Antes, mucho antes de que Paris Hilton diera el ‘sí, quiero’ a Carter Reum en 2021 enfundada en un diseño de encaje de Oscar de la Renta, hubo una inspiración muy cercana para ella que también logró una boda de lujo. Nos referimos a Nicky Hilton, quien contrajo matrimonio con James Rothschild el 10 de julio de 2015 en Londres, con un vestido de novia que pudo inspirar el que años después llevaría su hermana mayor.
El suyo fue un enlace (el segundo para la novia, que estuvo brevemente casada con Todd Andrew Meister, tras un fugaz gran día en Las Vegas) en el que se unían dos poderosas y enriquecidas dinastías empresariales europeas. Para festejar su amor, hace ya 11 años, los protagonistas escogieron el Invernadero de Reina Ana, un entorno enclavado en el emblemático Palacio de Kensington, entonces residencia oficial de los duques de Cambridge.
Una ubicación privilegiada para una pareja de la alta sociedad
240 invitados no quisieron perderse este espectacular enlace en el que los prometidos no escatimaron en detalles. Naomi Campbell, Lionel Richie, Chelsea Clinton, la princesa Yasmin Aga Khan e incluso Pablo de Grecia y Marie Chantal Miller acudieron a esta cita. Al finalizar la ceremonia, los recién casados se desplazaron con sus convidados y con sus damas de honor vestidas de azul (Paris, con un diseño de Dennis Basso) a The Orangery, un palacio del siglo XVII ubicado en el mismo recinto de Kensignton.
Dada la belleza de los jardines, la pareja escogió los exteriores para la celebración y la fiesta, por lo que recurrieron al montaje de una carpa que fue profusamente decorada con rosas y peonías blancas. Una decoración que, en datos recogidos por The New York Post, habría alcanzado los 28.000 euros.
En ese diseño al milímetro de su esperado gran día, también apostaron por un menú que no dejara a nadie indiferente. Langosta, cangrejo, algo de carne y un rissotto estuvieron presentes en la mesa. La nota dulce la pusieron 13 opciones diferentes de postres, a cada cual más deliciosa, a elegir por cada comensal. Antes de la boda, la pareja disfrutó de una preboda, con actividades que comenzaron el jueves de esa misma semana.
Grace Kelly, la inspiración tras el diseño nupcial
Muchos son los expertos en moda nupcial que por aquel entonces apuntaron a que la inspiración de la modelo y empresaria para su estilismo era clara: Gracia de Mónaco. Cuando Nicky Hilton llegó a la entrada del palacio desde el Hotel Claridge (donde se instaló y preparó) y descendió del Bentley del brazo de su padre, Richard Hilton, todos apuntaron a este referente, al igual que al diseño que Marie Chantal llevó en su boda. Fue también en este momento cuando se produjo una de las anécdotas del día: el largo velo de tul amantillado (recogido al estilo Julieta), con detalle de encaje al borde, se le enganchó en una de las ruedas del vehículo, pero afortunadamente solo fue un susto que no llegó a comprometer su look.
El vestido de novia de la hermana de Paris Hilton fue una creación de alta costura a medida de Valentino, casa con la que la familia tenía gran amistad. Se decidió así por una reputada firma que había ideado los trajes de otras muchas novias emblemáticas como Magdalena de Suecia o Máxima de Holanda. De corte clásico, la propuesta presentaba una larga cola de tres metros y estaba realizada en encaje de guipur, por lo que muchos medios del momento apuntaron a que su coste aproximado rondaría los 65.000-70.000 euros. Destacaba su cuello cisne, sus mangas largas, su silueta princesa y su cuerpo bustier. Lo acompañó de un recogido pulido bajo con raya a un lado y de un maquillaje natural, con el que estaba muy favorecida.
Ese mismo día, en el perfil de la firma en redes sociales, se desvelaron más detalles. “La Casa Valentino se complace en anunciar que Nicky Hilton lució un vestido de Alta Costura de Valentino, diseñado por los directores creativos Maria Grazia Chiuri y Pierpaolo Piccioli, especialmente para su boda con James Rothschild el 10 de julio. El vestido estaba confeccionado con tres tonos diferentes de guipur marfil y plata, ricamente adornado con cristales. El corpiño de cuello alto se unía a una preciosa falda globo que terminaba en una cola de tres metros de largo. Cubierto con un largo velo, el borde estaba enriquecido con un precioso encaje vintage”.
La flor favorita de la realeza en el ramo de novia
Además de unos discretos pendientes de diamantes, unos zapatos de altísimo tacón de Christian Louboutin con la fecha bordada y su impresionante anillo de compromiso (de 1,3 millones de euros), el complemento estrella fue un ramo de novia de estilo tradicional. Como muchas otras personalidades y como impera en la realeza, la elección de la heredera fue el blanco para este accesorio. Las rosas clásicas y los lirios del valle (una de las variedades florales con más historia en las bodas) conformaban un bouquet menudo y uniforme, que casaba a la perfección con su traje nupcial.
Para acompañar a la novia, las niñas de arras lucieron románticos vestidos que pertenecían a la firma infantil de la propia Marie Chantal Miller, que, como destacábamos, también acudió a este enlace. Otro dato es que los protagonistas pidieron como regalo de boda a sus invitados diferentes donaciones a causas benéficas.
Su historia de amor
Tras su ‘sí, quiero’, la pareja estableció su residencia en Nueva York. Si bien antes mantuvieron su relación a distancia, con la socialité ubicada en Los Ángeles y el financiero británico situado en Londres, como matrimonio decidieron contar con un único espacio para convivir. Los días próximos a la boda, tras la despedida de soltera en Miami que Paris organizó a su hermana menor, los prometidos organizaron una recepción en Spencer House, en el barrio de Mayfair, la residencia en Londres de la familia de Diana de Gales.
Adentrándonos en su historia de amor, los entonces recién casados se habían conocido en 2011, pero no fue hasta 2014 cuando se anunció oficialmente su compromiso. El heredero de banca le pidió la mano a su ya esposa en pleno Lago di Como. Un instante de lo más romántico que marcó una historia que hoy celebra más de una década de amor.














