Mantener una buena rutina de skincare en verano no parece tan fácil como el resto del año: ya sea por meter en un neceser lo imprescindible, el cambio de rutina o la deshidratación por calor o exposición solar, a veces pensamos que no hacemos lo suficiente. "Cada año veo la misma escena en consulta a la vuelta de las vacaciones, pacientes que llegan con sentimiento de culpa porque creen que han descuidado su piel durante semanas. Y casi siempre les digo lo mismo: eso no es un fallo, sino una oportunidad mal entendida", nos tranquiliza la Dra. Lara Victoria, médica especialista en Medicina Estética Regenerativa y Longevidad.
De hecho, la experta asegura que las vacaciones nos dan la mejor excusa para practicar el minimalismo cosmético, que "no significa abandonar el cuidado de la piel, sino adaptarse a lo que realmente necesita en ese momento. Muchas veces, esa pausa beneficia tanto a la piel como a la tranquilidad de quien la cuida". Aunque estos "servicios mínimos" pierden su eficacia cuando se cometen estos 5 errores habituales.
1. Cuidar solo el rostro
Aplicar tan solo el fotoprotector, after sun o crema hidratante en el rostro y despreocuparnos por completo de cuello para abajo es un error muy común del que avisa Carmen Navarro, referente de la estética profesional en España: "Cuidar la piel significa hacerlo de forma global. Hoy buscamos prevenir, mantener y acompañar el envejecimiento de una forma saludable y natural".
2. Dormir mal
El descanso de calidad se ve afectado con el cambio de rutinas: desde las cenas que se alargan al calor que quita el sueño. La mala noticia es que los expertos confirman que dormir mal afecta a los procesos regenerativos de la piel. Es decir, reduce su eficacia a la hora de reparar y regenerar el daño recibido a lo largo del día.
3. Pensar que la tarde es 'segura'
"La piel no envejece únicamente por la cantidad de sol que recibe, sino también por el momento del día en que lo recibe", explica la Dra. Lara Victoria. "La intensidad del calor no siempre refleja el impacto biológico que sigue teniendo la radiación sobre la piel. Muchas personas dejan de reaplicar el protector solar porque creen que el riesgo ya ha pasado, cuando en realidad la piel continúa acumulando daño".
4. Descuidar la dieta
Es la gran aliada de la piel y, cuando se descuida, esta lo nota. Carmen Díaz, personal skin trainer y directora del centro de belleza Germaine Goya, recomienda una dieta variada y rica en antioxidantes: "son los encargados de neutralizar el efecto oxidante que los radicales libres generan en las células". Se consigue incorporando alimentos ricos en vitamina A, presente en verduras de color amarillo y naranja (zanahorias) y en hojas, como las espinacas; la vitamina C de las frutas cítricas; y, por último, la E, en los frutos secos o aceites de origen vegetal.
5. No reaplicar el protector solar
Es el encargado de protegernos frente a los rayos UV, pero necesita ayuda para desplegar al máximo sus capacidades: aplicarlo 20 minutos antes de salir de casa sobre piel seca; reaplicar cada dos horas o después de darse un baño; recordar zonas como empeines, cuero cabelludo (con protectores capilares) o nuca; y, como avisa más arriba la Dra. Lara Victoria, utilizarlo también por las tardes.







