Las galletas de Halloween son una de esas recetas perfectas para disfrutar en familia: basta con preparar una buena masa, elegir unos cortapastas con formas de calabazas, murciélagos, fantasmas, esqueletos o gatos negros y dejar volar la imaginación con la decoración. La clave para que queden bonitas es utilizar una masa que mantenga bien la forma durante el horneado. A partir de ahí, las posibilidades son muchas: desde galletas decoradas con fondant de colores y dibujos hechos con glasa hasta originales 'sándwiches' de galleta con ojos y bocas recortados y algún relleno dulce.
Así pues, vamos a aprender a preparar unas galletas perfectas para poner el toque dulce a esta señalada fecha del calendario anglosajón, que cada año tiene más presencia en nuestro país. Primero, explicaremos cómo elaborar las galletas y, después, propondremos distintas opciones para decorarlas.
RECETA BASE PARA HACER GALLETAS DE HALLOWEEN
INGREDIENTES (20-25 galletas)
- 250 g de harina de trigo.
- 125 g de mantequilla sin sal, blanda pero no derretida.
- 100 g de azúcar glas.
- 1 huevo mediano
- 1 cucharadita de extracto de vainilla.
- 1 pizca de sal.
- Ralladura fina de media naranja (opcional).
- Cortapastas de Halloween: calabaza, murciélago, fantasma, gato, luna, sombrero de bruja, esqueleto...
ELABORACIÓN
-Saca la mantequilla de la nevera con antelación para que se atempere. Ponla en un bol junto con el azúcar glas y bate con unas varillas manuales, una espátula o una batidora a velocidad baja hasta obtener una mezcla cremosa y homogénea.
-Añade el huevo y la vainilla. Si has decidido utilizar ralladura de naranja, incorpórala también en este momento. Mezcla hasta que todos los ingredientes estén integrados.
-Tamiza la harina junto con la pizca de sal y agrégala al bol en dos o tres tandas. Mezcla con una espátula, sin amasar en exceso, hasta que desaparezca la harina suelta y se forme una masa uniforme. La masa debe ser suave y manejable, sin resultar excesivamente pegajosa.
-Forma un disco con la masa, envuélvelo con papel film o colócalo en un recipiente hermético y déjalo en la nevera durante al menos una hora.
-Coloca la masa fría entre dos hojas de papel de horno y estírala con el rodillo hasta conseguir un grosor uniforme de unos 4–5 mm. Procura que toda la superficie tenga el mismo grosor para que las galletas se horneen de manera uniforme. Si la masa se ablanda mientras trabajas, introdúcela de nuevo en la nevera durante unos minutos.
-Retira la hoja superior de papel y presiona los cortapastas sobre la masa, procurando aprovechar bien el espacio. Retira con cuidado los recortes sobrantes y resérvalos para volver a estirarlos una sola vez, si es posible.
-Coloca las figuras en una bandeja cubierta con papel de horno, dejando unos 2 cm entre ellas.
-Precalienta el horno a 175°C, con calor arriba y abajo, o a 160–165 °C si utilizas ventilador. Hornea las galletas durante unos 10–14 minutos, dependiendo de su tamaño y grosor. Estarán listas cuando los bordes empiecen a adquirir un tono ligeramente dorado y el centro esté cuajado.
-Saca la bandeja del horno y deja reposar las galletas durante unos 5 minutos, porque recién hechas son frágiles. Después, pásalas con cuidado a una rejilla y espera hasta que estén completamente frías.
GALLETAS DECORADAS CON FONDANT Y GLASA
El fondant es una pasta de azúcar flexible y moldeable que se utiliza para cubrir tartas y decorar galletas. Se vende preparado, y se trabaja de forma parecida a una plastilina comestible. Es ideal para conseguir galletas de Halloween con superficies lisas y colores intensos. Los dibujos y detalles más finos se añaden después con glasa real o rotuladores comestibles.
1. Preparar las galletas. Una vez horneadas, déjalas enfriar por completo. Si vas a decorarlas con fondant o glasa, procura que la superficie quede lisa y sin grandes irregularidades, para conseguir un acabado más limpio y unos dibujos bien definidos.
2. Extender el fondant. Amasa un poco la pasta con las manos para ablandarla y extiéndela con un rodillo hasta obtener una lámina fina, de unos 2-3 mm. Si se pega, utiliza una pizca de azúcar glas sobre la superficie de trabajo.
3. Cortar y cubrir las galletas. Utiliza el mismo cortapastas con el que hiciste las galletas para recortar el fondant con idéntica forma. Coloca cada pieza sobre una galleta fría y pégala con una capa muy fina de glasa real o de otro adhesivo comestible apto para fondant.
4. Preparar la glasa real. Puedes comprarla en polvo, lista para mezclar con agua siguiendo las instrucciones del fabricante. Divídela en pequeños recipientes y añade colorantes alimentarios en gel para conseguir los tonos deseados. Introdúcela en mangas pasteleras con boquillas finas.
5. Dibujar los detalles. Sobre el fondant, dibuja ojos, bocas, huesos o telarañas con la glasa. Por ejemplo, utiliza fondant naranja para las calabazas y glasa negra para las caras; fondant blanco para los fantasmas y glasa negra para los ojos y la boca...
6. Dejar secar. Coloca las galletas sobre una superficie plana hasta que la decoración esté firme antes de guardarlas.
GALLETAS DE HALLOWEEN RELLENAS
Estas galletas se preparan con dos piezas superpuestas: una base entera y otra con los ojos y la boca recortados, a través de los cuales se ve el relleno. El resultado recuerda a las tradicionales calabazas talladas de Halloween.
Un detalle importante: si quieres preparar estas galletas, debes recortar los ojos y la boca en la masa antes de hornearla, utilizando un cuchillo pequeño o minicortadores. Hazlo únicamente en las piezas que irán encima; las de la base deben quedar enteras.
Cómo preparar las galletas rellenas
1. Preparar el relleno. Una opción sencilla es elaborar una ganache calentando 60 ml de nata para montar y mezclándola con 100 g de chocolate troceado hasta obtener una crema lisa. También puedes utilizar mermelada espesa de fresa o frambuesa para conseguir un efecto más terrorífico.
2. Rellenar las bases. Una vez horneadas y completamente frías las galletas, extiende una pequeña cantidad de relleno sobre las piezas enteras, dejando libre un margen alrededor de los bordes.
3. Colocar las tapas. Pon encima las galletas con los ojos y la boca recortados y presiona suavemente para unir ambas piezas. El relleno quedará visible a través de los huecos.
4. Dejar reposar. Espera a que el relleno se asiente antes de servirlas. Si utilizas ganache con nata, conserva las galletas en el frigorífico.
Otras ideas de relleno: crema de chocolate y avellanas, dulce de leche o una crema de mantequilla teñida de naranja. Si quieres utilizar crema de calabaza, procura que esté bien concentrada y combínala con una crema estable para evitar que la humedad ablande las galletas.








