La muerte de Astrid de Noruega el pasado 11 de septiembre a los 94 años ha supuesto para la Familia Real un nuevo varapalo en un 2026 para olvidar. A la condena de Marius Borg, las conexiones de la reina Mette-Marit con Epstein y su posterior trasplante de pulmón, se han unido las muertes de dos de sus miembros más queridos: el rey Harald y su hermana, la princesa Astrid.
El futuro de 'Wilma' generó preocupación entre los noruegos
Este miércoles, 23 de septiembre, tendrá lugar a las 13:00 horas el funeral de la inolvidable princesa nórdica, la única superviviente de una generación de la realeza noruega de la que, lamentablemente, ya no queda nadie. Tras su muerte, muchos se hicieron la misma pregunta: ¿Qué pasará ahora con Wilma, su inseparable perrita? Al igual que Isabel II del Reino Unido con sus canes de la raza corgi, la princesa Astrid encontró en esta pequeña chihuahua que siempre aparecía en público descansando en su regazo a una compañera inigualable.
"La perra se encuentra bien"
Wilma fue adoptada en un refugio de animales de Solpalssen y la ha acompañado durante toda su vejez. Ahora, la misma protectora ha confirmado que la perrita de Astrid ha encontrado un nuevo hogar. "Tras el fallecimiento de la princesa Astrid, en Solplassen hemos recibido numerosas consultas de amantes de los perros que se han preguntado cómo se encontraba Wilma. Tanto la familia de la princesa Astrid como el Palacio nos han confirmado que la perra se encuentra bien; está recibiendo los mejores cuidados y ahora vive feliz con uno de los hijos de la princesa Astrid", ha dicho este centro canino en sus perfiles sociales. La princesa Astrid y su marido, Johan Martin Ferner, tuvieron cinco hijos: Catherine, Benedikte, Alexander, Elisabeth y Carl-Christian, quienes siempre se han mantenido en un segundo plano. No se ha especificado cuál de ellos se ha quedado con la mascota de su madre.
Astrid de Noruega: "Wilma lo era todo para mí"
La perrita mestiza de chihuahua que tenía 12 años se había convertido en una parte indispensable de la vida de Astrid durante los últimos tiempos. La adoptó después tras perder a su anterior perro y desde entonces se creó un vínculo muy estrecho entre ellas. La tía de Haakon de Noruega dijo en su última entrevista con NRK de hace un año que "Wilma lo es todo para mí". "Se abrió un mundo completamente nuevo después de que llegó a casa. Había perdido a mi perra anterior y entonces sentí un gran vacío. Fue maravilloso tenerla. En un lugar de un mundo roto, encontré un mundo entero cuando llegó a mi vida", aseguró entonces.
La historia de la perra de Astrid de Noruega
Wilma llegó al hogar de la princesa Astrid tras haber vivido con una anciana que padecía cáncer terminal. Preocupada por el futuro del animal, esta mujer la llevó a Solplassen para que la buscaran una nueva familia y allí encontró a Astrid de Noreuga. Esto supuso un gran alivio para su antigua dueña. "Estaba muy preocupada por lo que le sucedería a Wilma cuando ella ya no estuviera, así que se sintió muy aliviada", declaró Marianne Oyen, del refugio de animales, a VG.







