Partimos de la base de que los meses fríos suponen una prueba de fuego para todas las melenas en forma de sequedad, deshidratación o encrespamiento. Dicho lo cual, Alberto Cerdán, estilista y embajador de Wella Professionals, nos asegura que el pelo rizado no es "difícil": "Es simplemente un cabello sensible que exige comprender su propia anatomía". Para empezar, necesitan cortes a medida que consigan un volumen controlado y mantengan a raya el frizz: como los 12 que van a arrasar durante toda la temporada. El siguiente paso nos lleva a los cuidados en casa y en el salón de belleza, que tienen que estar completamente personalizados para sacar lo mejor de cada tipo de onda.
Uno de los primeros obstáculos a los que se enfrenta el pelo rizado es a su estructura en espiral, como nos cuenta Cerdán: "La cutícula del rizo tiende a estar naturalmente más abierta y los aceites protectores del cuero cabelludo no llegan con facilidad hasta las puntas". Los cambios bruscos de humedad y las bajas temperaturas potencian esa falta de hidratación, lo que provoca que el cabello busque agua desesperadamente: "La fibra se hincha de forma irregular, el bucle pierde su memoria de forma y aparece el encrespamiento". ¿Su propuesta? Se llama Effortless Hair: "Una filosofía que demuestra que, cuando al rizo se le da la nutrición adecuada y un corte diseñado con la arquitectura correcta, es la textura más versátil, libre y llena de vida que existe".
Trucos durante el lavado que evitan el encrespamiento
Aunque parezca un paso sin mayor importancia, el embajador de Wella Professionals confirma lo contrario: "El lavado es el 70% del éxito de un rizo bonito. El primer truco es evitar el agua muy caliente, que elimina los lípidos naturales; lo ideal es agua templada y un último aclarado fresco para sellar la cutícula".
"El lavado es el 70% del éxito de un rizo bonito".
Además, recomienda que los champús y acondicionadores sean altamente nutritivos, "y desenredar únicamente mientras la mascarilla está actuando, utilizando los dedos o un peine de púas anchas". Por último, señala un error muy común: "Al salir, jamás hay que frotar con la toalla, envolvemos la melena a toques con una toalla de microfibra para retirar el exceso de agua sin romper la estructura del bucle". También enumera otros cuatro enemigos del pelo rizado:
- Cepillar el rizo en seco: "Es el pecado capital. Pasar un cepillo cuando el pelo está seco rompe la agrupación del bucle y convierte la melena en una masa encrespada".
- Abusar de productos con fijación rígida: "Las espumas o geles con alcohol endurecen el rizo y lo acaban secando a medio plazo. El rizo necesita nutrición y flexibilidad, no 'cartón'".
- Usar el secador a máxima potencia y sin difusor: "El aire directo dispersa el rizo y abre la cutícula".
- No protegerlo al dormir: "Frotar el cabello contra fundas de almohada de algodón genera muchísimo frizz. Un pañuelo de seda o recogerlo en un moño alto flojo tipo 'piña' marca una diferencia enorme por la mañana".
Mejores peinados para pelo rizado
El estilista apuesta por peinados con estructura que huyan de la rigidez, "muy en la línea de la arquitectura del movimiento que trabajamos en el salón". Destaca "los semirrecogidos desestructurados, los moños altos de efecto desenfadado (dejando caer algunos rizos sueltos en el rostro) o las trenzas flojas que son ideales". Lo mejor es que ayudan a proteger la fibra frente a la fricción del pelo o la ropa (bufandas o abrigos de lana que generan electricidad estática), "sin aplastar la raíz ni perder la forma del bucle".
Cuidados para pelo rizado
Alberto aconseja la nutrición sin peso y señala su rutina perfecta para cuidar de los rizos: "Para preparar, hidratar y darle elasticidad al rizo tras el lavado, mi imprescindible absoluto es la crema de peinado Potion 9 Leave-In Conditioner & Styling Cream de Sebastian Professional; es un tratamiento icónico enriquecido con nueve extractos botánicos que reacondiciona la fibra y crea una memoria de forma flexible. Se aplica sobre el cabello húmedo repartiéndolo bien por secciones con las manos en forma de garra o mediante la técnica de 'manos en oración' (praying hands)".
En cuanto al momento del peinado, "para el secado, el mejor aliado es el difusor a temperatura media y velocidad baja, manteniendo la postura sin moverlo constantemente para no deshacer la estructura del bucle. Y si al día siguiente el rizo se ha levantado algo chafado, el truco profesional para reactivarlo sin recargar la melena es aplicar dos o tres gotas del aceite de peinado Dark Oil o de las gotas de sellado Potion 9 Super Luxe Styling Drops en las palmas de las manos".
La técnica para sacarle el máximo partido a este tipo de fórmulas de acabado pasa por emulsionar bien el producto entre las palmas de las manos y acariciar el pelo con suavidad: "Esto rellena la cutícula desde el interior, bloquea la humedad ambiental y aporta un brillo espectacular sin restar nada de volumen ni ligereza al bucle".







