Daisy Edgar Jones, protagonista de la nueva adaptación de 'Sentido y sensibilidad' en cines, nos descubre su Irlanda favorita


La actriz, que acaba de estrenar la nueva adaptación de 'Sentido y sensibilidad' en la gran pantalla, es el hilo conductor de esta ruta donde descubrir los lugares que han marcado su relación con la isla, desde los escenarios de 'Normal People' en Dublín hasta los paisajes de su infancia familiar en Irlanda del Norte.


Slieve Donard
6 de noviembre de 2026 a las 15:32 CET

El confinamiento significó para muchos descubrir a Daisy Edgar Jones y a su compañero de reparto, Paul Mescal, en una de las adaptaciones literarias a la pequeña pantalla más celebradas de los últimos años: Normal People. 

Daisy Edgar-Jones© @daisyedgarjones
Daisy Edgar-Jones

Seis años después de su estreno en España, y recién estrenada la nueva adaptación de Sentido y sensibilidad que protagoniza, la actriz británica (cuya madre es del condado irlandés de Down) ha recordado algunas de sus ubicaciones predilectas de su experiencia rodando durante cinco meses en la isla vecina y algunas de las memorias de su infancia con su compañera de reparto actual, la también actriz irlandesa Caitriona Balfe.

Como resultado, una ruta muy apetecible por la capital irlandesa, la costa atlántica y el lado más rural de la isla del trébol. Perfecto para replicar en un puente largo o en las próximas vacaciones.

DUBLÍN, TRAS LOS PASOS DE MARIANNE Y CONNELL 

Dublín es el punto de partida natural para descubrir la Irlanda de Daisy Edgar-Jones y una de las ciudades más divertidas y monumentales de la isla. Para ello comenzamos en Trinity College, cuya arquitectura histórica y cuyos patios adoquinados representan el mundo universitario de los protagonistas, pero que también simboliza un icono fundado en 1592 por Isabel I, además de la universidad más antigua de Irlanda (el interior y su famosa Old Library requieren entrada anticipada).

The Fumbally© @thefumbally
The Fumbally

Después, la pausa del café nos lleva a The Fumbally (8 Fumbally Lane), la cafetería de The Liberties (uno de los barrios más interesantes para descubrir el Dublín creativo) que no solo aparece en la serie, sino que ocupa un lugar especial en el imaginario de Normal People como el café sueco que visita Marianne. Su propuesta combina cocina de temporada, ingredientes locales, pan de masa madre elaborado en casa y café de especialidad, así que conviene recurrir a sus huevos, tostadas o alguna de sus especialidades del día como una apuesta segura para el brunch. 

Guinnes, la cerveza de Irlanda© @guinesstorehouse
Guinnes, la cerveza de Irlanda

Después se puede caminar hasta Rathmines, un barrio residencial al sur del centro por donde pasear y echar la tarde entre librerías independientes, galerías de arte y tiendas de discos, antes de entrar en Blackbird (82 Rathmines Rd Lower), el pub donde se grabó una de sus escenas más míticas de la serie y hacer lo propio pidiendo una Guiness.

 SLIGO Y LOS PAISAJES DE 'NORMAL PEOPLE' 

En el condado de Sligo, Tubbercurry se convierte en nuestra primera parada, tal y como se convirtió en la Carricklea de la ficción, o lo que es lo mismo: pueblo donde comienza la historia entre Marianne y Connell. En este caso, la mejor forma de descubrirlo es recorrer el centro a pie y detenerse en alguno de sus establecimientos, como Vintage Lane Cafe (15 Bramleys Yard), para tomar un té acompañado de alguna especialidad de su repostería o sus tradicionales scones.  

Los bizcochos caseros de Vintage Lane Cafe© @vintagelanecafe
Los bizcochos caseros de Vintage Lane Cafe

Tras haber cogido fuerzas, y si el tiempo lo permite, merece la pena prolongar la visita por South Sligo: una región de caminos rurales, pequeños lagos y montañas que permite descubrir la Irlanda menos transitada. Además, cuando caiga la luz, siempre podemos poner rumbo al ya mítico Brennan’s Bar (11 Teeling St) o T. Brennan, como reza la pintoresca fachada del pub más antiguo de la localidad, que también aparece en algunas de las escenas de la serie.

Streedagh Strand© @visitsligo
Streedagh Strand

A unos kilómetros de la costa de Sligo nos topamos con uno de los escenarios naturales más recurrentes en la serie: la gran franja de arena y las vistas de Streedagh Strand; de hecho, es el fondo de la imagen de portada de la serie, donde ambos protagonistas reposan sentados viendo el mar, con la cabeza sobre el hombro contrario. 

La famosa montaña Benbulben © @visitsligo
La famosa montaña Benbulben

Un lugar perfecto para pasar el día de picnic, pasear y fotografiar su pintoresca costa antes de poner rumbo a Benbulben, la montaña que define todo el paisaje de la zona y también una de las excursiones más impresionantes para los amantes de la naturaleza; comenzando con el sendero de Benbulben Forest Walk, se trata de un recorrido circular de unos 5,5 kilómetros (aprox. 1 h y 15 min), pero de nivel fácil y con impresionantes vistas a la bahía de Sligo y Donegal. Además, a unos cuatro kilómetros se encuentra el cementerio de Drumcliffe, donde está enterrado el poeta W. B. Yeats, cuya fascinación por la montaña quedó plasmada en su poema Under Ben Bulben. 

FERMANAGH, RECUERDOS FAMILIARES Y ARQUITECTURA MEDIEVAL

Para terminar, la última jornada nos lleva hasta el condado de los veranos de infancia de Edgar-Jones con su familia materna. Llena de praderas y lagos, esta parte de Irlanda se entiende mejor desde Enniskillen como base para explorar todo el Lough Erne (o su peculiar sistema de lagos salpicado de islas y enclaves históricos únicos). 

Lagos e islas en Lough Erne © ireland.com
Lagos e islas en Lough Erne

De hecho, una de las excursiones más interesantes comienza en Devenish Island (previa consulta del pronóstico de tiempo y barcos disponibles), uno de los núcleos con mayor concentración de arquitectura medieval eclesiástica; desde los restos de un antiguo asentamiento monástico hasta su torre circular medieval del siglo XII. 

Torre circular en Devenish Island © ireland.com
Torre circular en Devenish Island

De vuelta a Enniskillen, merece la pena visitar The Buttermarket, un original espacio de talleres, galerías y pequeños comercios instalado en el corazón de la localidad. Además, y si se dispone de algo más de tiempo, merece la pena plantearse una visita a Newcastle (en el mismo condado de Down), destino habitual de los padres de la protagonista, así como visitar su centro histórico y pasear entre el mar y los Montes Mourne, abrazando el cinematográfico escenario que es Irlanda todos los días.

Slieve Donard, en Newcastle, entre el mar y los Montes Mourne© marineandlawn.com/slieve-donard
Slieve Donard, en Newcastle, entre el mar y los Montes Mourne

CÓMO LLEGAR

Lo más rápido es volar a Dublín y organizar desde allí un recorrido por carretera hacia el oeste y el norte de la isla; desde España, a la capital irlandesa vuelan semanalmente (y de forma directa) Ryanair, Aer Lingus y Vueling. Una vez en el aeropuerto, lo mejor es usar el Dublin Express, que conecta fácilmente con el centro de la ciudad. Después, el trayecto por carretera dura aproximadamente entre dos horas y media y tres horas, según el tráfico y el punto de partida, pero si no quieres alquilar coche, también es posible llegar en tren a Sligo y Newcastle, así como en autobús a distintos puntos de la costa noroeste (mediante la compañía Bus Éireann).

DÓNDE DORMIR

Hotel Slieve Donard© marineandlawn.com/slieve-donard
Hotel Slieve Donard

Slieve Donard: Este histórico hotel abrió sus puertas en 1898 y se alza majestuoso en Newcastle, junto a la costa, al pie de los montes Mourne como telón de fondo. Aunque Daisy Edgar-Jones ha hablado con especial cariño de este alojamiento en alguna ocasión (relacionado con la historia familiar de sus padres y la suya propia), su arquitectura victoriana y privilegiada ubicación entre el mar y la montaña son motivos de peso, a los que sumar el spa y los diferentes espacios gastronómicos, ideales para completar un final de ruta dedicado al hedonismo y las actividades al aire libre. 

Manor House Country Hotel, a orillas de Lough Erne
Manor House Country Hotel, a orillas de Lough Erne

Manor House Country Hotel: A orillas de Lough Erne (en Enniskillen), esta histórica casa de campo del siglo XIX presume de arquitectura tradicional, jardines y vistas al lago en el entorno ideal para desconectar. Sus majestuosas habitaciones de inspiración clásica, sus servicios de lujo y el spa con piscina interior hacen que quieras prolongar la estancia. Su ubicación es, además, un buen punto de partida para explorar no solo la ciudad, sino los alrededores de la ruta. 

The Alex Hotel: Este alojamiento boutique dublinés cuenta con espacios comunes de diseño; está en plena Fenian Street, a poca distancia de Trinity College y Merrion Square. Además, sus habitaciones tienen cafetera y otros detalles para hacer la estancia lo más cómoda posible, más allá de sus tres propuestas gastro in-house: The Carriage, restaurante de especialidad y bar de estilo art déco, es perfecto para una comida rápida o una cena, mientras que The Secret Garden, su terraza exterior para cócteles (también acondicionada para ello en invierno) y Steam Café, son ideales para tomar una copa y un café de especialidad (respectivamente), además de algo ligero antes de salir a explorar.  

The Shelbourne: Otra opción más clásica, si se prefiere contar con el elemento histórico y una ubicación frente a St Stephen’s Green, pero igualmente cercano a Grafton Street, los museos y el campus de Trinity. Además de su emblemática ubicación, la arquitectura y habitaciones comunes de este alojamiento dejan entrever el pasado aristocrático de la ciudad, haciendo de esta una alternativa de lujo para convertir la estancia en una parte esencial de la experiencia.