Meteórico: así ha sido el primer año como modelo de Cala Moragas. Ha pasado tanto y tan rápido que puede sentirse irreal: abrir un desfile capital para la industria, como es el de Versace; ser testigo del último trabajo (y el último día) de un fotógrafo tan trascendente como Martin Parr... Y protagonizar esta portada, la primera en nuestro país. En su curso inicial, la española, hija del exministro Jorge Moragas, ha tenido el privilegio (y el talento) de protagonizar momentos con los que solo sueñan maniquís consagradas. Agradecida y consciente de la excepcionalidad que vive, exprime el día a día de su profesión como si en cualquier momento pudiera despertarse de este sueño.
¿Qué recuerdas del día que te descubrieron?
Era septiembre. Subí un TikTok que se hizo viral y que llegó a mi actual agente. Su agencia me contactó, me llamó mientras estaba en Menorca y, esa misma tarde, me envió los contratos. Acababa de graduarme en Fashion Business y estaba buscando trabajo, así que lo sentí como una señal, porque tenía que decidir qué hacer con mi vida. Días después estaba en un avión rumbo a Milán para hacer un casting. Tenía 24 años, que me parece una edad ideal para empezar. Pienso que las chicas que comienzan con 18 años tienen muchísimo mérito; este trabajo puede ser muy intimidante: las pruebas, los viajes constantes, llegar sola a ciudades que no conoces... Me siento afortunada de que esta oportunidad haya llegado ahora, con una personalidad más formada y más seguridad. Hace cinco años no habría sido capaz de hacer este trabajo.
¿Cómo se lo tomaron tus padres?
A mi madre le hizo muchísima ilusión. Mi padre se enteró un poco más tarde. Todo ocurrió tan rápido que preferí esperar a que pasara lo de Versace y contarle algo concreto y real. Quería enseñarle que esto iba en serio, porque, a veces, no se entiende muy bien esta profesión.
Empezaste fuerte. ¿Cómo fueron esos inicios?
Fueron serios desde el primer día. Mi primer trabajo fue abrir el desfile de Versace, en Milán, así que nunca tuve tiempo de preguntarme si esto iba a funcionar o no. Funcionó desde el principio, y eso no suele pasar. No tuve un inicio gradual; todo fue muy intenso.
Ese momento fue la bomba. ¿Tienes algún otro que creas que vas a recordar para siempre?
La experiencia más impactante de mi carrera fue un shooting que hicimos en las montañas a diez grados bajo cero y en traje de baño. El fotógrafo era Martin Parr, que tristemente falleció al día siguiente. Aquel trabajo terminó siendo el último de su carrera. Fue una noticia que me impactó muchísimo. Lo recuerdo con tristeza, pero también con orgullo por haber formado parte de ese momento.
“Mis inicios fueron serios desde el primer día. Nunca tuve tiempo de preguntarme si iba a funcionar o no”
¿Por qué decidiste mudarte a Nueva York? ¿Qué te ha dado la ciudad?
Me fui porque nombraron a mi padre embajador de España ante las Naciones Unidas y, desde entonces, ya nunca he querido irme. Es una ciudad que me ha dado muchísimo. Me ha enseñado a ser más independiente y, también, a ser más yo misma. Hay muy pocas reglas sobre quién puedes ser y eso te obliga a abrir la mente. No es una ciudad para todo el mundo, pero, si es para ti, es difícil querer marcharte.
Viajas mucho. ¿Qué lugar dirías que sientes como tu casa?
Viajar es parte de mi rutina. Cojo varios aviones cada semana y siempre intento escaparme a algún sitio; me cuesta muchísimo estar quieta. Todavía no tengo un lugar que sienta completamente como “mi” casa. Nueva York es donde más cómoda me siento, pero tampoco me imagino formando una familia allí. Madrid se me queda pequeña y Barcelona la siento distinta desde que murió mi abuela. Supongo que todavía estoy buscando ese lugar...
"Todavía no tengo un lugar que sienta completamente mi casa. Sigo buscándolo"
¿Pero tienes un sitio al que siempre quieras volver?
Nueva York. Nunca me da pereza ir. Siempre hay algo pasando, algo que descubrir o alguien a quien ver.
También conoces la moda desde un punto empresarial por tu formación. ¿Dónde te ves en el futuro?
Disfruto mucho más de la moda gracias al modelaje. Antes trabajé de relaciones públicas y durante mucho tiempo pensé que ese era mi camino, pero ahora que soy modelo no lo cambiaría por nada.
¿Quiénes son tus referentes en la moda?
Cuando era más joven me inspiraban mucho figuras como Cara Delevingne, Kate Moss y Jane Birkin. Más que por sus carreras, por su estilo, su personalidad y la forma en la que transmitían una actitud muy concreta.
“No cambiaría el ser modelo por nada del mundo”
“Hace cinco años no hubiera sido capaz de hacer este trabajo. Ahora tengo más seguridad”













