UNA NUEVA POLÉMICA

El primer escándalo económico del reinado de Haakon VIII y Mette-Marit: más de un millón de euros para los Reyes mientras Marius Borg sigue bajo custodia


Una división de opiniones que refleja la creciente fiscalización pública hacia la monarquía


La reina Mette-Marit ha protagonizado el primer de sus gestos más románticos tras su ascenso al trono© WireImage
Jose MorenoREDACTOR ESPECIALIZADO EN REALEZA
6 de octubre de 2026 a las 22:04 CEST

Un nuevo reinado acaba de comenzar en Noruega, un cambio que implica no solo la renovación de los rostros al frente de las instituciones, sino también el reto de asumir responsabilidades que van mucho más allá de un mero trámite. Tras la muerte del rey Harald V, el país se enfrenta no solo a las cuestiones propias de la dinastía, sino también a la actualidad política. Tras apenas unas semanas de reinado, el Ejecutivo presentará los presupuestos generales para el próximo ejercicio, en los que está previsto un aumento en la asignación tanto del rey Haakon VIII como de la reina Mette-Marit; un incremento que ha suscitado un intenso debate entre la población, reflejado claramente en los resultados de una reciente encuesta. 

Haakon y Mette-Marit afrontan su primer escándalo económico© Getty Images
Haakon y Mette-Marit afrontan su primer escándalo económico

La presentación de los nuevos presupuestos

Mientras las incógnitas siguen rondando el Palacio Real de Oslo, los cimientos de la Corona continúan asentando sus bases, aunque ahora de la mano del nuevo monarca y la princesa heredera: Haakon VIII e Ingrid Alexandra. Un cambio de era que los sitúa bajo el foco principal de la dinastía Glücksburg. Tras haber protagonizado su primer acto solemne durante la apertura del Parlamento, ambos se enfrentan ahora a una prueba clave: la presentación de los presupuestos generales para el próximo ejercicio por parte del Gobierno, en un contexto de especial incertidumbre. 

El rey Haakon junto a Ingrid de Noruega en la apertura del Parlamento© Getty Images
El rey Haakon junto a Ingrid de Noruega en la apertura del Parlamento

Hasta el momento, Haakon y la reina Mette-Marit percibían el sueldo correspondiente a su estatus de príncipes herederos, manteniendo las cuantías de hace apenas unos meses, pero su nueva posición presupone un cambio sustancial. De acuerdo con el medio BUNTE, para 2026 la asignación de Haakon y Mette-Marit se sitúa en torno a los 13,5 millones de coronas noruegas, más de 1.250.000 euros; una cifra que genera opiniones opuestas y que ha reabierto el debate ciudadano, tal como reflejan las últimas encuestas. Un hecho que sitúa, una vez más, a la nueva Corona en el ojo de la polémica, aunque en realidad es un procedimiento habitual que ha coincidido con la muerte de Harald V. Y es que la diferencia de opiniones ha quedado reflejada en el estudio sociológico publicado por el medio noruego Nettavisen, realizado sobre una muestra de 2.503 personas, que refleja una clara división social frente a la partida económica destinada a la Casa Real. Casi cuatro de cada diez ciudadanos, un 39,1 %, cuestionan el importe por estimarlo elevado, desglosándose entre un 19,6 % que lo juzga "demasiado alto" y un 19,5 % que lo califica de "algo alto".

Mette-Marit junto a la princesa Ingrd© Getty Images
Mette-Marit junto a la princesa Ingrd

En la otra acera, un 37,9 % de los encuestados da su visto bueno al presupuesto al considerarlo razonable, mientras que un minoritario 8,1 % defiende que la retribución tendría que incrementarse, un 3,1 % la percibe "demasiado baja" y un 5,0 % "algo baja". No obstante, según han querido detallar las personas más conocedoras de los gastos de la familia real, se ha querido destacar que la falta de conocimiento profundo sobre los costes reales que cubre este fondo llevó a muchos participantes sin una postura firme a decantarse por la casilla de la idoneidad, una reacción muy común cuando se evalúan partidas financieras complejas. Un aumento de sueldo que se produce en un momento de especial delicadeza, momento en el que los nuevos abogados de Marius, hijo de Mette-Marit, buscan introducir al hijo de la reina en el mundo laboral para poder tener alguna posibilidad de libertad tras ser condenado a cuatro años de prisión.