Inmaculada Canterla, farmacéutica, sobre la cosmética de farmacia coreana: "Los ingredientes que realmente funcionan ya los conocíamos, como vitamina C estable o retinoides bien vehiculizados"


La nueva obsesión cosmética coreana cambia los envases virales por códigos de laboratorio. Una farmacéutica nos explica qué merece la pena mirar antes de dejarnos seducir por su apariencia clínica


cosmetica coreana© Getty Images
Patricia de la TorreColaboradora de Belleza
16 de septiembre de 2026 a las 18:59 CEST

Primero aprendimos qué era una esencia. Después llegaron la doble limpieza, las mascarillas de hidrogel, la centella asiática... Durante más de una década, Corea del Sur ha conseguido que buena parte de las conversaciones sobre qué será lo próximo en belleza empiecen allí. Y ahora el fenómeno vuelve a repetirse, aunque ya no miramos a sus (inmensas) tiendas de cosmética, sino a sus farmacias. Después de la "K-beauty", llega la "K-pharmacy": marcas y productos procedentes de las farmacias coreanas que adoptan códigos más clínicos y un discurso centrado en la eficacia.

Imagen editorial de Dr. Althea dedicada a la crema coreana 345 Relief Cream
Ingredientes, fórmulas y códigos que recuerdan a la dermocosmética ganan terreno en la nueva generación de marcas coreanas

La tendencia llega, además, cuando la K-beauty ha dejado de ser aquel fenómeno de nicho que descubríamos a través de internet. Según datos recogidos por Cosmetics Business, la categoría creció un 53% a escala global en el año terminado en enero de 2026 y acumula un 131% en dos años. La misma publicación coloca al K-pharmacy entre las cinco grandes tendencias de la belleza coreana de 2026. La promesa parece perfecta para una consumidora que ya conoce muchos ingredientes cosméticos y empieza a pedir algo más que un envase bonito. Pero aquí aparece la pregunta interesante: ¿que algo venga de una farmacia significa que funciona mejor?

Para Inmaculada Canterla, farmacéutica especializada en dermofarmacia y medicina antiaging, conviene bajar el volumen al entusiasmo. "K-pharmacy y K-beauty son etiquetas vacías. Lo único que importa es la tecnología farmacéutica real: sistemas de entrega, calidad y cantidad de activos, liberación y absorción cutánea. El resto es marketing", sostiene.

Crema Madeca Cream Time Reverse de Centellian24 junto a un lavabo y accesorios de cuidado personal© @centellian24_global
Madeca Cream Time Reverse, de Centellian24, marca de Dongkook Pharmaceutical vinculada al universo de la dermocosmética coreana

De la tienda de cosmética a la farmacia

Durante años, buena parte del atractivo del K-beauty fue su espíritu juguetón. A la gran mayoría nos conquistó la posibilidad de convertir el cuidado facial en una experiencia con texturas inesperadas, ingredientes que todavía apenas conocíamos en Europa, rutinas por pasos y productos virales. La nueva etapa se parece menos a jugar y más a tratar. Cosmetics Business señala que la cosmética coreana está avanzando hacia soluciones más específicas y apoyadas en ciencia, con especial atención a la barrera cutánea, la hidratación y los ingredientes eficaces pero suaves. Aparecen ampollas, sérums concentrados, fórmulas de aspecto clínico y productos dirigidos a problemas específicos de la piel.

Canterla, que desde 2012 trabaja en Cosmeceutical Center en selección y análisis de cosmecéuticos, advierte de que el aspecto farmacéutico de un cosmético y su tecnología farmacéutica son cosas diferentes. La cosmecéutica pone precisamente el foco en la formulación y en los principios activos destinados a actuar sobre necesidades concretas de la piel. "Los ingredientes que realmente funcionan ya los conocíamos: derivados de vitamina C estables, retinoides bien vehiculizados, péptidos biomiméticos, EGF, ectoína, centella asiática, PDRN, NAD, ácido lipoico, SOD…", explica.

cosmetica coreana© Getty Images

Para la farmacéutica, el verdadero interés empieza después: "Lo interesante no es que 'vengan de Corea', sino si el sistema de entrega permite que lleguen a donde tienen que llegar y en la concentración adecuada".

Una de las razones por las que el K-pharmacy encuentra ahora terreno fértil es que nosotras también hemos cambiado como consumidoras. Hace unos años hablábamos de una crema hidratante; ahora sabemos qué es un retinoide, buscamos el porcentaje de vitamina C y distinguimos entre ingredientes destinados a reforzar la barrera o tratar la pigmentación.

Corea está llevando esa alfabetización cosmética un paso más allá. El PDRN, los exosomas, los péptidos y los complejos avanzados para la barrera están despertando interés porque acercan al cosmético un lenguaje y unas aspiraciones que hasta hace poco asociábamos más con la consulta profesional.

Pero conocer el nombre del activo es solo una parte de la historia. Canterla insiste en que su respaldo científico "no lo da el hecho de venderse en farmacia coreana", sino los datos sobre estabilidad, biodisponibilidad y eficacia de la combinación entre activo y vehículo. Canterla es tajante: "Venderse en farmacia o usar lenguaje 'farmacéutico' no garantiza nada por sí solo". El canal de venta, recuerda, dice poco sobre la calidad de la fórmula.

Productos de Dr. Reju-All expuestos junto a material de laboratorio© @rejuall_official
Dr. Reju-All lleva al terreno cosmético una estética vinculada al laboratorio y a la formulación, uno de los códigos que identifican al nuevo K-pharmacy

¿En qué deberíamos fijarnos?

La respuesta empieza por leer más allá del reclamo del envase. Canterla recomienda revisar la lista completa de ingredientes, conocer las concentraciones cuando estén disponibles, valorar la estabilidad de activos delicados como la vitamina C o los retinoides y prestar atención a los sistemas de liberación. También aconseja buscar datos de eficacia y comprobar que exista coherencia entre lo que promete el producto y su formulación.

¿Funciona igual una rutina coreana en una piel mediterránea?

A la calidad de la fórmula se suma otra cuestión: que un producto funcione bien en Corea tampoco significa que debamos importar toda la rutina que lo acompaña. La farmacéutica Marta Ortega habla de diferencias de clima, exposición solar, hábitos y necesidades de la piel. Según explica, el entorno mediterráneo combina mayor radiación solar y un ambiente más seco y suele encajar mejor con rutinas más cortas, con tres o cuatro pasos, y activos dirigidos a manchas, arrugas, textura o flacidez.

La lección, por tanto, quizá no sea copiar la rutina que se sigue en Corea, sino aprender de ella y adaptarla, eligiendo los productos que tengan sentido para nuestra piel, nuestro entorno y una rutina que podamos mantener en el tiempo.

Intensive Cream Loción corporal (24,99€), ZEROID© ZEROID
Intensive Cream Loción corporal (24,99€), ZEROID
Madeca Cream Time Reverse Tratamiento facial antienvejecimiento (13,90€), Centellian24© Centellian24
Madeca Cream Time Reverse Tratamiento facial antienvejecimiento (13,90€), Centellian24
Crema facial Advanced PDRN Rejuvenating Cream (29,99€), Dr. Reju-All© Dr. Reju-All
Crema facial Advanced PDRN Rejuvenating Cream (29,99€), Dr. Reju-All
Crema hidratante y protectora de la barrera cutánea ATOBARRIER365 Crème (31€), AESTURA© AESTURA
Crema hidratante y protectora de la barrera cutánea ATOBARRIER365 Crème (31€), AESTURA

La llegada del K-pharmacy parece hablar también de cómo está cambiando nuestra forma de comprar cosmética. El éxito del K-beauty se construyó en parte sobre el placer de descubrir algo nuevo; ahora empezamos a pedir que cada producto que entra en el neceser tenga una razón para estar allí. Las rutinas muy largas y la búsqueda del brillo superficial empiezan a compartir espacio con una conversación centrada en la barrera, los activos, la eficacia y la salud de la piel a largo plazo.

Quizá por eso la farmacia resulta tan atractiva ahora: promete criterio en un mercado saturado de novedades. Pero ni el lugar donde compramos un cosmético ni los códigos clínicos de su envase responden por sí solos a la pregunta que atraviesa toda esta tendencia: qué contiene y cómo está formulado. Canterla lo resume con una última advertencia: "K-pharmacy, K-beauty o el siguiente nombre que inventen no cambian nada. Lo que funciona es la formulación seria, sea americana, alemana, suiza o coreana".