Clásicas, de pescado o vegetarianas: tres recetas fáciles y deliciosas para hacer albóndigas caseras


Aunque las más tradicionales son de carne, hay casi tantas variantes de albóndigas como personas las preparen: de pescado, de verduras… Aquí tienes tres ejemplos perfectos para triunfar en la mesa.


Albóndigas con salsa de tomate. © Shutterstock
9 de marzo de 2026 a las 15:30 CET

Las albóndigas son uno de esos platos imprescindibles en el recetario tradicional de un montón de países, cada uno con su particular versión: Kottbullar suecas, las polpette italianas, las boulettes francesas, los spaghetti and meatballs de Estados Unidos… En España, una de las formas más habituales de cocinarlas es con salsa de tomate.

Mezclar carne de ternera y de cerdo ayudar a ganar sabor y jugosidad. © Shutterstock
Mezclar carne de ternera y de cerdo ayudar a ganar sabor y jugosidad.

Así que vamos a aprovechar que hoy, 9 de marzo, se celebra el ‘Día mundial de las albóndigas’ para repasar el paso a paso de este clasicazo de nuestros pucheros. Pero como versiones de albóndigas hay para todos los gustos, vamos a sumar también dos alternativas más: unas albóndigas de merluza perfectas para los amantes de los sabores marineros, y unas albóndigas hechas con garbanzo en lugar de carne, ideales para quienes llevan una dieta meat free (o simplemente, quienes desean aumentar las opciones vegetales en su alimentación). Pero antes, vamos con unos tips genéricos a tener en cuenta cuando hacemos albóndigas:

ALGUNOS CONSEJOS PARA UNAS ALBÓNDIGAS... ¡DE DIEZ!

  • Mezcla de carnes.   Mezclar distintos tipos de carne (ternera + cerdo al 50%) resulta ideal. La ternera aporta sabor y el cerdo grasa y jugosidad.
  • Pan remojado en leche.   Un truco clásico consiste en remojar miga de pan en leche y añadirla a la carne porque aporta humedad y las albóndigas resultan más tiernas.
  • No mezclar en exceso.   Si amasas demasiado, las albóndigas quedarán muy compactas, así que mezcla solo hasta que estén los ingredientes bien integrados.
  • Reposar la masa.   Dejar la mezcla 15–20 minutos en la nevera. Esto facilita el formado de las bolas.
  • Enharinar las manos. Para dar forma a las albóndigas, puedes enharinar ligeramente las manos antes; así se pegarán menos a la piel. 
Se recomienda sellar primero las albóndigas de carne, antes de introducirlas en la salsa. © Shutterstock
Se recomienda sellar primero las albóndigas de carne, antes de introducirlas en la salsa.
  • Sellar antes.  Freír las albóndigas a fuego fuerte durante poco tiempo (sellarlas) es recomendable porque así los jugos permanecen dentro. Luego, una vez introducidas en la salsa, se terminarán de cocinar. Eso sí, no llenes demasiado la sartén porque esto baja la temperatura y, en lugar de dorarse, se cuecen.
  • Si son de pescado, atención al elegido.  Como dice el prestigioso chef Dani García: “No todo el pescado vale. Cuando empecé a cocinar yo, como malagueño, estaba obsesionado con hacer albóndigas de boquerones, pero tenían muchas espinas y la masa no quedaba bien. Así que, después de hacer muchas pruebas, os puedo decir que la merluza es el pescado más agradecido para hacer este tipo de receta”, explicaba el cocinero en una de las entregas de su programa televisivo ‘Hacer de comer’.

Ahora sí, vamos ya con esas tres recetas prometidas:

RECETA DE ALBÓNDIGAS CLÁSICAS EN SALSA DE TOMATE 

Albóndigas con salsa de tomate. © Shutterstock
Albóndigas con salsa de tomate.

INGREDIENTES (4 personas)

Para las albóndigas

  • 500 g de carne picada (mezcla de ternera y cerdo al 50%)
  • 1 huevo
  • 2 rebanadas de pan del día anterior
  • 80 ml de leche
  • 2 dientes de ajo
  • 2 cucharadas de perejil fresco picado
  • Sal y pimienta
  • Harina (para rebozar)
  • Aceite de oliva

Para la salsa de tomate casera

  • 800 g de tomate triturado o tomate natural maduro
  • 1 cebolla mediana
  • 2 dientes de ajo
  • 1 zanahoria pequeña
  • 1 cucharadita de azúcar (para corregir acidez)
  • 1 hoja de laurel
  • Aceite de oliva
  • Sal y pimienta

ELABORACIÓN

La mezcla de albóndigas

- Remoja el pan en la leche durante 3 o 4 minutos.

- En un bol grande mezcla la carne picada, el huevo, los ajos muy picados y el perejil.

- Escurre ligeramente el pan y añádelo desmigado.

- Salpimenta.

- Mezcla bien con las manos hasta obtener una masa homogénea.

- Deja reposar 15–20 minutos en la nevera para que se integren los sabores.

Formado de las albóndigas

- Ve formando bolas del tamaño de una pelota de golf pequeña.

- Pásalas ligeramente por harina.

Sellado de las albóndigas

- Calienta una sartén amplia con aceite de oliva.

- Fríe las albóndigas a fuego medio-alto un par de minutos (lo justo para que se sellen y se doren).  No es necesario cocinarlas totalmente, ya que terminarán de hacerlo después en la salsa. Reserva.

La salsa de tomate

- Pica cebolla, ajo y zanahoria, todo muy fino, y sofríe en una cazuela con aceite durante 10 minutos.

- Añade el tomate triturado.

- Incorpora: laurel, azúcar, sal y pimienta.

- Cocina a fuego medio 20–25 minutos (si te gusta más fina, puedes triturarla).

Terminación del plato

- Introduce las albóndigas en la salsa.

- Cocina todo junto 15 minutos a fuego suave.

- Al servir, decora con un poco de perejil.

ALBÓNDIGAS DE MERLUZA CON SALSA DE CEBOLLA

Albóndigas de merluza.© Shutterstock
Albóndigas de merluza.

INGREDIENTES (4 personas)

Para las albóndigas

  • 400 g de merluza limpia
  • 1 huevo
  • 2 cucharadas de pan rallado
  • 1 diente de ajo
  • 2 cucharadas de perejil
  • 2 cucharadas de leche
  • Sal y pimienta
  • Harina para rebozar
  • Aceite de oliva

Para la salsa de cebolla

  • 2 cebollas grandes
  • 1 diente de ajo
  • 1 cucharada de harina
  • 150 ml de vino blanco
  • 400 ml de caldo de pescado
  • Perejil
  • Aceite de oliva
  • Sal

ELABORACIÓN

- Asegúrate de que la merluza no tenga espinas ni piel. Si no es así, termina de limpiarla bien en casa. Pícala muy fina con cuchillo o procesador.

- En un bol mezcla la merluza picada, el huevo, pan rallado, ajo picado, perejil, leche, sal y pimienta. Mezcla todo bien.

- Si la masa queda muy blanda, añade un poco más de pan rallado y, si queda demasiado densa, puede echar un poco más de leche.

- Forma bolitas con la masa. Pásalas ligeramente por harina.

- Fríelas en aceite de oliva 1–2 minutos hasta que se doren ligeramente.  Reserva.

La salsa de cebolla

- Pica las cebollas muy finas. Sofríelas lentamente en una cazuela con aceite durante unos 15 minutos. Añade el ajo picado.

- Cuando la cebolla esté ya muy blanda, incorpora la harina y cocina 1 minuto.

- Añade el vino blanco y deja evaporar el alcohol.

- Agrega el caldo de pescado y cuece 10 minutos.

- Puedes triturarla o dejarla tal cual.

Terminación del plato

- Añade las albóndigas a la salsa. Cocina 10 minutos a fuego suave.

- Espolvorea perejil fresco antes de servir.

Tip: Para un resultado más suave y delicado, en lugar de sellarlas previamente en la sartén, puedes, en su lugar, hervirlas brevemente durante un minuto o minuto y medio (en agua o caldo), y luego ya introducirlas directamente en la salsa.

ALBÓNDIGAS VEGETARIANAS DE GARBANZO

Albóndigas de garbanzo.© Shutterstock
Albóndigas de garbanzo.

INGREDIENTES:

Para las albóndigas

  • 2 tazas de garbanzos cocidos y escurridos
  • 1 cebolla pequeña, picada finamente
  • 2 dientes de ajo picados
  • 2 cucharadas de pan rallado
  • 2 cucharadas de perejil fresco picado
  • 1 huevo (o bien, para una versión vegana, 1 cucharada de linaza molida, mezclada con 3 cucharadas de agua. Deja reposar la mezcla al menos 10 o 15 minutos en la nevera antes de añadirla a la masa de garbanzos. Debe parecer un gel espeso).
  • 1 cucharadita de comino molido
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 1/4 de cucharadita de pimienta negra
  • 1/4 de cucharadita de copos de chile (opcional, para un toque picante)

Para la salsa de tomate

  • 400 g de tomate triturado
  • 1 cebolla pequeña picada
  • 2 dientes de ajo picados
  • 1 cucharada de aceite de oliva
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 1/4 de cucharadita de azúcar
  • 1/2 cucharadita de orégano seco
  • Un pellizco de copos de chile (opcional, para un toque picante adicional)

Para decorar al final.

  • Hojas de albahaca fresca
  • Semillas de sésamo
  • Un toque de aceite de oliva (opcional)

ELABORACIÓN

Las albóndigas

- En un procesador de alimentos, mezcla los garbanzos, la cebolla, el ajo, el pan rallado, el perejil, el huevo (o mezcla de linaza), el comino, la sal, la pimienta y los copos de chile (si los usas). Tritura hasta obtener una mezcla homogénea y manejable. No tritures en exceso, ya que queremos que mantenga algo de textura.

- Forma albóndigas con la mezcla y colócalas en una bandeja para hornear forrada con papel de horno.

- Precalienta el horno a 200°C y hornea las albóndigas durante 20-25 minutos, o hasta que estén doradas y firmes al tacto. Voltéalas a mitad de la cocción para que se doren por ambos lados.

La salsa de tomate

- Calienta el aceite de oliva en una sartén grande a fuego medio. Añade la cebolla picada y saltea hasta que esté tierna y transparente. Agrega el ajo y cocina un minuto más.

- Vierte el tomate triturado, el orégano, la sal, el azúcar y los copos de chile (si los usas). Mezcla bien y deja cocinar a fuego lento durante 10-15 minutos, para que se concentren los sabores.

- Una vez que las albóndigas estén listas, añádelas a la sartén con la salsa de tomate.

- Remueve con cuidado para cubrirlas por completo con la salsa. Deja cocinar a fuego lento durante unos minutos más, para que se calienten juntos.

- Sirve las albóndigas con salsa de tomate en platos individuales y decora con hojas de albahaca fresca y semillas de sésamo, tal como se muestra en la imagen.

- Si lo deseas, rocía con un poco de aceite de oliva antes de servir.