Al duelo por la muerte del rey Harald V se suma la repentina muerte de su hermana mayor, Astrid de Noruega, la única que le sobrevivía. Su fallecimiento a los 94 años supone un duro varapalo para los miembros de la Casa Real, quienes dieron hace solo dos días el último adiós al hombre que representó durante más de tres décadas al país con orgullo, compromiso y libertad. Al comunicado oficial confirmando la triste noticia le han seguido el mensaje de Haakon VIII
El emotivo mensaje de los cinco hijos de Astrid de Noruega
Cathrine, Benedikte, Alexander, Elisabeth y Carl-Christian Ferner, los cinco hijos de Astrid de Noruega y por tanto primos del rey Haakon, han recordado a la princesa con una descripción que permite descubrir cómo era en la intimidad familiar. "Querida madre, querida princesa Astrid: Gracias por ser la mejor madre que pudimos tener. A lo largo de tu vida, estuviste ahí para nosotros con amor y sabiduría, calidez y buen humor", han comenzado a decir.
También han destacado su firme apoyo a la Corona hasta el final y su apoyo en actos solidarios vinculados con la inclusión y el cuidado de los sectores más vulnerables de la sociedad.
"Estuviste presente para el abuelo, el rey Olav, y el tío, el rey Harald, siempre presente, leal y dedicada. Y además, para aquellos que necesitaban un poco más de atención, siempre mostraste un cariño sincero. En nuestro dolor, nos unimos en gratitud. Gracias por todos los buenos recuerdos. Siempre tendrás un lugar especial en nuestros corazones".
La historia de amor con la que desafío a todas las normas
La segunda de los tres hijos del rey Olav V y Marta de Suecia perdió el tratamiento de alteza real y el derecho de sucesión al trono para compartir su vida con el hombre que amaba: el medallista olímpico Johan Martin Ferner. Su matrimonio no estaba bien visto por los sectores más tradicionales ya que había estado casado previamente y estaba divorciado de Ingeborg Hesselberg-Meyer, amiga personal de la princesa. Ni el entonces obispo de Oslo ni el pastor de Asker aceptaban casarlos, pero la petición del entonces monarca permitió que el obispo de Nidaros accediera a oficiar la ceremonia en 1961.
Astrid de Noruega formó una gran familia en la que sus cinco hijos y siete nietos eran su gran alegría, especialmente tras perder en 2015 a su marido, al que despidieron en la capilla de Holmenkollen, a las afueras de Oslo. Johan Martin Ferner siempre apoyó a la Corona y a Harald VI, quien no pudo reprimir las lágrimas en su funeral, pero nunca tuvo obligaciones reales. Estaba volcado en la conocida tienda y casa de modas Ferner Jacobsen, negocio muy popular con sede en Oslo que ha pasado a manos de las nuevas generaciones.
El homenaje del negocio de su marido que ha pasado a las nuevas generaciones
Desde la tienda, un emblema del país nórdico han rendido también homenaje a la princesa Astrid: "Hoy hemos perdido a una persona muy querida, a una mujer muy especial y a una parte importante de la historia de la familia Ferner. La princesa Astrid, la señora Ferner, será recordada por su calidez, su sabiduría, su buen humor y el sincero cariño que sentía por las personas que la rodeaban. Como esposa de Johan Martin Ferner y madre de cinco hijos, ha sido una parte cercana y significativa de la familia, y a lo largo de su dilatada vida también ha dejado una profunda huella en Noruega".
"Asumió su papel con dignidad, lealtad y un fuerte compromiso con los demás. Al mismo tiempo, fue ante todo una madre, una esposa y una persona cálida y presente. La recordamos con gran gratitud y respeto, y enviamos nuestros más sinceros pensamientos a su familia y a todos aquellos que la rodeaban. Gracias por todos los buenos recuerdos, princesa Astrid, señora Ferner. Siempre ocuparás un lugar muy especial en nuestros corazones", finaliza el texto que han compartido. Además, han puesto una imagen de la hermana de Harald de Noruega en su página web oficial como símbolo de duelo.







