Frase del día

Hermann Hesse, Premio Nobel de Literatura: "Algunas personas creen que aferrarse las hace fuertes; a veces lo que fortalece es soltar"


Creemos que quedarnos es resistir y que eso es bueno, sin embargo, la psicología recomienda dejar atrás el pasado en ocasiones para avanzar en la vida


Mujeres con los brazos arriba felices en el coche© Getty Images
15 de julio de 2026 a las 13:02 CEST

Nos cuesta olvidar el pasado y en demasiadas ocasiones tendemos a pensar demasiado en cosas de hace años que deberíamos haber soltado ya. Una relación que está muriendo u otra que ya se acabó, una decepción que todavía duele, un error que no conseguimos perdonarnos o una etapa de la vida que ya quedó atrás. Pensamos que resistir es una prueba de fortaleza y que soltar sería una forma de rendirnos. Pero es todo lo contrario. 

Y es que nos cuesta aceptar que dejar ir también puede ser un acto de valentía. Preferimos seguir cargando con el pasado antes que enfrentarnos a la incertidumbre que supone avanzar. Sin embargo, la psicología sostiene justo lo contrario: hay recuerdos que solo dejan de hacernos daño cuando aprendemos a relacionarnos con ellos de otra manera.

Eso es lo que resume Hermann Hesse en una de sus frases más conocidas: "Algunas personas creen que aferrarse las hace fuertes; a veces lo que fortalece es soltar".

Mujer abriendo las ventanas de su casa © Getty Images

¿Quién fue Hermann Hesse?

Hermann Hesse (1877-1962) fue un escritor, poeta y filósofo alemán nacionalizado suizo, galardonado con el Premio Nobel de Literatura en 1946. Gran parte de su obra gira en torno al crecimiento personal, la búsqueda de la identidad y el equilibrio interior.

Libros como Siddhartha, Demian o El lobo estepario siguen siendo referentes para comprender los grandes cambios de la vida y la importancia de aceptar que las personas evolucionamos con el tiempo.

Media Image© Getty Images

¿Qué quiso decir con esta frase?

La frase de Hesse rompe con una idea muy extendida: que ser fuerte consiste en aguantar. En realidad, muchas veces seguimos aferrados a personas, situaciones o recuerdos porque sentimos que, si los soltamos, estaremos perdiendo una parte de nosotros.

Sin embargo, como explica el psicólogo Damián Murga, "soltar no es olvidar, sino todo lo contrario". El objetivo no es borrar el pasado, sino conseguir que ese recuerdo deje de condicionar nuestro presente.

Según el especialista, cuando una experiencia importante no se ha resuelto emocionalmente, nuestra mente vuelve una y otra vez a ella. A veces lo hace mediante recuerdos constantes y otras a través de patrones de conducta que repetimos sin ser plenamente conscientes. La causa suele ser la misma: una situación que todavía no hemos conseguido elaborar.

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¿Por qué es necesario aprender a soltar?

Quedarnos atrapados en el pasado tiene consecuencias. Cuanto más tiempo permanecemos enganchados a una experiencia dolorosa, mayor es el riesgo de que aparezcan síntomas de ansiedad, tristeza o incluso depresión.

Pero eso no significa que debamos olvidar lo vivido. De hecho, Murga insiste en que recordar también forma parte del proceso de recuperación. La diferencia está en aprender a mirar ese recuerdo desde otra perspectiva, darle un nuevo significado y aceptar que forma parte de nuestra historia sin permitir que siga marcando cada paso que damos.

Soltar no consiste en hacer como si nada hubiera pasado, sino en dejar de cargar todos los días con el mismo peso.

chica con ropa de deporte© Getty Images

¿Cómo podemos aprender a soltar?

No existe una fórmula rápida, pero sí pequeños pasos que ayudan a avanzar. El primero es aceptar que el pasado no puede cambiarse y que solo podemos resignificarlo desde el presente.

También resulta útil cuidar de nosotros mismos, incorporar nuevos aprendizajes, mantenernos activos y practicar técnicas como el mindfulness, que ayudan a centrar la atención en el aquí y el ahora. Todo ello favorece que el recuerdo deje de ocupar el centro de nuestra vida.

Y cuando sentimos que el sufrimiento nos supera o llevamos demasiado tiempo atrapados en la misma historia, pedir ayuda profesional. Contar con herramientas para comprender lo ocurrido facilita que el recuerdo deje de ser una herida abierta y se convierta, poco a poco, en una experiencia integrada.