El chocolate hace con la fruta una pareja que suele funcionar de maravilla. Y dentro de todas las posibilidades que esta unión ofrece, hay una en concreto que no puede gustarnos más: el universo Cacao & naranja. Obviamente, habrá quien, por gusto personal, reniegue de esta combinación, pero en términos culinarios puros y duros, lo cierto es que funciona.
¿POR QUÉ EL CHOCOLATE FUNCIONA BIEN CON LA NARANJA?
Hay varias razones por las que esta pareja funciona tan bien en repostería.
- Untuosidad + acidez. Por un lado, el chocolate aporta intensidad, amargor y una textura untuosa, mientras que la naranja suma frescura, acidez y un punto cítrico que ayuda a equilibrar su potencia. El resultado es un contraste de sabores que hace que el conjunto resulte menos plano.
- Aromas tostados + cítricos. La afinidad va también por el terreno aromático. La piel de la naranja, especialmente su parte exterior, es muy rica en aceites esenciales y aporta unos aromas cítricos y ligeramente amargos que casan especialmente bien con los matices tostados del cacao.
- Una pareja muy versátil. Otra de las virtudes de esta combinación es que admite muchos registros'. Podemos utilizar la naranja fresca, su zumo, la ralladura, la piel confitada o incluso un licor de naranja, y combinarla con diferentes tipos de chocolate. Así, podemos conseguir desde un resultado más intenso con chocolate negro y naranja confitada hasta otros más suaves y golosos con chocolate con leche o blanco. Una versatilidad que explica que encontremos este tándem en preparaciones tan diferentes como bizcochos, tartas, mousses, cremas, galletas o bombones.
TIPS A LA HORA DE SUMAR EN UN MISMO POSTRE EL CHOCOLATE Y LA NARANJA
- Elige bien el chocolate. El chocolate negro, especialmente cuando tiene un porcentaje elevado de cacao, aporta intensidad y amargor y hace un contraste muy interesante con el carácter cítrico de la naranja. El chocolate con leche suaviza el conjunto y aporta más dulzor, mientras que el chocolate blanco ofrece una combinación mucho más dulce en la que la naranja puede aportar el contrapunto de frescura necesario.
- Mejor ralladura que exceso de zumo. La piel de la naranja concentra buena parte de sus aceites esenciales, por lo que una pequeña cantidad de ralladura fina puede aromatizar mucho una crema, un bizcocho o una ganache. Eso sí, conviene utilizar únicamente la parte coloreada de la piel y evitar la parte blanca, que puede aportar un amargor excesivo.
- La naranja, en forma de licor. Un chorrito de Cointreau, Grand Marnier u otro licor de naranja puede aromatizar una crema, una ganache, un almíbar o incluso una salsa de chocolate. Es una opción especialmente interesante en postres para adultos.
- Juega con el contraste de texturas. Chocolate cremoso y naranja fresca; una mousse suave con piel de naranja confitada; un bizcocho esponjoso con una cobertura crujiente de chocolate… Combinar diferentes texturas hace que la pareja resulte todavía más interesante al paladar.
- Cuida el equilibrio de grasa y acidez: Si incorporas zumo de naranja a una ganache, hazlo poco a poco y emulsiona bien para evitar que la mezcla se corte o se vuelva granulosa. El zumo aporta una cantidad importante de agua y puede desestabilizar la emulsión de chocolate y grasa si se añade de golpe. Una batidora de mano puede ayudar a recuperar una emulsión lisa y homogénea.
RECETAS DE POSTRES CON EL TÁNDEM CHOCOLATE & NARANJA
Vamos ya al terreno práctico. A continuación, mostramos nuestra selección de postres con esta pareja gastro tan bien avenida como protagonista. Para acceder a su modo de elaboración, solo tienes que pulsar sobre los botones de Leer más.
Da una vuelta a las natillas tradicionales, uno de esos postres caseros, fáciles de hacer, y que nos hacen viajar a la infancia. En esta ocasión, con un toque delicioso de naranja y chocolate negro, una combinación ganadora.
Al chocolate y la naranja sumamos aquí otro producto que funciona igualmente bien: los frutos secos (en este caso, anacardos). ¿El resultado? Unas trufas totalmente irresistibles.
La naranja, tanto en forma de licor como en estado fresco (en forma de gajos), se fusiona aquí con el chocolate negro, creando un delicioso contraste de sabores en este vistoso postre. Lo presentaremos en vasitos individuales. Su elaboración no es complicada, pero, eso sí, ten en cuenta que requiere algunas horas de nevera.
La naranja roja o sanguina es una variedad de naranja llamada así por el color rojizo de su pulpa. Su tamaño es ligeramente menor y su sabor intenso y agridulce. Lo combinamos aquí con el dulzor de una crema de chocolate para preparar este postre, tan rico como resultón.
Mostramos aquí un bizcocho marmolado de chocolate y naranja, que queda delicioso y es super sencillos de preparar. Sírvelo con un café, un vaso de leche, una taza de chocolate o una infusión.
Otra buena muestra de cómo naranja y chocolate son grandes compañeros de viaje es esta mousse de chocolate con naranja confitada. Muy sencilla y rápida de preparar. Lo único que nos llevará un poco más de tiempo es enfriarla en la nevera hasta el momento de servir.
¿Puede tener mejor pinta ese bizcocho de naranja con cobertura de chocolate? Si te animas a prepararlo… ¡Éxito seguro!
Con la masa de dónut podemos preparar otros formatos como estas bolitas. Tienen como particularidad, además, que las vamos a aromatizar a la naranja. Las serviremos con una salsa de chocolate a la que pondremos un chorrito de Cointreau o licor de naranja.



,type=downsize)
,type=downsize)
,type=downsize)
,type=downsize)
,type=downsize)
,type=downsize)
,type=downsize)
,type=downsize)



