Patricia Cerezo protagonizará este viernes una de las bodas más esperadas de la temporada. Tras más de cuatro años de relación con Kiko Gámez, la periodista entonará el ‘sí, quiero’ en una ceremonia que espera que “sea tan íntima y bonita como emocionante”. Con los nervios propios de estar a las puertas del altar pero convencida del paso que va a dar en su relación, la colaboradora de ‘En boca de todos’ ha hablado con ¡HOLA! para compartir su ilusión a pocas horas de su gran día.
“Es una fecha muy esperada. Lo hemos organizado todo con mucho cariño y sobre todo con mucho amor”, ha asegurado sin perder la sonrisa ni un instante. A pesar de quedarle apenas 48 horas, nos atiende de camino a su programa, donde este miércoles ha participado con total normalidad manteniendo sus nervios de acero a raya. Está todo organizado y ya solo queda disfrutar.
Por todo lo alto y con un amigo como aliado
“La idea estaba muy clara: una celebración de nuestro proyecto de vida que queremos compartir con las personas que más queremos, con los amigos más íntimos, con la familia más cercana y con muchísima ilusión”. Y así lo han hecho. Prometidos desde el pasado mes de noviembre, todos su entorno se ha volcado en que todo salga tal y como tenían previsto. “La ilusión que está poniendo todo el mundo en nuestra boda es nuestro mejor regalo”.
El enlace, que tendrá lugar en su totalidad en la finca la Gaivota, en Madrid, donde también se casaron Guillermo Bárcenas y Loreto Sesma o Marta, la hija de Matías Prats, cumplirá con el esquema tradicional: una ceremonia civil celebrada durante la puesta de sol y luego una fiesta que se alargará hasta que el cuerpo aguante. “Será por todo lo alto con cóctel, cena y baile. Estamos muy felices”.
Volcados desde el primer minuto en cada detalle, no han dejado nada al azar. “Tanto Kiko como yo nos hemos implicado en todo. Es verdad que con mucha ayuda de nuestro amigo y wedding planner Carlos Marina, que ha sido nuestro mentor en todo. Estoy deseando que llegue el viernes por la tarde”.
El vestido, el secreto mejor guardado con una gran aliada
El gran secreto de la boda será, como siempre, el vestido. Aunque los detalles ni han trascendido ni van a trascender, Patricia nos ha confesado que ya tiene todo lo referente a su look preparado. “Mi vestido ya está listo. Lo han cosido en el atelier de Rosa Clará en Barcelona y ya ha llegado todo a Madrid”. Se trata de un diseño de costura realizado en exclusiva para la novia en el que su íntima amiga Paloma Cuevas, a quien les une más de 30 años de amistad, ha tenido un papel fundamental.
Lo primero porque fue Paloma quien le aconsejó que confiara en las manos de la diseñadora catalana para su gran día desde el primer momento. Junto a Rosa, la hija de Victoriano Valencia ha desarrollado una carrera como diseñadora de lo más exitosa. De hecho, en cada ocasión especial (fiestas, bodas, puestas de largo de sus hijas…), Patricia siempre ha elegido vestidos de estas colecciones para convertirse en una de las mejor vestidas. En esta ocasión, no dudó, y ha confiado en la misma casa para el vestido más importante de su vida.
“Ella me aconsejó, me conoce bien y sabe qué es lo que más me favorece. Su papel ha sido crucial”, nos confiesa emocionada con el resultado final que ha podido conocer este mismo miércoles cuando ha recogido el vestido en la tienda de Madrid. “Para mi el auténtico regalo es que Paloma haya estado presente en este proceso tan importante para mi”.
El vestido, cuyo proceso creativo se ha desarrollado en la ciudad condal (del primer esbozo y la toile a las distintas pruebas) es el sueño de Patricia y está deseando lucirlo este viernes delante de todos sus seres queridos.
“Ya está todo preparado y por supuesto no faltarán los tres clásicos: algo nuevo, que será el vestido; algo prestado, que serán unos pendientes de Cristina Yanes –también íntima amiga de la novia–; algo azul, que está bordadito y algo antiguo, que será mi anillo de pedida, que como lo tengo desde noviembre… (risas). Antiguo, viejo o usado, qué más da”.
Por supuesto, se prepará junto a sus hijas, Natalia y Verónica, felices por este paso que va a dar su madre. Juntas forman un trío inseparable que traspasa la relación de madre-hija. Con 22 y 19 años, respectivamente, están viviendo esta etapa de su madre de otra manera y aunque desde la distancia, no se han perdido ningún detalle de la organización.
Aunque no quiere desvelar muchos detalles y mantener el misterio que siempre envuelve este tipo de celebraciones, sí que nos ha adelantado que estará muy bien rodeada. “Vienen muchos amigos de todas partes, de fuera de Madrid y de fuera de España y estamos muy agradecidos por lo que se están volcando y están demostrando y solo recibo mensajes de apoyo y ‘de lo que necesites, cuenta conmigo’”.
Con todo preparado y la decisión tomada con toda la seguridad del mundo, solo nos queda cerrar con otro clásico “¡Que vivan los novios!”.







