"No me privo de nada. Me gusta nutrirme bien desde muy pequeña", comenzaba diciendo la modelo Ariadne Artiles a sus seguidores virtuales preguntada por cómo se cuida. "Disfruto de nuestra dieta mediterránea, como todo lo que me sienta bien (huevos, carne, pescado, pollo, verduras, frutas y no me planteo otra cosa", continuaba la canaria. A continuación, escribía: "No tengo báscula y no cuento calorías. Está la inteligencia emocional y la inteligencia nutricional y creo que las dos son igual de importantes para encontrarnos bien". Es precisamente acerca de ese concepto, el de inteligencia nutricional, acerca del que hemos querido reflexionar de la mano del psiconeuroinmunólogo, nutricionista y fisioterapeuta Xevi Verdaguer, en quien siempre ha confiado Ariadne.
Más allá de que, como ella misma ha explicado, cada día desayune tres huevos con aguacate, frutos rojos y jamón serrano al horno (igual de crujiente que el bacon y buenísimo, según constata), lo que nos importa de la dieta de Ariadne es cómo elige lo que come cada día. Sabemos que es una mujer disciplinada, que hace entrenamiento de fuerza tres veces por semana si no está de viaje y que le gusta practicar yoga con su hermana Aida. Pero ¿cómo consigue que sus decisiones sean siempre acertadas sin, como dice ella, no privarse de nada? Es, precisamente, por la inteligencia nutricional.
Qué es la inteligencia nutricional
"La inteligencia nutricional hace referencia a la capacidad que tienen las personas de elegir cuál es el alimento que más le conviene en cada momento por la información recibida, por lo aprendido", dice Xevi. "A través de estos conocimientos uno toma decisiones para mejorar su alimentación en el contexto de lo que necesitas en aquel momento. Por lo por lo tanto, hacemos referencia a la inteligencia nutricional a esta toma de decisiones consciente de cada persona. Dado que la información que tenemos cada uno de nosotros nosotros.
Algunos gestos inteligentes
Para Xevi Verdaguer, "la alimentación debe adaptarse al momento vital que estamos viviendo". El nutricionista insiste en que "el principal objetivo de la alimentación no es controlar el peso, sino proporcionar la energía que necesitan las células".
"Los hidratos de carbono, las proteínas y las grasas sirven para alimentar nuestras mitocondrias, que son las encargadas de transformar esa energía para que el organismo funcione. Nadie tiene que comer constantemente lo mismo porque el mundo cambia y nuestro cuerpo también", dice. "Durante el crecimiento o el embarazo es normal tener más hambre y dormir más horas", asegura. Y nos cuenta que el ciclo menstrual también modifica las necesidades del cuerpo.
Otro aspecto que destaca es el efecto de los alimentos sobre la temperatura corporal y el descanso. Verdaguer recomienda concentrar una mayor cantidad de proteínas en el desayuno, ya que tienen un efecto termogénico y ayudan a aumentar la temperatura corporal durante el día. Por la noche, en cambio, aconseja optar por proteínas más fáciles de digerir (como pescado, huevos, tofu, tempeh o quinoa) acompañadas de hidratos de carbono.
"Durante la noche interesa que la temperatura corporal descienda para favorecer la producción de melatonina y conseguir un sueño más profundo", sostiene. En definitiva, Verdaguer defiende una alimentación flexible y adaptada a las necesidades de cada persona, lejos de normas rígidas. "Más que comer un poco de todo porque sí, es importante escuchar al cuerpo, observar cuándo tienes hambre, cuándo tienes sueño y entender qué está ocurriendo en ese momento. La alimentación es, ante todo, una fuente de vida", insiste el nutricionista.
Ariadne Artiles siempre ha sabido adaptarse a cada uno de los momentos vitales que le han tocado vivir y, con la inteligencia nutricional por bandera ha sabido dirigir sus decisiones hacia la salud para dar a su cuerpo lo que ha necesitado en cada momento. Al final, como estamos viendo también en materia de entrenamiento de la mano de muchas celebrities, la clave del éxito es la consciencia. Y no hay más vuelta de hoja. Escuchar al cuerpo y darle lo que necesita, porque es una potente maquinita para toda la vida.









