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Dra. Beatriz Beltrán, sobre los bioestimuladores de colágeno: "Activan la piel desde dentro para mejorar progresivamente la firmeza, la calidad cutánea y la luminosidad"


Son una de las grandes tendencias en consulta para potenciar la producción natural de colágeno, según dos médicos estéticos


Alessandra Ambrosio con body de fitness gris de Alo© alessandraambrosio
25 de mayo de 2026 a las 6:30 CEST

El principal caballo de batalla para restarle años a nuestra apariencia física es activar, por el medio que sea (radiofrecuencia, ultrasonidos, láser, suplementos…) la síntesis de nuevo colágeno (sustancia estructural de la piel que le da sostén y firmeza), ya que empezamos a perderlo a partir de los 25 años a un ritmo del 1-1,5% y a partir de los 40 años ya hay estudios que aseguran que producimos menos del 75%. Pues bien, en esta 'batalla' por activar una producción suficiente y de calidad de colágeno han irrumpido con fuerza en las consultas los bioestimuladores de colágeno. "Son sustancias inyectables que estimulan la producción natural de colágeno del propio paciente", define la médico estético Beatriz Beltrán. 

Primer plano mujer piel bonita pelo oscuro© Getty Images

Pero ¿por qué son una tendencia actualmente? "Porque la medicina estética ha cambiado. Antes se centraba más en corregir o rellenar; hoy buscamos regenerar, prevenir y estimular la piel para que trabaje por sí sola. Y, a diferencia de otros rellenos que aportan volumen de forma inmediata, los bioestimuladores trabajan activando la piel desde dentro para mejorar progresivamente la firmeza, la calidad cutánea y la luminosidad", justifica la doctora Beltrán. Es decir, en la actualidad se impone una medicina estética más preventiva, más regenerativa y menos artificial. 

Y este es otro de los grandes alicientes de los bioestimuladores de colágeno: los resultados naturales. "El paciente actual quiere verse bien, descansado y con buena piel, pero sin que se note que se ha hecho algo. El ácido poliláctico encaja perfectamente en esta tendencia porque mejora la calidad de la piel y combate la flacidez respetando completamente la naturalidad facial", asegura Carlota Berenguer, médico estético de Clínicas Dorsia. Vamos, mejorar sin transformar los rasgos y obtener un rejuvenecimiento progresivo y natural.

Primer plano mujer rubia con piel luminosa y joyas doradas© mini.lutcifer

Qué ventajas tiene el ácido poliláctico frente a los demás bioestimuladores de colágeno

Actualmente, los principales bioestimuladores inyectables son el ácido poliláctico, la hidroxiapatita cálcica y la policaprolactona. "Cada uno tiene sus indicaciones y particularidades, pero todos buscan estimular la regeneración natural de la piel y mejorar la calidad del tejido a medio y largo plazo", aclara la doctora Berenguer. En este artículo vamos a centrarnos en el ácido poliláctico por su evidencia científica, seguridad y resultados.

  • Aval científico: "El ácido poliláctico es uno de los bioestimuladores con más evidencia científica y estudios clínicos que avalan su eficacia y seguridad", asegura la Dra. Berenguer. A fecha de mayo de 2026, hay más de 10.000 artículos publicados en la base de datos Medline (PubMed), la 'biblia' de la medicina estética, sobre su uso en aplicaciones biomédicas e industriales.
  • Seguridad: lleva utilizándose desde hace más de 15 años en medicina estética. "Hoy día conocemos perfectamente cómo trabajar con él de forma segura", apunta Beatriz Beltrán.
  • Resultados: ofrece una estimulación potente y progresiva del colágeno con resultados naturales y duraderos. "El ácido poliláctico destaca especialmente por su capacidad para mejorar la firmeza y la calidad global de la piel de una forma muy progresiva y elegante. No busca 'rellenar' ni transformar el rostro de forma inmediata, sino regenerar el tejido desde dentro. Además, permite tratar zonas amplias y conseguir resultados muy naturales, algo que hoy en día buscan muchísimo los pacientes", explica la Dra. Berenguer.

Para qué perfil de paciente está pensado el ácido poliláctico

Los bioestimuladores de colágeno están pensados para personas con flacidez que necesitan recuperar la firmeza pérdida y mejorar la calidad de la piel, tanto en la cara como el cuerpo. "En el rostro solemos aplicarlo sobre todo en mejillas, línea mandibular, sienes y zonas donde queremos mejorar la firmeza y la calidad de la piel", describe Carlota Berenguer. Pero también tiene muchas aplicaciones corporales, como en cuello, escote, brazos, abdomen, carta interna de los muslos y glúteos con el mismo fin: mejorar la firmeza y calidad cutáneas. "Está especialmente indicado en pacientes que empiezan a notar pérdida de firmeza, flacidez o una piel más fina y menos luminosa. A partir de los 30-35 años ya podemos utilizarlo de forma preventiva, aunque sobre todo es muy interesante en pacientes más maduros que quieren recuperar calidad de piel sin recurrir a cambios muy evidentes", según la médico estético de Clínicas Dorsia. 

Alessandra Ambrosio con body de fitness gris de Alo© alessandraambrosio

Por el contrario ¿quién no debería planteárselo? No está recomendado en personas con enfermedades autoinmunes activas y/o infecciones, embarazadas ni durante la lactancia. "Ni en personas que lleven fillers permanentes u otros materiales de relleno no reabsorbibles porque el ácido poliláctico, al actuar como un bioestimulador, puede 'reactivar' o alterar el comportamiento del material antiguo y aumentar el riesgo de complicaciones, como inflamación crónica, granulomas o nódulos, fibrosis, endurecimientos o reacciones tardías difíciles de tratar", advierte la doctora Beltrán. Y tampoco es el tratamiento idóneo "en pacientes que buscan un resultado inmediato o un efecto de volumen muy marcado en una sola sesión", añade Carlota Berenguer. En cualquier caso, como siempre, la valoración médica personalizada es fundamental.

En qué consiste el tratamiento con ácido poliláctico exactamente

El tratamiento consiste en infiltrar el producto mediante una cánula en puntos estratégicos para estimular la producción de colágeno. La sesión suele durar unos 30 minutos y puedes hacer vida prácticamente normal a las 24 horas. Tras el tratamiento se recomienda realizar automasajes en la zona durante unos días para favorecer la correcta distribución del producto. ¡Ojo! "Es un tratamiento muy técnico, que requiere una gran experiencia médica, porque no permite margen de error si queremos conseguir resultados seguros y naturales", advierte la Dra. Beltrán. Suelen ser necesarias tres sesiones, a razón de una cada mes y medio o dos meses, y se suelen recomendar sesiones de mantenimiento anuales para prolongar los resultados. Importante: "El resultado no es inmediato. Aparece de forma gradual y suele apreciarse plenamente unos tres meses después de la última sesión, que es el tiempo que el organismo tarda en sintetizar colágeno nuevo", advierte Beatriz Beltrán.

La duración de los resultados suele ser de entre 18 y 24 meses, según tus hábitos de vida. "Los efectos aparecen de forma progresiva en las semanas posteriores al tratamiento. La piel se ve más firme, más densa, más luminosa y con un aspecto más rejuvenecido, pero sin perder naturalidad. Precisamente esa progresividad hace que el cambio sea muy elegante", apunta la doctora Berenguer.

Modelo en el backstage de Vetements© Spotlight Launchmetrics

Una de las principales críticas que se le hace al ácido poliláctico es que es de los inyectables que más huella estética dejan: ¿cómo se ha solucionado esto?

Según las expertas, el secreto está en la técnica del médico, la buena indicación y el conocimiento del producto. "Hoy en día existen mejores diluciones y formulaciones más avanzadas que permiten obtener resultados naturales y sin sobrecorrecciones. Por ejemplo, la actual forma de hidrolisis de la policaprolactona asegura que el activo desaparece dejando un residuo cero; y los estudios con biopsia de las partículas de ácido poliláctico han confirmado que éstas desaparecen completamente después. Lo que queda es la redensificación del nuevo colágeno pero sin presencia de partículas", asegura la doctora Beltrán. 

No solo eso, si antes se empleaban técnicas demasiado agresivas o cantidades excesivas, hoy día el enfoque es más conservador y personalizado: "Buscamos estimular el colágeno respetando completamente la anatomía y la expresión del paciente, por lo que, bien indicado y bien trabajado, el ácido poliláctico ofrece resultados muy naturales y difíciles de detectar", concluye la médico estético de Clínicas Dorsia.