'Wellaging'

Cómo envejecemos según nuestros rasgos faciales: de una nariz prominente a labios finos


Adelantarse con rituales a medida es la mejor manera de cumplir años en la mejor versión de uno mismo


Emily Rae en la cama con el pelo suelto y manicura rosa claro© aiemilyrae
Mariana ChacónEditora de Belleza
3 de agosto de 2026 a las 6:33 CEST

Envejecer no está prohibido. Vivimos en la era del wellaging en la que las arrugas se tratan como una señal de que el tiempo ha pasado de forma natural y dejamos atrás los retoques que alteran por completo las facciones o que buscan un rejuvenecimiento extremo a costa de perderse a uno mismo. El objetivo ahora se centra en cumplir años, por supuesto, pero en la mejor versión posible y evitando la huella estética de la que avisan los expertos. Para ello, los rituales de cuidados más específicos comienzan desde los 25, cuando la pérdida de colágeno decae lentamente, y la personalización es clave para conseguir resultados óptimos. 

Los que más saben de piel revelan que no todos envejeceremos de la misma manera: desde los factores medioambientales a los hábitos diarios; y sí, la genética también juega su parte, sobre todo porque los expertos confirman que la forma de las facciones condiciona la manera en la que nos marca el paso del tiempo. 

Primer plano de la modelo Elsa Hansen con collar plateado y pelo peinado hacia atrás© elllsahansen

Cómo envejecemos según la forma de nuestra cara

A partir de una edad, cuando los signos de envejecimiento comienzan a notarse, algunos están más preocupados por las arrugas mientras otros notan el descolgamiento o la pérdida de volumen: "La forma de los huesos, la distribución de la grasa, el grosor de la piel y hasta la manera en que gesticulamos hacen que cada rostro cuente una historia distinta, no solo ahora, sino también con el paso de los años", explica Raquel González, cosmetóloga y creadora de Byoode. 

Para ir un paso por delante, el secreto está en descubrir cuáles son las características faciales propias: "Saberlo de antemano ayuda a prevenir mejor, porque permite tratar cada zona según cómo tiende a cambiar". 

Vera van Erp en primer plano sobre fondo blanco y pañuelo estampado en la cabeza© veravanerp

Tras un vistazo en el espejo y con las pistas que los expertos nos dan a continuación, adelantarnos a la aparición de estos signos de la edad prediseñados es más fácil: 

  • Una nariz prominente: no va a crecer, pero sí puede ganar protagonismo con el tiempo. "El tercio medio pierde volumen, los pómulos se vacían y la zona alrededor de la boca pierde soporte. Al perder estructura alrededor, la nariz queda visualmente más expuesta", apunta la directora dermocosmética de Perricone MD, Mireia Fernández. Su recomendación consiste en centrarse en la firmeza, densidad y luminosidad con el tándem de vitamina C y retinoides; "una piel más uniforme y compacta hace que los cambios de volumen se perciban menos".
  • Pómulos marcados: este rasgo puede funcionar de "sosten" para el rostro, aunque también provoca que la sonrisa y otras expresiones se marquen en la mirada y aparezcan antes las patas de gallo. La hidratación y la elasticidad son clave en el tercio superior a base de contornos de ojos ricos en antioxidantes, péptidos y activos reparadores. 
  • Pómulos planos: "En estos casos, el envejecimiento suele notarse más en el surco nasogeniano y en la caída visual de la mejilla. No es solo flacidez: es también una pérdida de volumen que cambia la lectura de toda la cara", revela la creadora de Byoode. El ritual ideal se basa en mantener la calidad de la piel: "Los péptidos, la vitamina C, los retinoides y los ingredientes que apoyan la barrera, como es el caso de la niacinamida y los omegas, ayudan a que la piel se vea más firme, elástica y luminosa". 
  • Labios finos: se suelen notar antes la línea finas y arrugas verticales. "La hidratación y la nutrición con ácido hialurónico, glicerina y mantecas y aceites, y la protección solar en esa zona ayudan más de lo que parece. Son clave diaria para que los signos de la edad se aprecien cuanto más tarde mejor", señala González. ¿Por ejemplo? Chia Lip Therapy (29 euros), de Byoode, con una fórmula que hidrata, regenera y protege, en un color que realza el tono natural de los labios. 
Gabrielle Florance en un primer plano con pelo suelto y piel limpia© gabrielleflorance
  • Óvalo facial suave: las mandíbulas poco definidas suelen acusar el envejecimiento en el tercio inferior del rostro, donde se notará la pérdida de definición. "Conviene combinar activos reafirmantes, como el DMAE o la vitamina C, con ingredientes que refuercen barrera, masaje bien hecho y protección solar diaria. El daño solar acelera muchísimo la pérdida de estructura", avisa la directora dermocosmética de Perricone MD. Un buen aliado será el High Potency Face Finishing & Firming Toner (48 euros) de la marca, con activos reafirmantes, efecto flash y resultados que aumentan conforme más se utiliza. 
  • Ojos grande o hundidos: son más expresivos y también se les nota antes el cansancio. "La piel del contorno es fina y tiene menos soporte, por eso se deshidrata antes y marca con más facilidad ojera, líneas finas o párpado menos terso", explica Mireia Fernández. La especialista añade que el contorno de ojos debe incluir tratamiento, "con ingredientes como los péptidos reafirmantes, la vitamina C despigmentante y el ácido hialurónico hidratante, pero también delicadeza. Muchas veces se aplica demasiado producto o se arrastra la piel, y eso no ayuda. Hay que trabajarlo con poca cantidad y pequeños toques".