Tarta de horchata: un postre diferente, fresco y riquísimo, con todo el sabor de la chufa


Convertimos esta deliciosa bebida valenciana en ingrediente de un postre para cuya preparación nos inspiramos en el clásico tiramisú.


Tarta de horchata.© Gtresonline
6 de agosto de 2026 a las 15:30 CEST

Un vaso bien frío de horchata es uno de esos pequeños placeres del verano a los que nos encanta entregarnos. Sin embargo, en esta ocasión queremos ir un paso más allá y utilizar esta bebida como ingrediente principal de una rica tarta inspirada en el tiramisú italiano

Horchata.© Shutterstock
Horchata, placer de verano.

Pero antes de ponernos manos a la obra, merece la pena conocer un poco mejor el origen de la horchata y las posibilidades que ofrece en la cocina.

EL CURIOSO ORIGEN DE LA HORCHATA

Pocas bebidas cuentan con una leyenda tan popular como la horchata. Según la tradición, cuando el rey Jaime I de Aragón probó por primera vez esta bebida durante la conquista de Valencia, preguntó qué era aquello que le acababan de ofrecer. Una joven le respondió que era leche de chufa y el monarca, sorprendido por su sabor, exclamó: Això no és llet, això és or, xata! (¡Esto no es leche, esto es oro, chata!), expresión de la que habría derivado el nombre de orxata.

Sin embargo, los historiadores consideran que se trata de una leyenda sin base documental. No existe ninguna fuente medieval que recoja esa anécdota y, de hecho, el término orxata tiene otra explicación etimológica, quizá más probable. La palabra procede del italiano orzata, una bebida elaborada originalmente con cebada (orzo en italiano), cuyo nombre deriva a su vez del latín hordeata. Con el paso del tiempo, el término comenzó a utilizarse para designar otras bebidas vegetales similares, entre ellas la elaborada con chufa, hasta dar lugar a la actual horchata valenciana.

Aunque el famoso Oh, chata forma parte del imaginario popular y sigue contándose con frecuencia, hoy se considera más una curiosa leyenda que una explicación real del origen de su nombre.

¿QUÉ PROPIEDADES TIENE LA CHUFA?

La chufa es un pequeño tubérculo que destaca por su elevado valor nutricional. Es rica en hidratos de carbono complejos, fibra, minerales como el potasio, el fósforo o el magnesio y contiene una proporción importante de grasas insaturadas, similares a las presentes en el aceite de oliva.

La chufa valenciana cuenta con su propia Denominación de Origen. © Horchata de Chufa de Valencia
La chufa valenciana cuenta con su propia Denominación de Origen.

Además, de forma natural no contiene gluten ni lactosa, por lo que la horchata elaborada únicamente con chufas, agua y azúcar puede ser una excelente alternativa para muchas personas con intolerancias alimentarias.

Su contenido en almidón y azúcares naturales también explica ese sabor dulce y tan característico que la convierte en un ingrediente especialmente interesante para la elaboración de postres.

Horchata y fartón.© Shutterstock
A menudo, la horchata se sirve con los tradicionales fartons.

LA HORCHATA COMO INGREDIENTE EN LA COCINA

Aunque comúnmente asociamos la horchata a una bebida, lo cierto es que también puede utilizarse en numerosas elaboraciones dulces. Su sabor combina muy bien con ingredientes lácteos como la nata o el mascarpone y resulta perfecto para preparar helados, polos, granizados, flanes, natillas, arroz con leche, mousses o incluso cremas para rellenar tartas y pasteles. Precisamente esa versatilidad nos ha servido de inspiración para elaborar la receta que mostramos a continuación.

RECETA DE TARTA DE HORCHATA, AL ESTILO DEL TIRAMISÚ

Se trata de una tarta de horchata con una estructura similar a la de un tiramisú, en la que los bizcochos se humedecen con horchata y se alternan con una crema ligera de mascarpone, nata y horchata. El resultado es un postre muy cremoso, equilibrado y con un sabor inconfundible que rinde homenaje a uno de los productos más representativos de la gastronomía valenciana.

Tarta de horchata.© Gtresonline
Tarta de horchata.

INGREDIENTES (8-10 raciones)

Recipiente recomendado: una fuente o bandeja de aproximadamente 20 × 20 cm. Si se desea una presentación más similar a la de una pastelería, también puede montarse en un aro o molde desmontable de unos 20 cm de diámetro.

La crema

  • 500 g de queso mascarpone
  • 300 ml de nata para montar (35 % materia grasa), muy fría
  • 50 g de azúcar glas
  • 120 ml de horchata de chufa
  • 2 hojas de gelatina (4 g aproximadamente)

El montaje

  • 200-250 g de bizcochos de soletilla
  • 250 ml de horchata de chufa

El acabado

  • 2 cucharaditas de cacao puro en polvo
  • 1 cucharadita de canela molida
  • Un puñado de chufas tostadas

ELABORACIÓN

La gelatina

- Coloca las hojas de gelatina en un recipiente con abundante agua muy fría y déjalas hidratar durante unos diez minutos. Mientras tanto, prepara el resto de los ingredientes para que todo esté listo cuando comiences a elaborar la crema.

La crema

- Pon el mascarpone y el azúcar glas en un bol amplio y mézclalos con unas varillas hasta obtener una crema lisa y sin grumos. Calienta unas dos cucharadas de la horchata sin que llegue a hervir, incorpora las hojas de gelatina bien escurridas y remueve hasta que se disuelvan completamente.

- Añade esta mezcla al resto de la horchata fría y viértela poco a poco sobre el mascarpone, mezclando suavemente hasta conseguir una preparación homogénea.

- Monta la nata, que deberá estar muy fría, hasta que forme picos firmes pero todavía cremosos. Incorpórala a la mezcla de mascarpone en tres tandas, realizando movimientos envolventes con una espátula para conservar el aire.

- Al finalizar, obtendrás una crema ligera, sedosa y con suficiente consistencia para mantener su forma después del reposo.

Los bizcochos

-Vierte la horchata en un recipiente ancho que permita mojar los bizcochos cómodamente. 

-Ve sumergiendo cada bizcocho de soletilla durante apenas uno o dos segundos, de forma que absorba parte del líquido sin llegar a empaparse. El objetivo es que aporten sabor y jugosidad, pero que mantengan su estructura para formar capas bien definidas.

Montar la tarta

-Dispón una primera capa de bizcochos sobre la base de la fuente, cubriendo toda la superficie.

-Reparte encima aproximadamente la mitad de la crema y alísala con una espátula.

-Coloca una segunda capa de bizcochos ligeramente humedecidos y termina cubriendo con el resto de la crema, procurando dejar la superficie lo más lisa posible.

Refrigerar

-Cubre la fuente con film transparente y deja reposar la tarta en la nevera durante un mínimo de ocho horas, aunque lo ideal es prepararla el día anterior. Durante este tiempo, la crema adquirirá la firmeza necesaria y los bizcochos terminarán de absorber parte de la humedad.

Decorar y servir

-Mezcla el cacao en polvo con la canela y espolvorea esta mezcla sobre toda la superficie de la tarta justo antes de servir. Si lo deseas, completa la presentación con unas chufas tostadas.

 ALGUNOS CONSEJOS

  • Utiliza una horchata de buena calidad, ya que es el ingrediente que marcará la diferencia en el resultado final.
  • No prolongues el tiempo de remojo de los bizcochos; unos segundos son suficientes para que absorban sabor sin perder consistencia.
  • La nata debe estar muy fría antes de montarla para conseguir una crema estable y aireada.
  • Preparar la tarta con un día de antelación mejora notablemente tanto la textura como la integración de los sabores.
  • La mezcla de cacao y canela aporta un acabado visual similar al de un tiramisú, pero con un aroma más acorde al sabor de la horchata y sin enmascararlo.