Las desgarradoras palabras de Haakon VIII a su tía Astrid tras despedir a su padre


El fallecimiento de la princesa ha desvelado el profundo amor que el recién proclamado monarca sentía por ella


Actualizado 11 de septiembre de 2026 a las 16:42 CEST

La monarquía de Noruega atraviesa uno de sus momentos más delicados, pues si hace tan solo unos días el país se sumergía en una profunda tristeza, un nuevo hecho les ha vuelto a golpear. La muerte de la princesa Astrid –hermana del difunto monarca– ha fallecido tan solo dos semanas después del fallecimiento de su hermano, protagonizando algunas de las imágenes más tristes de los eventos que han servido para despedir a quien reinó en territorio nórdico durante los últimos treinta y cinco años. El anuncio de la Casa Real, que ha caído como jarro de agua fría, ha hecho que el recién proclamado monarca reproduzca unas primeras palabras más que emotivas en favor de quien había sido su tía. 

Astrid de Noruega© Ola Vatn, The Royal Court
Astrid de Noruega

La carta más emotiva de Haakon VIII de Noruega

"A lo largo de su dilatada vida, la princesa Astrid representó a la Casa Real con calidez y dedicación. A los 22 años, tuvo que asumir el papel de Primera Dama tras el fallecimiento de mi abuela, la princesa heredera Marta. En su labor, la princesa Astrid siempre mostró especial interés por el cuidado y la inclusión de los más vulnerables de la sociedad. Fue muy leal y siempre desempeñó sus funciones con compromiso, presencia y un espíritu contagioso", rezaba la emotiva carta redactada por el propio monarca. Unas palabras con las que el recién proclamado rey de Noruega ha querido despedirse de quien, inevitablemente, ha formado parte de su vida. 

La princesa Astrid junto a la reina Sonia, el pasado mes de febrero© Casa Real de Noruega
La princesa Astrid junto a la reina Sonia, el pasado mes de febrero

Unas declaraciones en las que el rey Haakon VIII también ha querido subrayar el papel de la princesa, quien ha dejado completamente rotos a todos los miembros de la dinastía. "La tía Astrid fue un gran apoyo para el rey Harald y para el resto de la familia. Aprendimos mucho de ella y nunca tuvo miedo de expresar su opinión. Su fallecimiento es una gran pérdida para nosotros. La echaremos mucho de menos. Mi familia y yo enviamos nuestras más sentidas condolencias a los amigos más cercanos de la tía Astrid", ha continuado explicando a través de esta carta, con la que ha dado inicio a su reinado de la forma más triste posible. Un adiós con el que se pone el broche de oro a una vida de leyenda, marcada por el entorno palaciego y su pasión por el deber. Una mujer que, en parte, a través de sus decisiones cambió su destino dentro de la corte real de Noruega.

Astrid de Noruega© GTRES
Astrid de Noruega en el funeral de su hermano, el rey Harald

La princesa Astrid de Noruega, hermana mayor del rey Harald V, fue durante décadas una de las figuras más discretas, pero también más importantes, de la Casa Glücksburg. Nació el 12 de febrero de 1932 y recibió sus nombres como homenaje a distintas mujeres de la realeza europea. Como su hermano Harald, vivió el exilio en Estados Unidos durante la Segunda Guerra Mundial tras la invasión nazi de Noruega. Pero fue la muerte de su madre, la princesa Marta, la que cambió por completo su papel dentro de la familia real. Cuando su padre, el rey Olav V, llegó al trono, Astrid asumió durante varios años el papel de primera dama, acompañándolo en numerosos actos oficiales y convirtiéndose en una figura fundamental de la Corona.

Astrid de Noruega en la boda de Marta Luisa y Durek Verrett© GTRES
Astrid de Noruega en la boda de Marta Luisa y Durek Verrett

Su vida cambió cuando se enamoró y se casó con el medallista olímpico Johan Ferner. Aquella unión hizo que perdiera el tratamiento de Su Alteza Real, su posición como primera dama y también sus derechos sucesorios al trono noruego. Aun así, Astrid permaneció siempre muy vinculada a la familia real y fue una figura muy querida dentro de la Casa de Glücksburg. A sus 94 años, atravesaba un delicado momento de salud y, tras toda una vida al servicio de su familia, la princesa Astrid ha fallecido tan solo dos semanas después de su hermano, el rey Harald V.