Habas con jamón: un plato de temporada, saludable y muy sencillo de preparar


Las habas tiernas, tan propias de la primavera, combinan a la perfección con el jamón. Juntos dan lugar a un plato clásico de nuestro recetario, sencillo de preparar y siempre delicioso.


Habas con jamón. © Shutterstock
13 de mayo de 2026 a las 12:00 CEST

Si esta misma semana os hablábamos de los guisantes frescos, hoy nos detenemos en las habas tiernas, otra delicatessen propia de la primavera. Y es que, aunque podemos disfrutar del sabor de este alimento durante todo el año, ya sea congeladas o en conserva, es en esta estación cuando las habas encuentran su mejor momento en fresco.

Habas frescas de temporada.© Shutterstock
Habas frescas de temporada.

Unas ricas semillas que se presentan ‘encerradas’ en el interior de unas vainas, fruto de la planta Vicia faba, según su nombre científico, y que ya griegos y romanos usaban como parte de su alimentación, dado que su cultivo se remonta a muchos siglos atrás. 

PROPIEDADES SALUDABLES DE LAS HABAS

Las habas comparten familia con las legumbres cuando son secas. Sin embargo, en su versión fresca se aproximan más al mundo de las verduras, tanto en su uso culinario como en sus propiedades nutricionales.

Así, por ejemplo, las habas tiernas tienen un contenido calórico mucho menor que las secas (unas 55 calorías por 100 gramos, frente a las más de 300 de las secas). Además, son una gran fuente de proteína vegetal y de fibra (de manera que nos ayuda a estar más saciados y controlar mejor los ‘picos’ de hambre), aportan vitaminas y minerales como calcio, fósforo y potasio.

Cuando están frescas, las habas se asemejan más en composición a un vegetal que a una legumbre. © Shutterstock
Cuando están frescas, las habas se asemejan más en composición a un vegetal que a una legumbre.

LAS HABAS FRESCAS EN LA COCINA

A diferencia de las secas, cuando las habitas son muy frescas y tiernas, se pueden comer incluso en crudo, desgranadas tal cual (habiendo lavado bien previamente las vainas donde se presentan) o con cocciones muy breves. Si se comen crudas, es recomendable quitar una capita de piel que las recubre.

Al comprarlas, deberemos elegir las que presenten vainas verdes, firmes y sin manchas. Y, una vez en casa, podremos tenerlas en la nevera 2 o 3 días, pero si están ya desgranadas, lo ideal será comerlas cuanto antes.

Simplemente aliñadas con una vinagreta o rehogadas muy brevemente, quedan muy ricas. Pero, por supuesto, podemos emplearlas como ingrediente en infinidad de recetas: cremas y purés, ensaladas, guisos, potajes, platos de pasta, arroces… Además, hay ingredientes con los que hacen una combinación especialmente rica; es, por ejemplo, el caso del jamón.

Habas con jamón.© Shutterstock
Habas con jamón.

HABAS Y JAMÓN: UN TÁNDEM GASTRO GANADOR

El sabor vegetal y ligeramente dulce de las habas tiernas combina a las mil maravillas con la salinidad y el umami del jamón en un plato que es pura tradición. Especialmente asociadas a la cocina andaluza y mediterránea, las habas con jamón serrano son una de esas recetas perfectas para preparar en primavera, aprovechando la temporalidad del producto. 

Es un plato sencillo, con pocos ingredientes, y representativo de la cocina española clásica. Ya sea como entrante, guarnición o plato ligero, siempre es un acierto en esta época, así que si nunca lo has preparado y te apetece hacerlo, aquí tienes una receta para ponerte manos a la obra.

RECETA DE HABAS CON JAMÓN, PASO A PASO

INGREDIENTES

  • 1 kg de habas tiernas (si son frescas con vaina, necesitarás unos 2,5 kg; si son desgranadas, con 800 g/1 kg está bien). 
  • 150 g de jamón serrano o ibérico, cortado en taquitos o tiras finas. 
  • 2 cebolletas grandes. 
  • 3 dientes de ajo. 
  • 100 ml aprox. de aceite de oliva virgen extra.
  • 50 ml de vino blanco (opcional, pero ayuda a la cocción). 
  • Sal al gusto (cuidado, el jamón ya aporta sal). 
Habas con jamón. © Shutterstock

ELABORACIÓN:

-En una sartén o cazuela amplia, añade el aceite.

-Pica la cebolleta y los ajos muy finitos.

-Sofríe a fuego medio-bajo hasta que la cebolleta se poche (esté transparente y blandita).

-Añade las habas a la cazuela. Remueve bien para que se impregnen del aceite y el sabor de la cebolla. Si las habas son frescas y muy tiernas, se cocinarán en su propio jugo. Si ves que están un poco más duras, añade el chorrito de vino blanco (o un poco de agua) y tapa la cazuela.

-Cocina a fuego lento durante unos 15-20 minutos. El tiempo dependerá de la ternura del haba. 

-Cuando las habas ya estén casi listas (estén tiernas al pincharlas), añade los taquitos de jamón. Es importante no añadirlos al principio, porque el jamón se endurece y se vuelve demasiado salado si se cocina mucho tiempo. Con 2 o 3 minutos es suficiente para que suelten su grasita y sabor.

-Prueba de sal y rectifica si es necesario.

-Apaga el fuego y deja que repose un par de minutos. 

Algunos tips: 

-Es muy común servir este plato con un huevo frito por encima o romper un par de huevos sobre las habas en el último minuto de cocción y remover hasta que cuajen ligeramente.

-En algunas zonas de Andalucía se le añade una ramita de hierbabuena mientras se cocinan para darle un toque fresco espectacular.

-Este plato pide pan a gritos para aprovechar el aceite. ¡No te olvides de una buena hogaza!