A pesar de que una gran parte de mi vida consiste en escribir sobre las últimas tendencias, la realidad es que soy bastante clásica a la hora de vestir. Me encanta ver cómo las chicas más cools -tanto amigas como desconocidas y celebrities- combinan las prendas del momento, pero muchas veces me cuesta sumarme a ellas. Eso sí, admito que muchas veces acabo cayendo y me arrepiento de no haberlo hecho antes. Me pasó con los bombachos, con los capri y, más recientemente, con los kitten heels. Siempre he sido de zapato alto, pero 2026 está siendo, sin duda, el año de la comodidad para mí, ya que mi ritmo de vida actual no encaja con un calzado de aguja. El caso es que desde hace tiempo veía a la reina Letizia con sus salones kitten y me parecían super elegantes, estilosos y modernos, pero no me animaba, hasta que, gracias a mi trabajo, me regalaron casi a la vez tres pares de tres marcas que, precisamente, utiliza la Reina habitualmente, y lo interpreté como una especie de señal. Spoiler: ahora no me los quito.
Kitten heels, el calzado que ha enamorado a las expertas en moda
Vayamos por partes. ¿Qué son los kitten heels? Es un tipo de zapato de menos de 5 centímetros de altura, con tacón fino pero cómodo, una alternativa ideal para ir cómoda y sofisticada sin sufrir. Se dice que se llaman así porque al llevar el talón ligeramente elevado recuerdan al caminar elegante y ágil como un gatito. Se pusieron muy de moda en los años 50 gracias a diseñadores como Roger Vivier e iconos de moda como Audrey Hepburn. Hoy en día vuelven a estar en todas partes, y son una opción perfecta para mujeres que pasan mucho tiempo de pie pero no quieren renunciar a los tacones, como es el caso de la reina Letizia, quien durante años fue fiel a los stilettos de aguja pero ahora ha encontrado en este tipo de modelo su mejor alternativa.
Cuando me llegaron las sandalias Borromei de Martinelli (129,95 euros) , un diseño en piel con silueta de dedo y tacón bajo geométrico, decidí forzarme a probarlas durante varios días seguidos, pero la verdad es que desde el primero ya caí rendida. Eran absolutamente cómodas y me veía muy estilosa con ellas, fuera de mi zona de confort pero con mucho rollo. Me las estoy poniendo un montón, combinadas con faldas largas, vestidos cortos, y pantalones de todo tipo ¡incluso bombachos! Y prometo que me han preguntado en varias ocasiones por ellas.
El siguiente par que probé fueron unas sandalias de tacón medio de Unisa (129,90 euros), par en tono negro con tiras finas y hebillas en el empeine que, gracias a su suela de goma, evitan que te resbales, lo que me viene genial ya que muchas veces con los kitten tengo la sensación de que se me va el pie hacia los lados. De nuevo, marca española realizada en España y con un diseño pensado para una comodidad absoluta.
Por último, tengo el modelo Holly negro de piel de Mascaró (199 euros), otra marca que ha conquistado a la Reina. Aunque este modelo concreto no lo ha llevado, la realidad es que es totalmente fiel a su estilo: corte clásico, escote en el empeine, puntera afilada y tacón fino y bajo. Me daba miedo verme excesivamente clásica, pero, como siempre, todo depende de cómo se combine. La clave es seguir los pasos de doña Letizia y sumarle prendas más cañeras o relajadas.









