Desde el envejecimiento -que también deja su huella en el pelo-, al estrés crónico, las deficiencias nutricionales o los factores genéticos, la aparición de canas es un proceso natural tan inevitable como el de las arrugas. Sucede cuando los folículos pilosos dejan de producir la melanina responsable de darle color al cabello y según los especialistas de la plataforma de Sanitas, se considera canicie prematura cuando los mechones blancos, plateados o grises aparecen antes de cumplir los 20 años. Los expertos de Hospital Capilar puntualizan que la condición de prematura en estos casos, se reserva para personas de ascendencia europea; antes de los 25 en asiáticas; y de los 30 en africanas. Aunque hablamos de cifras orientativas ya que habría que estudiar cada caso particular.
Las canas como símbolo de belleza
Tenemos entre las celebrities y las royals a grandes embajadoras del pelo canoso que demuestran cómo el blanco no solo está de moda, sino que no resta ni un ápice de frescura a su imagen. Desde una Andie MacDowell que, a sus 68 años, ha convertido su melena plateada en símbolo de belleza; a la reina Letizia que inspira con su look natural: "Las mujeres ya no quieren verse esclavas de la raíz ni llevar el pelo artificial y castigado. Buscan exactamente el concepto de la Reina: abrazar su color natural pero con un aspecto jugoso y súper cuidado", nos contaba el estilista Carlos Ortigosa. Como te contábamos más arriba, hay casos en los que estas canas aparecen mucho antes y pueden ser consideradas prematuras.
Sobre qué edad sería precoz, el Dr. Santiago Casquero, de Hospital Capilar recalca que "estas son cifras orientativas, no criterios universales: unas pocas canas a los 25 o 30 años pueden formar parte de la variación normal, especialmente si existen antecedentes familiares. Lo importante es valorar también la rapidez del proceso, el patrón familiar y la presencia de otros síntomas".
Por qué aparecen las canas
El especialista explica que el paso del tiempo provoca una disminución de la actividad en las células que se encargan de producir el pigmento, los melanocitos; o también que la transferencia de ese pigmento se reduce. Incluso puede responder a que las células madre que los renuevan lleguen al agotamiento. Cuando este proceso ocurre a una edad temprana, revela que "la genética tiene un peso determinante. Si tus padres encanecieron pronto, las probabilidades de seguir el mismo camino son altas, aunque no una regla matemática".
Las carencias nutricionales o los problemas de salud también influyen, como los déficits importantes de vitamina B12, alteraciones en la glándula tiroides u otros desequilibrios metabólicos. "No es necesario realizar una batería de análisis ante la primera cana en una persona adulta sana. Puede ser razonable realizar un análisis de sangre y valorar con algunos parámetros como el hemograma, los depósitos de hierro, los niveles de vitamina B12 o función tiroidea cuando el encanecimiento comienza en la infancia o adolescencia, progresa con rapidez o se acompaña de cansancio, pérdida de peso, alteraciones cutáneas, caída del cabello u otros síntomas. La petición de pruebas debe individualizarse", apunta el médico especializado en tricología y cirugía de restauración capilar.
Prevención de las canas y tratamiento
Desde Hospital Capilar aseguran que no existen en la actualidad tratamientos médicos ni productos cosméticos con eficacia demostrada que sean capaces de revertir la apariencia de las canas o prevenir su aparición cuando están asociadas al envejecimiento natural del pelo. Aunque cuando hablamos de deficiencias nutricionales o enfermedades tratables, se puede favorecer la repigmentación en casos específicos; eso sí, advierten que recuperar el color original no se puede predecir.
Al final, el enfoque de tratamiento adecuado pasa por la consulta profesional: "Como especialistas, nuestra prioridad es cuidar la calidad del folículo piloso y ofrecer siempre expectativas realistas a nuestros pacientes".
¿La señal de alarma para acudir a consulta en estos casos? "Aconsejo visitar al médico tricólogo si las canas surgen durante la infancia o adolescencia, si el proceso es inusualmente rápido, se presentan en mechones localizados a modo de placas de pérdida de color, o vienen acompañadas de caída del cabello excesiva y otros síntomas físicos. Una valoración a tiempo ayudará a distinguir un proceso puramente hereditario de una situación clínica que requiera estudio".







