Fue la Primera Dama de Noruega hasta la llegada de la reina Sonia

Astrid de Noruega llora a su hermano pequeño y se convierte en la única superviviente de la era de Olav V


No era la única hermana del rey Harald, pero sí la que estuvo a su lado hasta el final


Astrid de Noruega© GTRES
Sira AcostaPeriodista senior de Realeza y Guionista
9 de septiembre de 2026 a las 14:37 CEST

Harald de Noruega fue un hombre querido y eso se ha visto en su funeral de Estado: no solo por el despliegue de casas reales, sino por la tristeza visible de sus seres queridos. Los focos estaban puestos en la emoción de la reina Sonia y en las lágrimas de Mette‑Marit, pero hubo una presencia discreta que añadió un peso histórico al adiós. La princesa Astrid, de 94 años, se despidió de su hermano pequeño, al que acompañó y apoyó hasta el final. Con su marcha, Astrid se convierte en la única superviviente de una generación que sostuvo la monarquía en algunos de sus momentos más difíciles.

Astrid de Noruega© GTRES
Astrid de Noruega

Aunque Astrid no era la única hermana del rey Harald, sí era la que ocupaba un lugar central en la vida institucional del monarca. La princesa Ragnhild, la mayor de los tres hermanos, vivió desde los años cincuenta fuera de Noruega y mantuvo una relación más distante con la Casa Real, marcada por decisiones personales que la alejaron de la vida oficial. Astrid, en cambio, permaneció siempre en el país, asumió responsabilidades públicas desde muy joven, apoyando como Primera Dama a su padre, que siempre fue un rey viudo, y se convirtió en el apoyo constante de su hermano Harald, como heredero, en los momentos clave y hasta la llegada de la reina Sonia a la institución. Por eso su presencia en el funeral tiene un peso especial: es la hermana que sostuvo la institución desde dentro y la última representante viva de una generación que acompañó al rey hasta el final. 

La princesa Astrid de Noruega ante el ataúd de su hermano, el rey Harald © Det kongelige hoff
La princesa Astrid de Noruega ante el ataúd de su hermano, el rey Harald

Astrid Maud Ingeborg de Noruega es la segunda de los tres hijos del rey Olav V y la princesa heredera Marta de Suecia. Su vida quedó marcada por la guerra: con nueve años huyó al exilio tras la invasión alemana y vivió cinco años en las afueras de Washington antes de regresar al país. La muerte de su madre en 1954 la situó en el centro de la vida institucional: con solo 22 años se convirtió en la primera dama de Noruega, acompañando a su padre en todos los actos oficiales y representando a la Corona hasta 1968. Casada con Johan Martin Ferner y madre de cinco hijos, Astrid ha sido siempre una figura de lealtad, discreción y continuidad, una presencia constante en la vida pública noruega y un apoyo silencioso para Harald durante toda su vida  

Astrid de Noruega observa la plaza del Palacio Real de Oslo y las decenas de flores depositadas por los noruegos en honor al rey Harald© Det kongelige hoff
Astrid de Noruega observa la plaza del Palacio Real de Oslo y las decenas de flores depositadas por los noruegos en honor al rey Harald

Hace unos días protagonizó una de las imágenes más desoladoras de las tomadas tras la muerte del rey Harald. Vestida completamente de negro y en silla de ruedas pasó un largo tiempo de recogimiento en la capilla ardiente de su hermano, también se la vio mirar por la ventana del Palacio Real de Oslo a los miles de noruegos (la policía todavía no ha cerrado la cifra pero calcula una movilización de más de 300 mil personas) que se han acercado hasta la residencia real para rendir su último homenaje a un rey muy querido, por los noruegos y por su familia. 

Recordamos a Harald de Noruega