Haakon de Noruega contiene las lágrimas al confesar lo que más echa de menos de su padre, mes y medio después de su muerte: "Poder llamarle"


Son las primeras palabras ante los medios del nuevo monarca


© Corbis via Getty Images
Lucía FernándezCoordinadora de actualidad y realeza
Actualizado 14 de octubre de 2026 a las 14:32 CEST

En su primera visita oficial como rey de Noruega, Haakon VIII fue recibido en la ciudad de Narvik cual estrella del rock. Con una alfombra roja y los ciudadanos echados a las calles, el nuevo monarca estrechó manos, agradeció el cariño y contestó por primera vez desde que accedió al trono a las primeras preguntas de la prensa. El luto por el fallecimiento del rey Harald ha finalizado y las agendas de la familia real ya están a pleno rendimiento, pero ante los micrófonos de los periodistas, Haakon VIII no habló tanto como el Rey que perfila la nueva era, sino como el hijo que acaba de perder a su padre. 

El rey Haakon fue recibido en Narvik con una alfombra roja© @detnorskekongehus
El rey Haakon fue recibido en Narvik con una alfombra roja

Con la voz quebrada, confesó lo que más echa de menos de él: "Tal vez hablar con él cuando algo me entristece o me alegra. Poder llamarlo". Tras responder a esta pregunta del diario Dagbladet, hizo una pausa para coger aire, contener la emoción y poder continuar. Más sereno, reflexionó sobre lo reconfortante que ha sido compartir el dolor por el fallecimiento de su padre con tanta gente: "Es algo muy especial". 

Haakon VIII, entre la tristeza y los nuevos desafíos

Tras mostrar con naturalidad su parte más vulnerable, Haakon pasó a hablar del reinado que tiene por delante: "Es algo para lo que uno se prepara, pero para lo que nunca está completamente preparado. Lo primero que pienso es que estoy muy orgulloso de poder representar a Noruega", afirmó con un poso de humildad y también de tristeza por todo lo que en este caso conlleva la sucesión. 

Haakon VIII, en la primera visita oficial de su reinado© @detnorskekongehus
Haakon VIII, en la primera visita oficial de su reinado

Su lado más institucional no se impuso hasta que las preguntas no abordaron cuestiones relativas a Defensa en un enclave estratégico en el marco de las tensiones con Rusia. El Rey ha transmitido calma en una época de "grandes desafíos en el mundo" y de "muchos cambios". "Hay muchas personas talentosas que se ocupan de estos temas y realizan un trabajo muy minucioso y eficaz, tanto para proteger nuestros intereses como los de quienes viven aquí". 

El discurso del rey Haakon en Narvik, un enclave estratégico para Noruega© @detnorskekongehus
El discurso del rey Haakon en Narvik, un enclave estratégico para Noruega

Su primera parada como rey en un enclave estratégico para Noruega

En su discurso ante una plaza abarrotada volvió a dejar salir su lado más humano al confesar: "Es un poco extraño y a la vez agradable estar aquí hoy y saber que hace apenas unas semanas la gente depositó flores en esta plaza para recordar a mi padre, el rey Harald". El Rey agradeció poder compartir con los ciudadanos el dolor en su primera visita oficial como monarca. Para ello escogió Narvik, una ciudad que si bien afronta desafíos en la actualidad, también es clave en la historia de Noruega por ser el escenario de la primera derrota de Adolf Hitler durante la Segunda Guerra Mundial. 

En esta primera parada de su recién estrenado reinado, Haakon VIII ha hecho gala de la templanza y serenidad que siempre le ha definido y que le han permitido gestionar con cierta solvencia crisis tan importantes como las que en el último año afectaron a su familia y a la reina Mette Marit.  Pero también se ha presentado como un monara que, igual que hiciera su padre, deja convivir su papel de hijo, padre y marido con el de Rey.