La hija del bodeguero Iván Sanz Cid, de 9 años, única superviviente del accidente, "está bien y es consciente ya de todo"


El periodista José Ribagorda, íntimo amigo de la familia, ha explicado a las puertas del tanatorio de Las Contiendas cómo evoluciona Carlota y ha confirmado que la pequeña "está fuera totalmente de peligro"


El bodeguero Iván Sanz Cid, de la Dehesa de los Canónigos © dehesadeloscanonigos
Ana MerodioRedactora senior de actualidad
7 de julio de 2026 a las 9:28 CEST

Hay tragedias para las que nunca existen las palabras adecuadas. La muerte de Iván Sanz Cid, de 48 años, director general de la histórica bodega Dehesa de los Canónigos, de su mujer, Irene Garijo, de 45, y de dos de sus hijos, Irene y Luis Álvaro, de 17 y 14 años, en un devastador accidente de tráfico ha dejado completamente rota a su familia y a quienes compartieron con ellos buena parte de su vida. Sin embargo, en medio de un dolor imposible de describir, toda la esperanza tiene hoy un nombre propio: Carlota, la hija menor del matrimonio y única superviviente del siniestro.

Iván Sanz Cid junto a su madre, María Luz Cid, y su hermana Belén, con quien compartía la dirección de Dehesa de los Canónigos y el compromiso de preservar el legado familiar© dehesadeloscanonigos
Iván Sanz Cid junto a su madre, María Luz Cid, y su hermana Belén, con quien compartía la dirección de Dehesa de los Canónigos y el compromiso de preservar el legado familiar

La niña, de nueve años, fue rescatada con vida del vehículo y trasladada en helicóptero al Hospital Universitario de Burgos, donde fue intervenida quirúrgicamente. Su evolución ha sido la única noticia esperanzadora en unas horas marcadas por la tragedia.

Quien ha puesto voz al sentir de la familia ha sido el periodista José Ribagorda. Amigo íntimo de Iván Sanz desde hace años y muy unido a toda la familia, acudió al Tanatorio de Las Contiendas, en Valladolid, donde ejerció de portavoz en uno de los momentos más difíciles. 

El estado de salud de Carlota, la niña de 9 años, única superviviente

Preguntado por el estado de salud de Carlota, Ribagorda trasladó un mensaje cargado de esperanza: "Está bien, es consciente ya de todo. La han operado de un tobillo, tiene algunas fracturas en los brazos, pero está fuera totalmente de peligro. Es la única noticia buena dentro de la tragedia que estamos viviendo. Que la niña se va a recuperar, eso es lo importante. Luego ya en el futuro se verá su evolución, porque imagino que tendrá que pasar su proceso y tendrá que tener la ayuda correspondiente, pero bueno, está muy arropada por la familia". 

José Ribagorda e Iván Sanz forjaron una gran amistad en 2011, cuando el periodista apadrinó la vendimia de Dehesa de los Canónigos cortando el primer racimo de la añada© de_las_cosas_del_comer
José Ribagorda e Iván Sanz forjaron una gran amistad en 2011, cuando el periodista apadrinó la vendimia de Dehesa de los Canónigos cortando el primer racimo de la añada

Sus palabras confirmaron que, pese a la gravedad del accidente, la pequeña evoluciona favorablemente y ya conoce lo sucedido.

¿Cómo se encuentran la familia y los amigos de los fallecidos?

Visiblemente emocionado, Ribagorda reconoció que resulta imposible encontrar explicación a una tragedia de semejante magnitud.

"Esto rebasa toda la lógica, no hay consuelo posible, es una tragedia de una magnitud tremenda", afirmó a las puertas del tanatorio.

El periodista explicó además que la madre de Iván Sanz, Mari Luz, atraviesa uno de los momentos más duros de su vida. "Está muy, muy afectada, con tratamiento, con tranquilizantes, porque no ha querido ni venir hoy aquí para no soportar la carga emocional de dar tantos abrazos", señaló.

José Ribagorda fue el encargado de actualizar el estado de Carlota, la hija menor de Iván Sanz y única superviviente del accidente© dehesadeloscanonigos
José Ribagorda fue el encargado de actualizar el estado de Carlota, la hija menor de Iván Sanz y única superviviente del accidente

El recuerdo de Iván Sanz

Ribagorda quiso recordar también la figura de su amigo, al que definió como una persona profundamente querida y entregada a la bodega familiar.

"Una persona muy querida; la magnitud de la tragedia nos ha conmocionado a todos, porque no es solo que pierde la vida una familia con todo el futuro por delante; Iván con sus ilusiones, con los proyectos que tenía, con todo el trabajo desarrollado en la bodega, de modernización, y muchas ilusiones puestas en el futuro porque estaba apuntalando lo que yo digo que es la bodega del siglo XXI... y estaba dando los pasos correctos y acertados. Una bodega que se estaba expandiendo internacionalmente, ganando prestigio a nivel nacional y a nivel internacional. Y, de pronto, todo se trunca en un instante. Es algo atroz. Es algo verdaderamente atroz".

También quiso poner en valor los principios con los que siempre vivió la familia Sanz Cid: "Personas de bien, una familia buena, buena, buena de verdad. A él le inculcaron los valores sus padres y él... Iván se los inculcó a su familia. Esos valores que están impregnados de mucho sentimiento, de mucha honestidad, de mucho trabajo, de mucho sacrificio".

La familia ha comunicado, a través de la esquela, que la capilla ardiente estará instalada en el Tanatorio de Las Contiendas y que el último adiós tendrá lugar este miércoles en la Catedral de Valladolid© dehesadeloscanonigos
La familia ha comunicado, a través de la esquela, que el último adiós tendrá lugar este miércoles en la Catedral de Valladolid

Una despedida marcada por la conmoción

El tanatorio de Las Contiendas reunió durante toda la jornada a familiares, amigos, representantes del sector vitivinícola y numerosas personas que quisieron despedirse de Iván Sanz, Irene Garijo y sus dos hijos.

Ribagorda confesó que incluso para quienes intentaban acompañar a la familia resultaba difícil contener la emoción. "Es algo terrible ver a sus sobrinitos fallecidos, es algo que no tiene explicación porque es injusto, es cruel, es inhumano, no hay lógica, no hay palabras para definir la magnitud de esta tragedia. Estamos todos sin poder hablar. Yo estoy haciendo un esfuerzo sobrehumano por poder hablar", concluyó.

Mientras familiares y amigos se preparan para dar el último adiós al empresario, todas las miradas permanecen puestas en la recuperación de Carlota. Su evolución representa el único rayo de esperanza en una tragedia que ha conmocionado a toda la Ribera del Duero y al conjunto del sector del vino.