Menta y hierbabuena: las pistas infalibles para distinguirlas y usarlas bien en cocina


Con esos consejos aprenderás a distinguirlas en cuestión de segundos y, además, descubrirás algunas recetas para sumarlas a tus menús.


Pollo con menta. © Shutterstock
11 de mayo de 2026 a las 17:30 CEST

Su color, sabor y aspecto tienen bastantes similitudes, de forma que no siempre es sencillo saber si estamos ante unas hojas de menta o de hierbabuena. Sin embargo, hay algunas pistas de las que podemos fiarnos para diferenciarlas. Pero vayamos primero con unas nociones muy básicas de botánica para entenderlo mejor. 

Hojas de hierbabuena. © Shutterstock
Hojas de hierbabuena.

La palabra Mentha hace referencia a un género de plantas herbáceas de la familia de las lamiáceas (o labiadas). Dentro de este género existen distintas especies (e incluso híbridos), entre ellas Mentha spicata, conocida como hierbabuena, y Mentha × piperita, conocida como menta piperita o peppermint. Por eso se dice que la hierbabuena es, en efecto, un tipo de menta.

Hojas de menta. © Shutterstock
Hojas de menta.

DIFERENCIAS ENTRE MENTA Y HIERBABUENA: 5 PISTAS BÁSICAS

Obviamente, para el ojo experto no existe la mínima dificultad a la hora de diferenciar ambas plantas. Sin embargo, existen algunas características bastante claras que el común de los mortales podemos seguir si queremos saber cuándo estamos frente a unas hojas de menta o de hierbabuena. Ahí van algunas claves.

  • El color. En general, la menta suele tener un verde más oscuro o profundo. La hierbabuena suele mostrarse más verde clara o brillante.
  • La textura. Las hojas de menta suelen ser más rugosas, gruesas o robustas. Las de hierbabuena suelen ser más suaves y tiernas.
  • La forma de la hoja. Esta es una de las pistas más definitivas. La hierbabuena tiene unas hojas más largas y lanceoladas, mientras que las de la menta suelen ser más anchas y, a veces, más redondeadas. 
  • El tallo. Un tono rojizo o violáceo puede ser una pista de que se miente. 
  • El aroma. El de la menta suele ser más intenso, penetrante y muy mentolado, mientras que el de la hierbabuena presenta un aroma más dulce, suave y fresco. 
  • El sabor. Es más sutil, pero se podría distinguir porque el de la hierbabuena es algo más dulce y herbal, mientras que la menta ofrece una sensación refrescante más fuerte.
Aunque con un sabor y aspecto similar, sí existen ciertas diferencias entre la menta (arriba) y la hierbabuena (debajo)..
Aunque con un sabor y aspecto similar, sí existen ciertas diferencias entre la menta (arriba) y la hierbabuena (debajo).

LOS USOS DE LA MENTA Y HIERBABUENA EN EL TERRENO DULCE Y SALADO

Es cierto que, dentro del recetario (tanto sólido como líquido), hay preparaciones tradicionalmente ligadas a una u otra de las plantas de las que hoy estamos hablando: el mojito cubano más tradicional se prepara con hierbabuena, mientras que en recetas como el tzatziki —según la versión— puede encontrarse menta o hierbabuena entre sus ingredientes, por poner solo un par de ejemplos.

No obstante, aunque a menudo la hierbabuena tiene mayor presencia en cocina salada y la menta se asocia más a bebidas como el té o la repostería, tanto una como otra pueden funcionar muy bien —e incluso llegar a sustituirse en muchas recetas— si el objetivo es aportar un punto refrescante a nuestras elaboraciones (dependerá, en parte, de la intensidad de sabor que busquemos). La hierbabuena suele ofrecer un perfil más suave y dulce; la menta, uno más intenso y mentolado.

Así, las dos hierbas pueden convertirse en ingrediente protagonista de infusiones, cócteles… También de refrescantes ensaladas, vinagretas, aceites infusionados, salsas frías o calientes (las salsas de menta son, por ejemplo, ideales como contrapunto para carnes como el cordero o el pollo). Además, pueden combinar muy bien con ciertas recetas de huevos (revueltos, tortillas…).

Su uso es también frecuente en otras cocinas del mundo: desde ensaladas como el tabulé o el cuscús, hasta preparaciones con yogur, el clásico té moruno o distintas recetas del recetario mediterráneo y de Oriente Medio. Y, por supuesto, hacen muy buena pareja con frutas como el melón, la sandía o las fresas, ya sea en macedonias, sorbetes o postres ligeros.

Sin olvidar, como decíamos antes, su papel en el terreno de la repostería; el tándem chocolate + menta es uno de los más célebres en este sentido. Además, más allá del sabor, unas hojitas —ya sean de menta o de hierbabuena— siempre aportan un toque de lo más vistoso como decoración en infinidad de recetas dulces. Algo así como el perejil que suele añadir Arguiñano como toque final de sus recetas...

RECETAS CON MENTA Y HIERBABUENA

A continuación, hemos reunido algunas ideas que dan buena muestra de la versatilidad de estas hierbas, tanto en el apartado salado como en el de los postres o los combinados… Para acceder a su modo de elaboración, solo tienes que clicar en los botones de Leer más.

Brochetas de pollo con salsa 'tzatziki'

30 min
fácil
4 comensales
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Típica de la cocina griega, la salsa tzatziki resulta realmente refrescante (entre sus ingredientes, además del yogur y el pepino, no suele faltar la menta). Es perfecta para un rico y sencillo aperitivo, pero también para acompañar a otros platos. Aquí nos sirve como contrapunto ideal de sabor para estas ricas brochetas de pollo a la plancha.

Esta ensalada de cuscús fría resulta deliciosa y refrescante gracias a la presencia de la menta y al pepino. Una versión inspirada en el clásico tabulé, la ensalada más famosa de Oriente Medio.

Chuletas de cordero a la menta

30 min
fácil
4 comensales
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Estas chuletitas de cordero son perfectas para recibir invitados. Una receta sencilla, rápida y sorprendente con un toque refrescante y exótico gracias a la menta.

'Noodles' con salsa de té 'matcha' y menta

20 min
fácil
4 comensales
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Estos ‘noodles’, que aderezaremos con una salsa de menta y té, los puedes convertir en un comodín y servir tanto a modo de entrante como de guarnición para acompañar carnes, aves o pescados.

Crema helada de menta con chocolate

150 min
fácil
4 comensales
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Este postre está pensado para los que aman esta combinación de la que hablábamos antes: chocolate y menta. Y para los que la odian… pues no tienen más que sustituir la menta por vainilla.

Melocotón en almíbar con menta fresca

20 min
fácil
4 comensales
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Un postre tan sencillo de preparar como delicioso, que también puede hacer las veces de desayuno diferente (disponiendo los melocotones sobre unas tostadas con queso fresco).

Vinagreta de menta, cilantro y lima

10 min
fácil
4 comensales
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Puro frescor es esta vinagreta a la que le damos un 'toquecito alegre' con una pizca de jalapeño. Es ideal para realzar el sabor de diferentes tipos de ensaladas, pero también para acompañar unas patatas o unas verduras cocinadas a la brasa o al vapor, incluso para tomar con una carne o un pescado asados a la parrilla.

El mojito clásico perfecto, paso a paso

10 min
fácil
4 comensales
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Aún se puede leer en la pared del mítico local de La Habana, la Bodeguita del Medio, ‘Mi mojito en la Bodeguita... mi daiquiri en el Floridita’, escrito de puño y letra por Ernest Hemingway. El mojito es el cóctel caribeño por excelencia y en ninguno pueden faltar sus hojitas de hierbabuena.

Tortilla de verduras a la hierbabuena

35 min
fácil
4 comensales
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Si te has aburrido de hacer y comer siempre el mismo tipo de tortilla, cambia un poco el chip y anímate con propuestas vegetales como esta. Elegimos puerro, espinacas, acelgas, cebolleta y hierbabuena para preparar una saludable y deliciosa tortilla 'en verde'.

Croquetas de merluza con hierbabuena

45 min
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La masa de croquetas admite diferentes especias y hierbas aromáticas. En nuestra receta, elegimos merluza como ingrediente que añadir a la bechamel y le daremos un toque de frescor con hojitas de hierbabuena.

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