Mientras muchos futbolistas recuerdan con cariño el primer balón que recibieron de niños, Lamine Yamal guarda también un recuerdo muy especial de los platos que le esperaban en casa después del colegio o antes de salir a jugar. En un vídeo para la revista GQ, el joven delantero ha confesado que su comida favorita sigue siendo un arroz con pollo en salsa de cacahuete que le preparaba su madre antes de los partidos cuando era pequeño “para que cogiera fuerza”. Una receta ligada a sus raíces familiares que hoy sigue ocupando un lugar muy especial en su memoria. Y no es el único sabor que conserva de aquellos años. También mantiene la costumbre de merendar unas pastas marroquíes acompañadas de un té moruno, una tradición que nació gracias a su abuela paterna, natural de Larache.
El arroz con pollo en salsa de cacahuete que nunca ha olvidado
Cuando le preguntan por su comida favorita, Lamine Yamal no duda. No menciona hamburguesas, pizzas ni ningún otro plato habitual entre los jóvenes de su edad. Su respuesta viaja directamente a la cocina de su infancia y a una receta que su madre preparaba antes de que saliera a jugar al fútbol.
Según explica el propio futbolista, aquel arroz con pollo en salsa de cacahuete era mucho más que una comida. Su madre se lo cocinaba antes de los partidos porque quería que tuviera la energía suficiente para rendir sobre el terreno de juego. Un gesto cotidiano que hoy recuerda con especial cariño y que demuestra cómo la alimentación también forma parte de los recuerdos familiares que acompañan a muchos deportistas durante toda su vida.
Una receta tradicional que conecta con las raíces de su madre
El arroz con pollo en salsa de cacahuete es uno de los grandes clásicos de numerosas cocinas de África occidental y central. Aunque existen múltiples versiones según el país y la región, la combinación de arroz con pollo y una salsa cremosa elaborada a partir de cacahuetes constituye una de las preparaciones más representativas de esta gastronomía.
Dependiendo de la receta familiar, puede incorporar tomate, cebolla, ajo, especias y carne o pollo, dando lugar a un plato muy completo y lleno de sabor. El cacahuete, además de aportar una textura cremosa, proporciona grasas saludables y proteínas vegetales, lo que explica que sea un ingrediente muy presente en muchas cocinas africanas.
La merienda que heredó de su abuela marroquí
No solo conserva el recuerdo de los platos que preparaba su madre. El futbolista también guarda con especial cariño una costumbre que comenzó gracias a su abuela paterna, natural de Larache, en Marruecos.
Cuenta que, siendo niño, un día le preparó unas pastas marroquíes acompañadas de un té moruno para merendar. Aquella combinación le gustó tanto que, desde entonces, siempre que llega la hora de la merienda sigue recurriendo a ella.
Se trata de una tradición profundamente arraigada en la cultura marroquí,merienda,l té verde con hierbabuena ocupa un lugar central en la vida cotidiana y suele servirse junto a pequeños dulces elaborados con almendra, miel, sésamo o agua de azahar. Más que una simple merienda, es un momento de reunión y hospitalidad que muchas familias mantienen generación tras generación.
Arroz con pollo en salsa de cacahuete
Tiempo: 1 hora. Raciones: 4 personas.
Ingredientes:
Para el arroz:
- 300 g de arroz de grano largo
- 600 ml de agua
- Sal
Para el pollo en salsa de cacahuete:
- 4 muslos de pollo (o 500 g de contramuslos deshuesados)
- 1 cebolla grande
- 2 dientes de ajo
- 1 trozo pequeño de jengibre fresco (unos 2 cm)
- 2 tomates maduros rallados o 200 g de tomate triturado
- 3 cucharadas de crema de cacahuete 100 % (sin azúcar añadido)
- 500 ml de caldo de pollo
- 2 cucharadas de AOVE
- 1 cucharadita de pimentón dulce
- ½ cucharadita de comino molido
- Una pizca de cayena o chile (opcional)
- Sal
- Pimienta negra
Elaboración
- Salpimenta el pollo y dóralo en una cazuela con el AOVE durante unos 8 minutos, hasta que esté bien sellado. Retíralo y reserva.
- En la misma cazuela, sofríe la cebolla picada durante unos 8 minutos.
- Añade el ajo y el jengibre rallados y cocina un minuto más. Incorpora el tomate y deja cocinar a fuego medio unos 10 minutos, hasta que pierda parte del agua y concentre el sabor.
- Agrega el pimentón, el comino y, si te gusta el picante, una pizca de cayena.
- Mezcla la crema de cacahuete con un poco del caldo hasta obtener una crema lisa.
- Añádela a la cazuela junto con el resto del caldo y remueve bien.
- Devuelve el pollo a la cazuela y cocina a fuego suave entre 30 y 35 minutos, hasta que quede muy tierno y la salsa haya espesado ligeramente.
- Mientras tanto, cuece el arroz en agua con sal siguiendo las indicaciones del fabricante.
- Escúrrelo si fuera necesario.
- Sirve una base de arroz blanco y coloca encima el pollo con abundante salsa de cacahuete.
- Si lo deseas, termina con unos cacahuetes tostados picados y cilantro fresco.
Un truco
Si la salsa queda demasiado espesa, añade un poco más de caldo caliente. Si, por el contrario, resulta muy líquida, deja que reduzca unos minutos sin tapar antes de servir.









