La suya es una historia de contrastes. A finales de los 80, Eva Cobo se convirtió en una de las actrices más relevantes del panorama nacional. Durante una larga temporada no dejó de encadenar proyectos que la llevaron a ser chica Almodóvar y compartir reparto con Jackie Chan. Pero en 2004 decidió dejar todo e iniciar una nueva etapa lejos de la televisión, marcada por el absoluto ostracismo. Se reconvirtió entonces en empresaria y atravesó en completa intimidad el duelo por la muerte a los 18 años de Carlota, la hija que tuvo con Toni Cantó. De esa tragedia que la ha marcado para siempre y de su vuelta sorpresa al mundo de la interpretación se ha sincerado. Lo ha hecho en su regreso a la vida pública, que ha llegado cuatro años después de la entrevista en la que se sinceró como nunca en ¡HOLA!
Nacida el 26 de abril de 1967 en Barcelona, Eva Cobo se retiró en 2004. Justo antes hizo la obra de teatro El acero de Madrid y la película Pasos, de Federico Luppi. Su decisión de alejarse de la interpretación llegó porque el empresario Roberto Díaz-Rincón, padre de su segundo hijo, le pidió que abandonara la profesión y lo hizo porque apostaron por un proyecto familiar. Entonces era ya madre de familia numerosa y le compensó dedicar tiempo a los pequeños sin la preocupación de tener que dejarlos para ir al teatro o hacer esas giras por toda España. Así nos lo explicó ella misma, añadiendo además que había lanzado una empresa de aceite de oliva.
En esa conversación con ¡HOLA!, Eva Cobo aseguró dejar la puerta abierta a volver a trabajar como actriz: "Si surge algo que me emocione, sí. Es un trabajo que me llena mucho, pero todo son etapas. Lo que echo más de menos es el teatro…". El proyecto perfecto parece que ha llegado y está ilusionada por haberse puesto de nuevo frente a las cámaras. Su regreso llega de la mano de El desvío, un cortometraje de thriller psicológico ambientado en el Camino de Santiago que ha rodado en Pontevedra. Irene Esser, María Marnez, José Manuel Lorenzo, David Amor, Manel Loureiro y Miguel Lorenzo completan el reparto, capitaneado por Martín D. Guevara.
Las palabras exactas de la actriz sobre la muerte de su hija Carlota a los 18 años: cómo ha atravesado un duelo que vivió en la más absoluta intimidad
Muy ilusionada ha dado detalles de este proyecto en Y ahora Sonsoles, su primera aparición televisiva en décadas. Una entrevista en la que también ha hablado sincera del duelo por la muerte de su hija mayor el 29 de enero de 2011, víctima de un accidente de tráfico en el que también perdió la vida su pareja, sobrino de Xavier Trias. Venían de cenar con unos amigos cuando fueron sorprendidos por un kamikaze ebrio.
"Carlota estaba estudiando en la universidad, en Barcelona, y yo estaba entonces viviendo en La Coruña. Cinco días antes de que ocurriera, yo siento una necesidad enorme de verla. Me fui al aeropuerto sin billete a coger el primer vuelo para verla", ha contado sobre esa intuición que tuvo y que le permitió despedirse de su hija, a la que define como un ser especial. Señala además que estaban muy unidas porque se crió con ella, ya que antes de dar a luz rompió con Toni Cantó.
"Fui a Barcelona y estuve con ella cuatro días, hasta el jueves, que me tenía que volver. Le dije: cariño, me tengo que ir, que están tus hermanos. Ella me dice, mami, te quiero mucho. Eso fue lo último", ha explicado, remarcado que siempre hay que atender lo que uno siente.
Recibió la terrible noticia ya en La Coruña, donde estaba viviendo entonces. "El sábado, a las 9 de la mañana, me llamaron a la puerta de casa y había dos señores vestidos de paisanos. Me enseñaron una placa, era la policía. Me dijeron que querían hablar tranquilamente y me dieron la noticia. Yo les dije que se habían equivocado, ellos insistieron. Cuando dijeron la palabra que no quieres oir, que es tanatorio, ahí es cuando se cae todo", ha relatado Eva, que después de eso se fue a vivir con su hijos a Londres.
La muerte de un hijo, ha señalado, "no se supera, se aprende a vivir con ello, se lleva". "Todos los días te acuerdas de ella, la recuerdas de toda manera, al principio te proteges pensando que está en la universidad, que está de viaje... Pero poco a poco tienes que ir asumiendo lo que ha ocurrido y coges una depresión, una depresión enorme, yo estuve muy mal y sigo con medicación. Lo que haces es centrarte en tus otros hijos, que necesitan una madre fuerte que funcione como madre, que trabaje..", ha confesado.







