El rey Felipe VI ha viajado este miércoles a Oslo para despedir a Harald V de Noruega en el funeral de Estado celebrado en memoria del monarca. El Rey ha acudido acompañado por doña Letizia y la reina Sofía, y para una ocasión de tanta solemnidad ha escogido el uniforme de gala de la Armada que corresponde a su condición de capitán general. La imagen del monarca permite descubrir numerosos detalles en su indumentaria. Desde los guantes blancos que lleva en la mano hasta las distintas condecoraciones que adornan su pecho. Entre todas ellas hay una pieza especialmente significativa: el fajín rojo de capitán general de los Ejércitos que le impuso su padre, don Juan Carlos, el 19 de junio de 2014, justo antes de su proclamación como Rey. Aquel día, Felipe VI asumió el mando supremo de las Fuerzas Armadas.
Felipe VI lleva el uniforme de gala de la Armada
La primera cuestión que plantea la imagen es qué uniforme ha escogido exactamente el Rey. La respuesta está en la normativa de uniformidad de las Fuerzas Armadas: Felipe VI viste el uniforme de gala de la Armada, y no el de gran etiqueta. La Orden DEF/114/2025 establece que el uniforme de gala se utiliza, entre otras ocasiones solemnes, en entierros y funerales de jefes de Estado, por lo que su elección para despedir a Harald V responde al protocolo militar. En el caso de la Armada, esta modalidad incluye la levita azul marino, camisa blanca, corbata negra, condecoraciones en tamaño normal, guantes blancos y, para los oficiales generales, la faja roja.
Pero en el caso del Rey hay algo más. No se trata simplemente de un uniforme de gala de la Armada: es el uniforme que luce como capitán general, la máxima graduación militar que ostenta como jefe del Estado.
El fajín rojo que don Juan Carlos le impuso hace 12 años
El elemento que más llama la atención en el uniforme del monarca es el fajín rojo que cruza la cintura de Felipe VI. Tiene un enorme significado histórico. Don Juan Carlos se lo impuso a su hijo en la mañana del 19 de junio de 2014, en el Palacio de la Zarzuela, poco antes de que Felipe VI jurara la Constitución y fuera proclamado Rey ante las Cortes Generales. El gesto simbolizó el traspaso del mando supremo de las Fuerzas Armadas al nuevo monarca.
Desde entonces, este fajín se ha convertido en uno de los elementos que identifican al Rey en sus apariciones con uniforme militar como capitán general de los Ejércitos.
La Constitución establece en su artículo 62 que corresponde al Rey "el mando supremo de las Fuerzas Armadas", una de las funciones constitucionales vinculadas a la Corona.
Una pieza roja con siglos de historia militar
El color del fajín tampoco es casual. El rojo es el color tradicional de la faja militar española, una tradición que se remonta a la época de los Tercios y que ha permanecido vinculada a los generales y oficiales de máxima graduación. El fajín se coloca alrededor de la cintura, por encima de la guerrera o levita, y se anuda mediante un lazo en el lado izquierdo. De este lazo cuelgan sus dos extremos, rematados por grandes borlas doradas.
Sobre ellas aparecen los llamados entorchados, un bordado de hojas encadenadas que identifica a los generales. El número de entorchados está relacionado con las estrellas de cuatro puntas correspondientes al empleo militar. En el caso de Felipe VI, como capitán general, son cinco estrellas, la máxima graduación. Así, lo que a simple vista puede parecer simplemente una banda roja es en realidad una de las piezas que mejor explica el papel constitucional y militar del Rey.
El Toisón de Oro que recibió de manos de su padre
Sobre el pecho de Felipe VI aparece además otra de las distinciones más importantes de su trayectoria: el Toisón de Oro. El entonces Príncipe de Asturias recibió esta prestigiosa distinción en 1981, cuando tenía solo 13 años, de manos de don Juan Carlos. Es una pieza especialmente vinculada a su historia personal, ya que acompañó al actual Rey durante buena parte de su etapa como heredero. Más de cuatro décadas después, el Toisón vuelve a aparecer sobre su uniforme en una ceremonia de enorme solemnidad, en la que Felipe VI representa a España junto a otras casas reales europeas.
La banda roja de la Orden de San Olaf, un guiño a Noruega
Hay otra banda roja que puede llamar a confusión. En la imagen, Felipe VI luce también la Gran Cruz de la Real Orden Noruega de San Olaf, una de las máximas distinciones del país.
La banda, que cruza el pecho, adquiere un significado especial precisamente en Oslo. Felipe VI recibió esta distinción cuando todavía era Príncipe de Asturias y su presencia en el funeral de Harald V supone también un gesto de respeto hacia la familia real noruega y hacia el país al que hoy acompaña España en el duelo. Junto a la banda se aprecia la correspondiente placa de la orden, integrada entre las diferentes condecoraciones que luce el monarca.
La Gran Cruz de Carlos III y las tres grandes cruces militares
El uniforme de Felipe VI reúne además otras de sus principales distinciones. Entre ellas se encuentra la Gran Cruz de la Real y Distinguida Orden Española de Carlos III, una de las máximas órdenes civiles españolas. También destacan las tres Grandes Cruces correspondientes a los tres Ejércitos: Mérito Militar, Mérito Naval y Mérito Aeronáutico. La presencia conjunta de estas condecoraciones tiene una lectura muy clara. Felipe VI es capitán general de los tres Ejércitos y, por tanto, máximo responsable de las Fuerzas Armadas en virtud de su condición de Rey.
Las tres condecoraciones que ya luce también la princesa Leonor
Y aquí aparece uno de los detalles que más conecta la imagen de Felipe VI con la de su hija. La princesa Leonor ha ido incorporando a su uniforme militar las mismas tres Grandes Cruces correspondientes a los Ejércitos a medida que ha completado sus diferentes etapas de formación castrense. La heredera recibió la del Mérito Militar, posteriormente la del Mérito Naval y finalmente la del Mérito Aeronáutico, completando así el conjunto que también luce su padre. El paralelismo no es casual. Leonor está siguiendo el camino militar que corresponde a quien está llamada a convertirse algún día en capitana general de las Fuerzas Armadas, una condición que la Constitución atribuye al Rey.
Los guantes blancos y la gorra de plato completan el uniforme
Hay dos detalles que terminan de configurar la imagen de Felipe VI en Oslo: los guantes blancos y la gorra de plato que lleva sobre la cabeza. Los guantes blancos forman parte de la composición reglamentaria del uniforme de gala y aportan todavía mayor solemnidad a una indumentaria reservada para ceremonias de especial relevancia. En la fotografía, el Rey los lleva en la mano mientras saluda a las autoridades y asistentes al funeral.
Sobre su cabeza luce la gorra de plato de la Armada, también conocida como gorra de uniforme, con la visera negra y los elementos distintivos correspondientes a su empleo. Es otro de los accesorios que identifican su condición de capitán general de la Armada y de las Fuerzas Armadas.






