Mientras todos los focos se situaban sobre la princesa Leonor tras haber dado inicio a sus estudios de grado en la Universidad Carlos III de Madrid, el rey Felipe VI se desplazaba hasta Santander para vivir una de las jornadas más destacadas de la agenda real. Un momento histórico para los miembros de la Familia Real en el que, de una forma u otra, la heredera al trono español se ha hecho con todo el protagonismo. No obstante, este hito en la trayectoria institucional de la princesa de Asturias no ha frenado la agenda del resto de miembros de la Familia Real.
El inicio de la princesa Leonor en la universidad
Era primera hora de la mañana cuando el sur de la capital española se engalanaba para recibir a la nueva estudiante de Ciencias Políticas en la Universidad Carlos III de Madrid, en un histórico gesto con el que la futura Jefa del Estado daba inicio a una nueva etapa de su trayectoria institucional. La princesa de Asturias continúa formándose para asumir, en el futuro, los cimientos de la Corona. Tras haber pasado por los tres ejércitos —Tierra, Armada y Aire—, la heredera al trono ha dado un paso más en su trayectoria al matricularse como alumna en la citada institución. Un hito por el que numerosos medios de comunicación y curiosos se han desplazado hasta el campus para atestiguar su llegada. Todo ello mientras el rey Felipe VI cumplía con su propia agenda a varios cientos de kilómetros de distancia de su primogénita; y es que, a pesar de tratarse de uno de los acontecimientos más esperados de los últimos meses, el monarca ha preferido mantener sus compromisos oficiales con total normalidad.
Don Felipe se ha dejado ver por el emblemático paseo de Pereda con motivo de su asistencia a la inauguración del Faro Santander, donde ha podido darse un cálido baño de masas y sentir de cerca el afecto de cientos de ciudadanos congregados. Y es que, mientras la princesa Leonor era recibida entre aplausos y un gran despliegue de cámaras en el campus universitario, el Rey no se ha quedado atrás en cuanto a protagonismo y cercanía popular, donde ha coincidido con Ana Botín.
Durante la jornada, el monarca ha recorrido las instalaciones del histórico edificio de la entidad bancaria, remodelado por el reconocido arquitecto David Chipperfield, un espacio cultural de vanguardia que aspira a consolidarse como uno de los centros de arte más destacados del mundo. Para la ocasión, el centro ha abierto sus puertas con una deslumbrante exposición inaugural que reúne obras emblemáticas de artistas de la talla de Frida Kahlo, combinando piezas de la célebre Colección Gelman con los fondos propios del Banco Santander, creando así una inmensa colección que abraza, sin duda, la historia artística universal de nuestra propia historia.
Un momento en el que la emoción ha quedado latente y en el que es muy seguro que el Rey tuviese en mente todo lo sucedido horas antes, tras el acceso a la universidad de la princesa Leonor, como otras tantas veces ha demostrado. Y es que el Rey siempre ha tratado de mantener, junto a la Reina, las figuras de sus hijas más que presentes en su papel institucional. Los últimos años han estado marcados precisamente por la ausencia tanto de Leonor como de Sofía, lo que ha hecho que la emoción entre los miembros de la Familia Real se intensifique más que nunca. Hecho por el que, tanto Felipe como doña Letizia, han tenido que pararse a observar las fotografías de sus hijas cuando se han mostrado en exposiciones, o ante palabras de mención en sus discursos, lo que evidencia una clara complicidad que va más allá del protocolo más estricto de la corte real.








