Cuando parecía que la boda de Ingrid Sanz Asensio e Ilies Hassaine ya había dejado todos sus grandes momentos, Paula Echevarría ha demostrado que todavía quedaban sorpresas por descubrir. La actriz fue una de las invitadas al enlace celebrado el sábado 20 de junio en la iglesia de San Jerónimo el Real de Madrid, un escenario cargado de simbolismo. Para la ocasión, Paula volvió a demostrar por qué es una de las invitadas más observadas del panorama nacional y apostó por una fórmula que cada vez gana más protagonismo en las bodas: abandonar el vestido tradicional para apostar por un conjunto coordinado de dos piezas. Su elección, un total look verde salvia de Claro Couture con tocado incluido, se convirtió en una de las propuestas más comentadas del enlace.
Un conjunto de dos piezas que cambia las reglas del look de invitada
Paula Echevarría eligió un diseño que rompe con la idea clásica de invitada basada únicamente en vestidos. El conjunto, firmado por Claro Couture, está formado por un cuerpo estructurado y una falda fluida en el mismo tono verde salvia, uno de los colores más elegantes para las celebraciones de primavera y verano.
La parte superior destaca por su silueta palabra de honor con escote corazón, un patrón que realza los hombros y aporta feminidad al conjunto. El diseño incorpora además unas mangas caídas de tejido drapeado y un detalle tipo corsé que ayuda a marcar la cintura.
La falda completa el look con una caída ligera y movimiento, creando una silueta equilibrada: más estructurada en la parte superior y más fluida en la inferior. Una combinación que estiliza y que demuestra por qué los conjuntos coordinados se han convertido en una de las grandes tendencias entre las invitadas de 2026.
El color verde salvia aporta además un punto sofisticado y favorecedor, alejándose de los tonos más habituales y consiguiendo una imagen elegante pero fresca.
Tocado XXL, bolso de plumas y accesorios perfectamente coordinados
Uno de los grandes protagonistas del look fue el tocado, también de Claro Couture. Paula apostó por una pieza de gran presencia que elevaba el conjunto y reforzaba esa estética de invitada clásica con inspiración royal.
El bolso fue otro de los detalles más especiales: un diseño de mano con plumas en el mismo tono verde, cierre joya y asa rígida, un accesorio que añadía textura y movimiento al look.
Para completar la propuesta, eligió unas sandalias de tiras finas en color nude de Lodi, una elección estratégica para alargar visualmente la pierna y dejar todo el protagonismo al conjunto.
Los pendientes largos de Fetiche Suances aportaron movimiento al rostro, mientras que varias piezas de joyería completaron un look cuidado hasta el último detalle. En clave beauty, Paula mantuvo su estilo habitual: una melena trabajada pero natural y un maquillaje luminoso realizado por Miguel Álvarez para Max Factor.
Paula Echevarría, una referencia para las invitadas españolas
La elección de Paula vuelve a poner el foco en una de las claves de la moda de invitada actual: encontrar una fórmula propia. La actriz lleva años demostrando que la elegancia depende de elegir prendas que favorezcan y tengan identidad.
Su apuesta por Claro Couture también conecta con un fenómeno cada vez más visible: el protagonismo de las firmas españolas en las grandes celebraciones. Diseñadores nacionales se han convertido en una referencia para invitadas que buscan piezas especiales, con personalidad y alejadas de las propuestas más previsibles.
La boda de Ingrid Sanz e Ilies Hassaine, celebrada en uno de los templos más emblemáticos de Madrid y con numerosos rostros conocidos entre sus invitados, se suma así a un verano lleno de grandes enlaces sociales donde la moda vuelve a ser una de las grandes protagonistas.
Y Paula Echevarría, una vez más, ha dejado una de esas propuestas que muchas invitadas guardarán como inspiración para sus próximos eventos.










