Hoy en día la naturalidad se lleva y sacarle el máximo partido a lo que tenemos sin transformar también: desde las celebrities que apuestan por looks de maquillaje minimalista a una Laura Escanes que ha conseguido desbloquear sus inseguridades al recuperar su rizo natural. Y es que el pelo rizado no era si quiera considerado como una opción hace años, ahora esto ha cambiado y cada vez son más quienes demuestran que
El secreto para que los rizos luzcan bonitos comienza con un corte acertado para el que los peluqueros recomiendan capas que creen volúmenes alrededor del rostro, y un ritual de cuidados personalizado que nutra en profundidad, defina la forma del bucle, mantenga a raya el encrespamiento y evite la deshidratación en un tipo de cabello que suele ser fino y quebradizo.
El método 'curly' para pelo rizado
Este método de cuidado del pelo rizado creado por Lorraine Massey se centra en la hidratación profunda de un tipo de cabello propenso a la deshidratación por su naturaleza: además de una mayor porosidad, su forma en espiral provoca que los aceites naturales que produce el cuero cabelludo no se repartan de raíz a punta. En la práctica, el paso a paso que te explicamos a continuación ayuda a definir el rizo, potenciar el brillo o reducir la rotura:
- Lavado suave con fórmulas respetuosas: "Nuestros rizos son naturalmente secos y no necesitan resecarse aún más con una gran cantidad de sal. Los sulfatos alborotan la cutícula del cabello como si fuera papel de lija sobre madera e irritan el cuero cabelludo. Ingredientes como el lauril éter sulfato de sodio también pueden agravar el encrespamiento", explica Massey en sus redes.
- Acondicionador: es un paso que ayuda a desenredar, aporta suavidad y evita roturas durante el secado. Cada vez que también se utilice una mascarilla, el truco que ayuda a sellar la hidratación consiste en aplicarla antes que el acondicionador.
- Acondicionador sin aclarado: los también conocidos como leave-ins son fundamentales en el método curly para aumentar el nivel de hidratación de manera sostenida en el tiempo.
- Gel o mousse: en este paso es donde se realiza la técnica del scrunching que consiste en presionar los mechones de abajo a arriba con el cabello húmedo y dividido en pequeños mechones. Así se marca el rizo, se potencia el movimiento y se le da un brillo natural. Como truco, cuando el pelo se vaya secando se puede humedecer de nuevo con un vaporizador de agua.
- Secado estratégico: "Los rizos no deben secarse sin difusor, lo hagas boca abajo o hacia arriba según el volumen que desees. Su función es la de atenuar el chorro de aire que llega al pelo, permitiendo un secado más delicado y reduciendo el efecto frizz", apuntan los expertos del salón David Künzle.
Como precaución para mantener la forma del rizo y que no se abra, después del momento del secado es importante no tocarse el pelo o hacerlo lo mínimo posible.
Como toque final de peinado, "el punto de un recogido de pelo rizado es que el rizo se vea natural, que no se vea de tenacilla porque hay gente que primero marca todo con tenacilla y luego lo recoge y ya está. Es mejor sacar el gesto natural, secar con un buen difusor y, una vez que tienes un buen rizo natural, se recoge con los dedos", aconseja Alberto Sanguino, estilista capilar y Education Manager de Llongueras. El experto insiste en evitar los peines o los cepillos, "solamente se trabaja con los dedos, sujetándolo y ahuecando en las zonas donde quieres dar volumen, pellizcando, soltando mechoncitos. Así conseguimos un recogido de máxima tendencia".






