"Encuentro paz en mi casa, con mi gente, mi familia, mis amigos”, nos dice Paula Echevarría, actriz, pionera en el mundo digital, icono de estilo… La asturiana ha construido una trayectoria marcada por la naturalidad, la constancia y una conexión única con el público. Desde hace ya mucho tiempo, todo lo que hace se convierte en noticia, ya sea mostrar un look, hablar de su rutina deportiva o estrenar un nuevo trabajo. En septiembre volveremos a verla en televisión, en un proyecto tan ilusionante como retador, la serie A la deriva, de Antena 3, que podrá verse primero en Atresplayer.
Parece que todos los rodajes te llevan a Canarias.
Sí, los dos últimos han sido allí y tan contenta. Uno fue íntegramente y el otro fue la mitad.
Es decir, que has podido volver a casa y no tener que pasar tanto tiempo fuera.
Sí, de hecho, vuelvo a casa todos los fines de semana, aunque a veces solo esté 24 horas porque necesito esta toma de contacto familiar y ellos también lo necesitan, así que no me cuesta.
'A la deriva' se estrena en septiembre y en ella interpretas a una mujer que se enfrenta al regreso de su marido, que creía muerto, cuando está punto de comenzar otra relación. ¿Qué te atrapó del personaje?
Muchísimas cosas. No solo ese inicio donde da por muerto a su marido desde hace dos años y de repente regresa, sino todo lo que se esconde detrás de esa vida marital pasada, que nadie sabía porque nunca lo había verbalizado. Eran otros tiempos, otros años, en los que no se escuchaba a las mujeres y si tu marido no te trataba bien, parecía encima tu culpa. Durante ese periodo ella conoce a alguien, no pasa nada entre ellos, pero sí surge algo, y justo cuando esa relación incipiente está a punto de dar un paso más, aparece. También me atrapó mucho el tema de las amigas, la relación entre las mujeres, porque no solo es mi historia, cada una tiene la suya detrás; hay madres, hay hermanas, novias, hijas…y cada una tiene una historia fascinante.
Volver a Antena3 con un melodrama de época, cuando ahí viviste el boom de 'Velvet', ¿te ha hecho acordarte del pasado y sentir cierta nostalgia?
Nadie se olvida. Yo no podría, aunque quisiera, porque todos los días de mi vida alguien me habla de Velvet. Es algo increíble, como todavía a día de hoy, me reconocen por la calle y me llaman Ana Rivera, sobre todo la gente de Argentina, México, Colombia… Todos los días me llegan muchos mensajes a través de las redes sociales hablándome de la serie. Es alucinante. Ahora es un regreso con una serie que, sin tener nada que ver, es cierto que puede gustar mucho a la gente, y luego sé que Atresmedia trata muy bien a los productos que tiene y más una súper producción como esta.
“Mi ancla es mi familia, mis amigos y mi pueblo. Me encanta volver allí. Siempre digo que es como mis pies en la tierra”
¿Qué ha sido para ti lo más emocionante de construir un personaje desde la tragedia?
Es una persona que intenta hacer que no pasa nada ante los ojos del mundo, que intenta llevar un negocio, ser buena madre, alegre y feliz por su hijo, que intenta ser una buena amiga y el hombro donde todas sus amigas pueden llorar, que soporta todas esas cargas y además lleva a la espalda una mochila cargada de piedras tremendas.
En la vida real, cuando sientes que las cosas se ponen cuesta arriba, que van digamos a la deriva, ¿cuál es el ancla que te mantiene fija?
Mi ancla es mi familia, mis amigos, mi pueblo. Me encanta volver allí. Siempre digo que mi pueblo es como "mis pies en la tierra" por todo lo que implica, porque allí están mis padres, mi hermano, mis amigas de toda la vida y es una toma de contacto con mis raíces y mi vida de siempre.
Has mencionado varias veces a tus amigas. ¿Son fundamentales en tu vida?
Claro, son súper importante. Son lo que yo considero que tiene que ser una amistad. Mis amigas son para reír, son para divertirnos, para alegrarnos por lo bueno que nos pasa, son para llorar o para querer matar a alguien juntas -ríe-.
Ahora se utiliza mucho la expresión “estar en tu 'prime”, ¿te sientes así, en tu mejor momento?
No sé si es mi mejor momento, pero yo me siento muy bien a todos los niveles. Lo primero, de coco, creo que cumplir años hace que veas las cosas desde otra perspectiva, desde otro punto de vista, ya no reparo en cosas en las que antes me paraba. Te da muchas cosas positivas.
“Nadie se olvida de ‘Velvet’. Yo no podría, aunque quisiera: todos los días alguien me habla de la serie”
Todavía, no, pero el próximo año celebrarás 50. ¿Crees que esta puede ser la década en la que te sientas más libre?
Ahora mismo tengo 48 y me siento muy libre, de hecho, siempre me he sentido bastante libre, pero es cierto que cuánto más van pasando los años, menos me importa lo que piensen los demás. Dicen que te arrepientes en la vida de lo que no has hecho; porque si has hecho algo y te ha salido mal, pues mira, has aprendido algo nuevo, has sabido salir del hoyo y has tirado para delante de otra manera. Pero no me da la gana arrepentirme de no haber hecho cosas. Evidentemente, todo no se puede hacer, pero a día de hoy, lo que hago o no hago es porque quiero o no quiero hacerlo.
“Ahora mismo me siento capaz de ponerme cosas que con veinte no era capaz. y ¿por qué no lo voy a hacer? ¿Porque alguien diga que tengo 48 años?”
¿Ahora dices que sí a todos los planes que te proponen?
Al contrario, aprendes a decir “no”. Antes me costaba mucho decir “no” a las cosas que no me apetecían y lo hacía por no hacer sentir mal a otra persona, pero me sentía yo mal haciéndolo. Ahora dices: “lo siento, espero que lo entiendas" y, si no, lo siento por esa persona, pero voy a priorizar mi bienestar. Los únicos que no cumplen esos requisitos son mis hijos, porque por ellos hago mil cosas al día que no me apetecen. Véase ir a un parque de bolas por la tarde después de llevar trabajando doce horas. ¿Qué te apetece? No. ¿Qué lo haces? Sí, y tan feliz.
Hace poco has dicho que estás en tu momento más sexy de cabeza.
Me preguntaron: ¿Estás en tu momento más sexy? Y dije: de cabeza, sí. Por fuera, no lo sé, pero de coco, sí. Pero, por todas estas cosas que te digo, la seguridad en una misma hace que te sientas como muy potente, imparable, empoderada, capaz de todo porque confías en tu criterio y en ti.
“Me encuentro muy bien a todos los niveles. Lo primero, de coco. Creo que cumplir años hace que veas las cosas desde otra perspectiva”
"Si tengo un evento imprevisto, siempre elijo el 'lookazo'"
Fuera de los focos, las alfombras ¿dónde encuentras paz?
En mi casa, con mi gente, mi familia, mis amigos.
Si tienes un evento imprevisto, imagina, con diez minutos para vestirte, ¿tiras del típico vestido negro o buscas igualmente el 'lookazo'?
Siempre el "lookazo". Lo que pasa es que, en diez minutos, ni queriendo. Bueno, alguna vez he sido muy rápida me acuerdo de estar rodando, tener un evento, retrasarse el rodaje y de dos horas que tenías para prepararte que solo tengas media. Pero, siempre aprovechas algo, el pelo, el maquillaje, aunque depende de la serie que estés haciendo. De A la deriva, no podía aprovechar nada -ríe-.
A veces se demoniza que las mujeres usan ciertas prendas a determinadas edades. ¿Qué opinas de eso?
Me parece absurdo, antiguo y retrógrado. ¿Qué tiene que ver? Se trata de cómo tú te sientas. Yo ahora mismo me siento capaz de ponerme cosas que con 20 no me sentía capaz, y ¿por qué no me las voy a poner? ¿Porque alguien diga que tengo 48 años? Volvemos a lo que te comentaba antes: cada día me importa menos lo que diga la gente.
¿Alguna tendencia de este verano que te apetezca probar?
Hay muchas, porque cada vez el abanico es más amplio. Me encantan los lunares y los casquetes de ganchillo que se llevan ahora, porque me gustan todos los complementos de cabeza: sombreros, pañuelos… Me encantan los mules, tan fáciles de poner y quitar, con tacones pequeños o un poco más grandes… Hay muchas tendencias.
Fuiste una de las pioneras en España en el mundo digital, como bloguera, como instagramer. ¿Sientes que fuiste una visionaria, de algún modo?
No me voy a colgar medallas, yo no quise abrir un blog en su día. Me llamaron para que lo hiciera. Me lo propuso mi amiga Cristina Mitre. Al principio no quería, pero al final lo hice y resultó fenomenal. Fueron unos años estupendos y con muchísimo éxito. Y con Instagram tampoco me voy a poner medallas porque lo descargué pensando que era una aplicación de fotografía para poner filtros. Al final empezaron a subir seguidores y a comentar.
Si ahora echas la vista atrás y ves una foto tuya en Google de 2010, piensas: ¿en qué momento me haría yo esta foto y no la borrarías?
Ah no, yo a lo hecho, pecho. Esa es otra de mis virtudes, en general no me arrepiento de nada. Puedo no volver a ponerme eso, pero no me importa que esté, es parte de mi vida.
¿Sientes que tienes alguna asignatura pendiente? ¿Algo que te gustaría hacer?
Patinar. Nunca supe y siempre me apeteció. Voy a aprender a patinar porque nunca es tarde si la dicha es buena.
Recientemente se graduó tu hija Daniela, que cumple 18 años. ¿Te ves reflejada en ella a su edad?
No, creo que Daniela es muy diferente a cómo era yo a su edad, tiene muchísima personalidad, no te diría que se parece a nadie, es ella misma, desde muy pequeña. Ni a su padre, ni a mí, ni a sus amigos: es muy poco de hacer las cosas porque las hagan los demás. Es muy independiente para todo eso.
“Una de mis virtudes es que, en general,no me arrepiento de nada”
¿Qué es lo más reciente que te han dicho que te haya hecho reír a carcajadas?
Probablemente haya sido algo relacionado con mi hijo, porque suelta cada una… Y me hace muchísima gracia, quiere hablar como si fuera mayor y de repente cambia palabras, suelta cada una que te deja trastocada -ríe-.
Fuiste madre con bastantes años de diferencia. ¿Has sentido distintas ambas maternidades?
No las he sentido diferentes en lo que se refiere a mí. La maternidad es diferente porque estoy en otra casa, con otra pareja, sí cambia, también vas avanzando hacia otro lado, pero sigo siendo el mismo tipo de madre que fui con Daniela, eso sí que no cambia.














