Ingrid de Noruega estrena la tiara de amatistas de la reina Mette-Marit en su ausencia: las joyas que han brillado en el primer gran banquete de Haakon como rey


Una velada de máxima relevancia institucional en la que todas las miradas se han posado en la heredera al trono


© Det Norske Kongehuset
Jose MorenoREDACTOR ESPECIALIZADO EN REALEZA
Actualizado 22 de octubre de 2026 a las 23:54 CEST

La ausencia del rey Harald V de Noruega comienza a ser el evento recordado de una página pasada de la historia con el despliegue con el que Haakon VIII ha dado inicio a su nuevo reinado. Una ocasión en la que las damas de la Familia Real han protagonizado un auténtico despliegue de diamantes con motivo del banquete de gala ofrecido a los miembros del Gobierno del país nórdico en el Palacio Real de Oslo. Un momento en el que la gran ausente de la noche ha sido la reina Mette-Marit, quien debido a su reciente trasplante de pulmón no ha podido asistir, pues la Casa Real ha situado su regreso a la vida pública en el verano del próximo año. Aun así, la princesa Ingrid se ha convertido en la gran protagonista de la ocasión, quien junto a su abuela, la reina Sonia, ha hecho uso de algunas de las joyas más imponentes de la dinastía Glücksburg. 

La reina Sonia ha reaparecido en su primera cena de gala tras la muerte de su marido© Det Norske Kongehuset
La reina Sonia ha reaparecido en su primera cena de gala tras la muerte de su marido

Los diamantes vuelven a lucir en palacio

El hecho de que el Palacio Real de Oslo vuelva a vestirse de gala —tras acoger el funeral del rey Harald— constituye uno de los momentos más relevantes del reinado de Haakon VIII, pues tras su juramento y sus primeras audiencias, la institución da un paso más en este nuevo capítulo. El soberano ha protagonizado su primer banquete de Estado para dar la bienvenida a los miembros del Gobierno en una solemne velada marcada por el protocolo y los deslumbrantes diamantes que la princesa Ingrid y la reina Sonia han elegido para la ocasión, alhajas que encierran una historia cargada de significado. La asistencia de la joven princesa no responde únicamente a un acompañamiento institucional como en anteriores citas, sino que esta vez debuta tras haber hecho historia en el país al convertirse en la primera heredera directa en jurar la Constitución tras alcanzar la mayoría de edad. Una nueva posición asumida tras la muerte de su abuelo que refuerza su estatus oficial, permitiéndole ya asumir funciones de Estado —como la regencia del país— si la situación así lo requiriese. Ahora, ha estrenado una alhaja con guiño a su madre, tratándose de la tiara de amatistas la que ha querido posar sobre su testa en esta solemne ocasión. 

La princesa Ingrid de Noruega estrena nueva tiara© Det Norske Kongehuset
La princesa Ingrid de Noruega estrena nueva tiara

Se trata de una pieza cargada de simbolismo, pues tras el deslumbrante destello de sus amatistas y diamantes se esconde una historia que se remonta tres décadas atrás. El origen de esta tiara se sitúa en 1997, cuando el rey Harald V se la regaló a la reina Sonia con motivo de su sesenta cumpleaños; sin embargo, fue esta última quien, en 2004, decidió desprenderse de tan preciada joya para obsequiársela a Mette-Marit tras el nacimiento de la princesa Ingrid. Hoy, dos décadas después, es precisamente la joven heredera quien la luce sobre su cabeza en su gran debut institucional en la corte nórdica.

Una cena de gala que ha continuado con la tradición de dar la bienvenida a los miembros del Gobierno© Det Norske Kongehuset
Una cena de gala que ha continuado con la tradición de dar la bienvenida a los miembros del Gobierno

Ingrid Alexandra ha completado el conjunto con unos destacados pendientes de diamantes que han iluminado los salones del Palacio Real de Oslo, firmando un instante de profunda emotividad en el que ha querido dar un paso al frente en su propia proyección oficial. Para ello, ha preferido dejar de lado la célebre tiara de círculos de Boucheron —aquella joya creada por la casa francesa hacia 1900 para la princesa Ingeborg de Suecia que recibió al cumplir la mayoría de edad y que estrenó en 2022—, cediendo todo el protagonismo a esta pieza familiar que conecta directamente el legado de sus abuelos y sus padres con su prometedor futuro en el trono de Noruega del que cada día que pasa va asumiendo nuevas responsabilidades.