Noruega entera llora este miércoles, 23 de septiembre, a su princesa más querida, Astrid, tía del rey Haakon VIII y hermana mayor de Harald V, quien murió el pasado 11 de septiembre, tan solo quince días después del fallecimiento del recordado monarca. La Familia Real, encabezada por el rey Haakon y la reina Mette-Marit, acompañados por la princesa heredera Ingrid y la reina Sonia, se ha unido a todos los noruegos en este funeral que se celebra en la iglesia de Ris de Oslo y que está abierto a todos los ciudadanos que quieran rendir su último adiós a la princesa Astrid.
Largas colas para despedir a una princesa única
Horas antes de que tuviera lugar el funeral, eran muchos los vecinos y visitantes que hacían cola para poder acudir a despedir a su princesa. Se espera la presencia de Victoria de Suecia, muy unida a la Familia Real noruega, y de Astrid y Lorenz de Bélgica.
Una princesa que ha vivido cuatro reinados
En su larga vida, la princesa Astrid ha servido con lealtad a la Casa Real noruega. Ha vivido cuatro reinados: el de su abuelo, el rey Hakon VII: el de su padre, el rey Olav; el de su hermano, el rey Harald V; y el de su sobrino, Haakon VIII. En reconocimiento a sus grandes esfuerzos y lealtad, el gobierno le concedió una pensión en su 70 cumpleaños en 2002.
La ausencia de Marius Borg
Aunque Marius Borg, el hijo que tuvo de soltera la reina Mette-Marit, sí estuvo en el funeral de Estado del rey Harald, causa baja en la ceremonia fúnebre de la princesa Astrid. Así lo ha confirmado la abogada de la Policía, Oda Karterud, a Nettavisen. "No hemos recibido ninguna solicitud al respecto", ha dicho. Hay que recordar que Marius se encuentra en prisión preventiva con pulsera electrónica en el Placio de Sakugum y que está a la espera de que en febrero de 2027 se repita su juicio, donde se revisarán todas las pruebas por las que fue condenado a cuatro años de prisión por más de 30 delitos, entre ellos varias violaciones.
La otra ausencia en el cortejo fúnebre
La Casa Real nórdica ya ha confirmado que los reyes Haakon y Mette-Marit, así como la princesa Ingrid y la reina Sonia, estarán presentes en la ceremonia fúnebre en la iglesia de Ris en Oslo. Es decir, el príncipe Sverre no estará presente. Quizá se les ve con otros familiares y seres queridos de la princesa Astrid, aunque en el caso del hijo de Haakon VIII sorprendería bastante porque ya se encuentra en Lisboa, donde ha comenzado sus estudios universitarios en el Forward College, el mismo centro en el que se forma la infanta Sofía.
El rey Haakon ya ha abandonado su residencia
El rey Haakon ha sido visto a primera hora de este miércoles abandonando su residencia del Palacio de Sakugum, solo, en el asiento trasero de un coche. Vestía traje oscuro y corbata negra, en señal de luto.
Sí se espera a la princesa Marta Luisa, a Durek Verrett y a sus tres hijas
Aunque la presencia de la princesa Marta Luisa de Noruega no estaba confirmada, si se ha conocido que estará en la despedida a su tía. "Toda la familia está presente hoy", ha confirmado la representante de la princesa, Carina Scheele Carlsen, a NTB. Es decir que estará su marido, Durek Verrett, y sus tres hijas Maud Angelica, de 23 años, Leah Isadora, de 21, y Emma Tallulah, de 17.
Un funeral abierto a todos
Aunque el funeral de Astrid de Noruega se va a retransmitir por televisión, la iglesia de Ris ya ha anunciado que todo aquel que lo desee puede acercarse para la misa, que estará encabezada por el párroco Paul Erik Wirgenes y la obispo de Oslo, Sunniva Gylver. Este templo tuvo en vida una importancia personal para la princesa Astrid ya que era su parroquia y vivía muy cerca. Además, allí está enterrado su marido, Johan Martin Ferner.
'Wilma', la perrita de la princesa Astrid, ya tiene un nuevo hogar
Tras la muerte de la princesa Astrid, muchos noruegos se hicieron la pregunta de qué pasaría ahora con Wilma, su inseparable perrita. La mascota ya ha encontrado un hogar con uno de los hijos de la Princesa. Este animal lo significó todo para la tía del rey Haakon y era habitual verla junto a su dueña en actos públicos. "Wilma lo es todo para mí". "Se abrió un mundo completamente nuevo después de que llegó a casa. Había perdido a mi perra anterior y entonces sentí un gran vacío. Fue maravilloso tenerla. En lugar de un mundo roto, encontré un mundo entero cuando llegó a mi vida", aseguró Astrid de Noruega hace un año.







