Anne Hathaway, Lindsay Lohan, Demi Moore, Gwyneth Paltrow, Kris Jenner, Nicole Kidman… La lista de rostros que parecen haberse quitado 10 o 15 años de encima es larga. Y es que, el minilifting parece haberse consolidado como una de las principales tendencias estéticas de rejuvenecimiento no solo en Hollywood sino en todo el mundo en estos últimos años. "Hemos observado un incremento muy significativo en la demanda de miniliftings, especialmente en los últimos 5 años. Esto responde a un cambio profundo en la forma de entender la belleza y el envejecimiento. Hoy los pacientes no buscan transformar su rostro, sino verse mejor sin dejar de ser ellos mismos. Existe un rechazo creciente a los resultados artificiales o excesivos, y una preferencia clara por tratamientos más sutiles, naturales y personalizados", apuntan Ángela Ojeda y Sara Domínguez, cirujanas plásticas de Stem Beauty.
Además, la técnica se ha mejorado mucho y ya no supone un largo y doloroso postoperatorio: "Actualmente se ha simplificado mucho. Lo hacemos bajo anestesia local y sedación (no es necesaria la anestesia general), la técnica quirúrgica y la aparatología permiten mayor precisión y menor daño a los tejidos y una recuperación más precoz. Por ello, no exige una interrupción en la vida socio-laboral", asegura José Luis Martín del Yerro, cirujano plástico y Jefe de la Unidad de Cirugía Plástica de DEMYA.
Es decir, hoy en día queremos rejuvenecer con tratamientos eficaces pero menos invasivos, recuperaciones rápidas y resultados armónicos y naturales. "En este contexto, el minilifting encaja perfectamente, y más aún cuando lo combinamos con medicina regenerativa, que permite ir un paso más allá del simple 'tensado'", añaden las doctoras Ojeda y Domínguez.
Qué ventajas tiene el minilifting frente al lifting tradicional
A grandes rasgos, el minilifting es una evolución del lifting tradicional hacia un concepto menos invasivo. "Su principal ventaja es que permite tratar la flacidez del tercio inferior del rostro reposicionando tejidos, pero con incisiones más pequeñas, de forma ambulatoria y una recuperación mucho más rápida", definen las Dras. Ojeda y Domínguez. Actúa principalmente sobre la flacidez del tercio inferior facial y, secundariamente, sobre la zona alta del cuello.
- Mínima incisión: "Las cicatrices son prácticamente imperceptibles", asegura el doctor Martín del Yerro.
- Abordaje equilibrado: "El minilifting compensa los volúmenes faciales sin añadir agresividad quirúrgica", según este experto.
- Técnica poco invasiva: "Se realiza sin hospitalización y bajo anestesia local", asegura el Jefe de la Unidad de Cirugía Plástica de DEMYA.
- Rejuvenecimiento natural: "Actúa sobre la flacidez y los volúmenes, respetando la expresión y la identidad facial", continúa el cirujano plástico.
- Junto con grasa autóloga: Si se combina con transferencia de grasa autóloga procesada, permite no solo reposicionar, sino también restaurar volumen y mejorar mucho la calidad de la piel. "Es decir, no solo tensamos: regeneramos", aclaran las cirujanas plásticas de Stem Beauty.
- Recuperación más rápida: Supone una menor inflamación y una reincorporación más rápida a la vida diaria.
Ahora bien, las indicaciones del lifting convencional y el minilifting varían. "El lifting tradicional está indicado para signos de envejecimiento más avanzados y actúa de forma más extensa sobre los tejidos del rostro y el cuello. El minilifting, en cambio, está diseñado para fases iniciales del envejecimiento, supone un abordaje menos invasivo que combina tensado selectivo y reposición de volúmenes, y permite resultados más sutiles y una recuperación más rápida", advierte el Dr. Martín del Yerro.
En qué consiste exactamente el minilifting combinado con grasa autóloga
A través de incisiones estratégicas y muy discretas (se corta por delante de la oreja a nivel del trago y por detrás de ésta, de manera que la cicatriz luego no se aprecia porque se realiza en el reborde), se tensa y reposiciona el SMAS (capa de tejido fibromuscular situada bajo la piel que conecta los músculos faciales y del cuello) y se corta el exceso de piel. "Esto permite reposicionar los tejidos descendidos, redefinir el contorno mandibular, suavizar las líneas de marioneta y 'jowls', respetando la anatomía y naturalidad del rostro", aseguran las cirujanas plásticas de Stem Beauty.
Actualmente los cirujanos van un paso más allá y combinan el minilifting con técnicas de medicina regenerativa como es la infiltración de grasa autóloga. ¿En qué consiste? "Utilizamos grasa del propio paciente (se extrae con cánula de liposucción del abdomen, la cara interna de los muslos o las cartucheras), se procesa cuidadosamente para obtener su fracción más rica en células madre y factores de crecimiento, y a continuación se infiltra con cánulas. Con esto no solo restauramos volumen, sino que mejoramos la calidad de la piel desde dentro", aseguran las doctoras Ojeda y Domínguez.
Algo más: el procedimiento se complementa con la inyección, mediante microagujas de oro, de activos regenerativos, como la vitamina C, el ácido hialurónico y los neuromoduladores, que consiguen un rejuvenecimiento tridimensional: "Reposicionamos, regeneramos y mejoramos la piel en una misma intervención", aseguran las Dras. Ojera y Domínguez.
Los puntos de sutura se retiran a la semana o diez días, no quedan hematomas y se puede hacer vida normal en cuestión de 5 a 7 días. Frente a la inflamación y la recuperación de entre 15 o 20 días que requiere el lifting convencional para hacer vida normal.
"El postoperatorio suele ser bastante llevadero. No es un procedimiento especialmente doloroso; las pacientes refieren más sensación de tirantez o presión en la zona retroauricular que dolor en sí, y se controla bien con analgésicos habituales. Es normal que haya algo de inflamación y, en algunos casos, pequeños hematomas, durante los primeros días. Las suturas se colocan en zonas muy discretas y se retiran generalmente en torno a la semana. En términos generales, la recuperación inicial es de unos 5-6 días, y en unos 10 días la mayoría de pacientes puede retomar su vida social con normalidad", detallan las cirujanas de Stem Beauty.
Cuánto se tardan en ver los resultados del minilifting y cuánto duran
Los expertos coinciden en que los resultados son visibles a los 5-7 días tras la cirugía, aunque van mejorando a medida que disminuye la inflamación y los tejidos se adaptan. "El resultado que buscamos es un rejuvenecimiento global pero natural: un rostro más descansado, con el óvalo facial más definido, sin signos evidentes de haber sido intervenido", aseguran Ángela Ojeda y Sara Domínguez.
Y si la técnica se combina con la infiltración de grasa autóloga, los resultados son más armónicos, naturales y estables en el tiempo: "Gracias a la combinación con grasa autóloga, no solo conseguimos reposicionar, sino también restaurar volúmenes y mejorar la calidad cutánea", añaden las expertas. En cuanto a la duración de los resultados, pueden mantenerse entre 5, 10 y 15 años, dependiendo de factores individuales como la calidad de la piel o el estilo de vida. "Hoy día el lifting facial no es una cirugía de una vez en la vida, sino que se considera una técnica de rejuvenecimiento que se aplica desde los primeros signos de envejecimiento y se puede repetir cada 10-15 años para retrasar el descolgamiento y la flacidez, manteniendo un aspecto siempre más joven del que el envejecimiento propio hubiera causado", aclara el Jefe de la Unidad de Cirugía Plástica de DEMYA.
Para quién sí y para quién no estaría indicado el minilifting
- Edad: "Está indicado en pacientes que presentan signos iniciales de envejecimiento, como una ligera flacidez o pérdida de volumen, generalmente entre los 40 y 50 años", apunta el doctor José Luis Martín del Yerro.
- Buena calidad de tejido: "Es la opción idónea para quienes buscan un rejuvenecimiento precoz, natural y menos invasivo, sin necesidad de recurrir a técnicas más extensas. Permite anticiparse al envejecimiento, actuando en una fase en la que los tejidos aún conservan buena calidad", continúa el experto.
- Signos iniciales y moderados de flacidez: "Está especialmente indicado en pacientes que presentan signos iniciales o moderados de flacidez, sobre todo en el tercio inferior del rostro: pérdida de definición mandibular, aparición de jowls o líneas de marioneta", según las doctoras Ojeda y Domínguez.
Por el contrario, no es el procedimiento más adecuado en caso de flacidez muy avanzada o necesidad de tratar el cuello de forma directa, en cuyo caso el lifting convencional ofrece mejores resultados. Y siempre es necesario individualizar cada caso. "Es muy importante hacer una exploración y análisis de la cara, individualizando cada caso. El tipo de piel, la movilidad de la musculatura facial, los volúmenes de tejidos blandos (grasa facial y otros), la estructura ósea de la cara, los ángulos del cuello… Resulta también esencial evaluar los deseos del paciente, sus expectativas y sus condiciones socio-laborales y familiares", aconseja el doctor Martín del Yerro.
Eso sí, los tratamientos de mantenimiento resultan claves para preservar los resultados a largo plazo. "El resultado de un minilifting puede mantenerse muchos años, pero no frenamos el paso del tiempo -advierten las Dras. Ojeda y Domínguez-, por lo que el mantenimiento es clave. Recomendamos un enfoque global que combine buenos hábitos (protección solar diaria, alimentación equilibrada y evitar el tabaco) con tratamientos de medicina regenerativa que ayuden a preservar la calidad de la piel, como el Golden Glow que mezcla plasma rico en plaquetas (PRP) obtenido de una muestra de sangre del paciente, con vitamina C antioxidante, ácido hialurónico hidratante, y neuromoduladores para alisar y perfeccionar la piel".
El 'secreto' está en acompañar los resultados quirúrgicos con una estrategia a largo plazo de tratamientos que regeneren la calidad de la piel.










