Durante años, hablar de un rostro más firme parecía conducir inevitablemente al lifting. Hoy, sin embargo, el concepto de tensado facial ha cambiado y la última en probarlo ha sido la presentadora Cristina Pedroche, que ha apostado por Ultherapy Prime, ese tratamiento al que Paula Echevarría llama "la grapadora" que utiliza ultrasonidos microfocalizados con ecografía para tensar la piel desde capas profundas.
La nueva generación de tratamientos busca algo más que estirar la piel: redefinir el óvalo, mejorar la línea mandibular, estimular la producción de colágeno y recuperar la luminosidad para conseguir ese efecto de rostro descansado, terso y más definido que algunos expertos denominan "efecto luz".
La clave está en actuar en distintos niveles y respetar, al mismo tiempo, la expresión y las facciones de cada persona. Desde tecnologías capaces de estimular la musculatura facial como la que ha conquistado a Belén Écija, hasta los ultrasonidos de Jaydy Michel o Elsa Pataky, la radiofrecuencia o los protocolos que combinan diferentes técnicas... Cada vez existen más alternativas para mejorar la firmeza sin pasar por quirófano. Pero, ¿qué hay detrás de esta nueva generación de tratamientos tensores y qué puede aportar realmente cada uno? Repasamos algunas de las propuestas que están redefiniendo el concepto de lifting sin cirugía.
Los mejores tratamientos no invasivos con resultados naturales
Reafirmar y mejorar la calidad de la piel: radiofrecuencia
Cuando el objetivo es mejorar la firmeza y, al mismo tiempo, la calidad de la piel, una de las tecnologías que siguen recomendando los expertos es la radiofrecuencia. Myriam Yébenes, CEO del Grupo Maribel Yébenes, apuesta por Thermage FLX, una tecnología de radiofrecuencia monopolar que permite trabajar precisamente sobre estos dos aspectos. "Nos permite trabajar la firmeza y la calidad de la piel sin recurrir a procedimientos invasivos y sin necesidad de una recuperación prolongada", explica.
En su opinión, una de sus principales ventajas es que los resultados aparecen de forma progresiva y natural. "Los resultados, naturales y progresivos, se perciben de forma armónica, preservando la identidad del rostro y del cuerpo", asegura.
Trabajar la musculatura para definir el rostro: EMFACE
Un rostro más firme no depende únicamente de la piel. La musculatura facial también empieza a ocupar un lugar protagonista en estos protocolos. Paz Torralba, fundadora de su clínica homónima, apuesta por un abordaje basado en un diagnóstico previo y cuenta entre sus opciones con EMFACE, una tecnología que combina la estimulación de la musculatura facial mediante contracciones con un efecto sobre la piel, trabajando zonas como el rostro, el cuello y el área periocular.
Precisamente, este tratamiento ha llamado la atención de Belén Écija, quien lo definió como "todo un descubrimiento para muscular la cara". La tecnología se suma así a una tendencia cada vez más presente en medicina estética: trabajar el rostro desde distintos planos y no limitarse a tensar la superficie de la piel.
Redefinir el óvalo y actuar en profundidad: ultrasonidos focalizados
Cuando lo que se busca es mejorar la definición del óvalo o actuar sobre las capas más profundas, los ultrasonidos focalizados son otra de las opciones que contemplan los especialistas. Entre ellas está Liftera V, basada en HIFU (ultrasonidos focalizados de alta intensidad), que actúa en las capas profundas de la piel sin afectar a su superficie.
Los doctores Carlos López, fundador de CLS Clinic, y Rita Sêco, especialista en medicina estética, destacan sus posibilidades. "La gran particularidad del dispositivo reside en su punta de movimiento lineal controlado, que permite una aplicación más precisa, segura y con menos molestias", señala la doctora Sêco.
El doctor López destaca, además, la naturalidad del resultado y la tolerancia del tratamiento: "Nosotros ya hemos utilizado este tipo de tecnología en los pacientes de nuestro centro y uno de los aspectos que más resaltan es su resultado más natural y que no es doloroso si lo comparamos con otros tratamientos. Realmente, creo que esta tecnología es una de las mejores apuestas para este año".
Dentro de este mismo objetivo de redefinir el rostro, Paz Torralba contempla también la favorita de Paula Echevarría (y Pedroche ahora) Ultherapy PRIME, una tecnología basada, como te decíamos, en ultrasonidos focalizados con ecografía, para estimular la producción de colágeno y mejorar la firmeza de la piel. Actúa en profundidad para conseguir un efecto tensor y redefinir el contorno facial sin cirugía. Además, en sus protocolos Paz puede recurrir, dependiendo de las necesidades de cada paciente, a otras opciones como EXION RF, que combina radiofrecuencia y ultrasonido.
Conseguir una redefinición global: combinar diferentes tecnologías
En determinados casos, conseguir un rostro más definido no pasa por elegir una única tecnología, sino por combinar diferentes tratamientos según las necesidades de cada zona. Es el planteamiento que defiende Biri Murias, directora en Gijón del centro que lleva su nombre, quien destaca Cyclone Face Lift como una de las opciones para conseguir una redefinición global del rostro. El tratamiento permite trabajar áreas como la frente, los pómulos y el cuello.
Su recomendación pasa, en determinados casos, por combinarlo con Alma Láser Spadeep, una radiofrecuencia unipolar térmica que busca mejorar la firmeza y actuar sobre el tejido adiposo. A estos tratamientos pueden sumarse otros destinados a mejorar la calidad de la piel, como infiltraciones de vitaminas o principios activos.
Un abordaje 360 para preservar la expresión
Precisamente, la combinación de técnicas es una de las claves de esta nueva forma de entender el tensado facial. El doctor Diego Prada, de Clínicas Dorsia, defiende un abordaje 360 y completamente personalizado, en línea con lo que actualmente se denomina "naturalización" o "armonización facial".
"Normalmente es un procedimiento que se realiza de manera no quirúrgica combinando distintas técnicas. No se trata solamente de tratar el tercio inferior, sino de trabajar las estructuras del tercio medio y también del tercio superior", señala.
La idea, por tanto, se aleja cada vez más del concepto clásico de lifting entendido como un simple estiramiento de la piel.
El objetivo de estos tratamientos es actuar allí donde cada rostro lo necesita (sobre la piel, la musculatura o las estructuras más profundas) para mejorar la firmeza, redefinir los contornos y recuperar una apariencia más descansada sin perder la expresión ni transformar las facciones.










