su dignidad y permite su crecimiento", demostrando que la tecnología puede utilizarse con propósito y humanidad. También ha recordado la historia de Hatim Azahri, fundador de Joves Units del Poble Sec, una asociación nacida para responder a la falta de espacios deportivos y oportunidades para los jóvenes del barrio barcelonés. La heredera ha puesto en valor su capacidad para transformar "la impotencia en organización y el malestar, en vínculo y comunidad", destacando la importancia del acompañamiento y la educación para descubrir el talento.
Asimismo, la princesa Leonor también ha reconocido el trabajo de los astrofísicos Rafael Luque y José Eduardo Méndez, cuyas investigaciones permiten "avanzar en el conocimiento del universo". Además, ha destacado a la cineasta Gemma Blasco por su obra La Furia, una mirada profunda sobre la violencia sexual contra la mujer, y a Patricia Aymà, creadora de bioplásticos sostenibles a partir de residuos orgánicos, como ejemplo de innovación comprometida con el medio ambiente. Un gesto que, con sus palabras desde el Gran Teatro del Liceu, la princesa Leonor ha lanzado un mensaje claro, y es que la sociedad debe proteger el talento joven mediante el acompañamiento adecuado en el momento preciso. Un reconocimiento a quienes, desde la ciencia, la cultura, la tecnología o la acción social, trabajan para construir un futuro con más conocimiento, oportunidades y humanidad. Unas palabars que, por supuesto, no han estado ausentes de las sonrisas y orgullo de la Familia Real, quienes han observado con atención las palabras de la Princesa Heredera.








