Parecía que, por fin, España iba a poder respirar después de varios días de calor sofocante. Y, en parte, será así. La segunda ola de calor del verano ha tocado a su fin este viernes, pero el tiempo está lejos de estabilizarse. Mientras algunas zonas notarán un ligero alivio, otras tendrán que prepararse para un nuevo cóctel meteorológico: una DANA, tormentas intensas y una posible entrada de polvo sahariano que volverá a enturbiar el cielo y la calidad del aire.
El calor afloja... pero solo en parte
La segunda ola de calor del verano finaliza oficialmente este viernes, según la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET). Sin embargo, eso no significa que el calor desaparezca.
Los últimos modelos muestran que la llegada de una DANA alterará el tiempo entre el viernes y comienzos de la próxima semana, provocando un descenso de las temperaturas en algunas comunidades, especialmente del noroeste, mientras que otras, como Cataluña, el valle del Ebro o buena parte del Mediterráneo, seguirán registrando valores muy elevados.
De hecho, el Servei Meteorològic de Catalunya (Meteocat) ya ha advertido de que el episodio de calor podría prolongarse durante todo el fin de semana.
DANA + polvo sahariano
La protagonista de los próximos días no será únicamente la DANA.
Según las últimas actualizaciones de los modelos meteorológicos, la circulación del viento podría favorecer la entrada de polvo procedente del norte de África, especialmente en el este y sur peninsular.
Si finalmente se confirma este escenario, el cielo perderá nitidez, la atmósfera adquirirá ese tono blanquecino tan característico de la calima y, si coincide con precipitaciones, podrían volver a producirse episodios de la conocida lluvia de barro, que deja coches, terrazas y ventanas cubiertos de una fina capa de barro.
Además del impacto visual, el polvo en suspensión puede empeorar temporalmente la calidad del aire.
¿Habrá tormentas?
La DANA introducirá aire frío en altura que chocará con la masa de aire extremadamente cálida instalada sobre la península.
Ese contraste proporcionará la energía necesaria para el desarrollo de tormentas localmente fuertes, con abundante aparato eléctrico, granizo, rachas intensas de viento y lluvias muy intensas en pocos minutos, explican los modelos analizados por Meteored.
Los meteorólogos también vigilan la posible aparición de tormentas secas, especialmente preocupantes durante el verano porque los rayos pueden originar incendios forestales incluso cuando apenas llueve.
España dividida en dos
Una de las características más llamativas de este episodio será que España vivirá varios tiempos diferentes al mismo tiempo.
Mientras unas comunidades disfrutarán de un descenso de las temperaturas, otras seguirán soportando calor intenso, y en algunas aparecerán tormentas acompañadas de calima.
Todo dependerá de la posición final de la DANA, que todavía presenta cierta incertidumbre. Los expertos insisten en que pequeños cambios en su trayectoria pueden modificar de forma importante dónde lloverá más, dónde refrescará y hasta dónde llegará el polvo sahariano.
Por eso recomiendan seguir las actualizaciones de AEMET y de los servicios meteorológicos autonómicos durante las próximas 24 o 36 horas.







