UNA CONSTELACIÓN REAL

Los cuatro ahijados de Mette-Marit: el selecto círculo de jóvenes royals que conecta a la Reina de Noruega con las nuevas generaciones de Europa


Detrás de la solemnidad de los palacios y las grandes ceremonias oficiales, existen lazos entrañables y de absoluta confianza


La princesa heredera Mette-Marit de Noruega junto a la princesa heredera Victoria de Suecia, quien sostiene en brazos al pequeño príncipe Osca© Getty Images
Jose MorenoREDACTOR ESPECIALIZADO EN REALEZA
5 de octubre de 2026 a las 22:21 CEST

Entre las dinastías reinantes de Europa hay títulos que pasan a través de herencias dinásticas y otros que pasan de generación en generación para desvelar el paso del tiempo a través de los lazos compartidos. Son estos títulos, de carácter religioso como el de los padrinos y ahijados los que se subrayan en los nacimientos de los nuevos miembros de las familias reales, y es que, en el caso de la reina Mette-Marit, cuatro jóvenes nombres de distintas ramas de las familias reales europeas están unidos a ella por un vínculo especialmente simbólico. Mucho antes de convertirse en reina, Mette-Marit asumió un papel que la acercaría todavía más a algunas de las casas reales más importantes del continente al convertirse en madrina de cuatro nombres destinados a protagonizar el futuro de las monarquías de Europa. 

Imagen de archivo© Getty Images
La reina de Noruega es madrina de cuatro jóvenes protagonistas de la realeza de Europa

Christian de Dinamarca, un ahijado y futuro Rey

La reina Mette-Marit vive uno de los momentos más importantes de su vida al haber alcanzado el trono de la mano de Haakon VIII, aunque esta felicidad no se enmarca únicamente dentro de la monarquía noruega, pues son muchos los lazos que se han ido extendiendo a lo largo del tiempo a través de otras dinastías, pues el papel de la ahora reina de Noruega se ha establecido entre las casas reinantes como una de las figuras más queridas. Todo ello debido a un carisma y elegancia que, poco a poco, se ha establecido como norma propia. Y es que, ser madrina dentro de una familia real no es simplemente ocupar un lugar destacado en una fotografía de bautizo. En las monarquías europeas, la elección de los padrinos suele reflejar también relaciones de confianza, parentesco y amistad entre distintas familias. Mette-Marit conoce bien ese universo. Su propia trayectoria dentro de la Casa Real noruega la ha situado en el centro de una red de relaciones que une Oslo con Copenhague, Estocolmo y Atenas. Y algunos de esos vínculos comenzaron precisamente en una iglesia, ante una pila bautismal.

Foto de Christian de Dinamarca por su 20 cumpleaños© Kongehuset
Christian de Dinamarca es ahijado de la reina Mette-Marit

El comienzo de esta lista de ahijados está encabezado por el que probablemente sea una de las figuras más destacadas de la realeza europea: Christian de Dinamarca, un príncipe heredero y futuro rey del país escandinavo. Y es que, en este caso, la reina Mette-Marit alcanzó uno de los papeles más importantes de su propia trayectoria institucional, pues apenas habían pasado dos años desde su más romántico ‘sí, quiero’, con el entonces príncipe Haakon, aunque ese tiempo fue suficiente para empezar a formar parte de una red dinástica sin precedentes. El 21 de enero de 2006, la Capilla del Palacio de Christiansborg se convirtió en escenario de una de las citas más esperadas del siglo, como fue el bautizo del futuro rey de los daneses. Fue ese día cuando Mette-Marit se convirtió en madrina del joven príncipe, aunque ella no fue la única. 

La reina Mette-Marit ha protagonizado el primer de sus gestos más románticos tras su ascenso al trono© WireImage
La reina Mette-Marit ha protagonizado el primer de sus gestos más románticos tras su ascenso al trono

Junto a ella fueron elegidos, entre otros, la entonces princesa heredera Victoria de Suecia, el príncipe Joachim de Dinamarca, el príncipe Haakon de Noruega y el entonces príncipe heredero Pavlos de Grecia. Una elección que, lejos de ser un hecho fortuito o sin significado, representó sin duda un claro voto de confianza hacia la entonces heredera al trono, quien se ha convertido en la nueva reina consorte de Noruega. Esta decisión refleja la estrecha relación entre ambas casas reales, visible hoy en el futuro de la Corona danesa. Sin embargo, no es el único vínculo especial que guarda la dinastía Glücksburg: mientras Christian ha crecido al tiempo que los lazos entre Dinamarca, Noruega y Suecia continúan consolidándose a través de una nueva generación de príncipes y princesas, Mette-Marit ya forma parte indeleble de la historia de sus primeros años. 

Los vínculos con Óscar de Suecia

Si Christian representa el vínculo con Dinamarca, el príncipe Óscar simboliza la conexión de Mette-Marit con la familia real sueca. El segundo hijo de la princesa heredera Victoria y del príncipe Daniel fue bautizado el 27 de mayo de 2016 en la capilla del Palacio Real de Estocolmo. Entre sus cinco padrinos se encontraba precisamente Mette-Marit, junto al entonces príncipe heredero Federico de Dinamarca, la princesa Magdalena de Suecia, Oscar Magnuson y Hans Åström. Así lo confirmó oficialmente la Casa Real sueca antes de la ceremonia. Una elección que volvía a poner de manifiesto una tradición muy particular de las familias reales nórdicas en la que los futuros reyes y reinas de los países vecinos participan de manera natural en los grandes momentos familiares de sus respectivas casas. Óscar, nacido en 2016, pertenece además a una generación llamada a desempeñar un papel relevante en la monarquía sueca. Su bautizo reunió a buena parte de las familias reales escandinavas y convirtió a Mette-Marit, una vez más, en parte de ese entramado familiar que trasciende las fronteras.

La princesa heredera Mette-Marit de Noruega junto a la princesa heredera Victoria de Suecia, quien sostiene en brazos al pequeño príncipe Osca© Getty Images
La princesa heredera Mette-Marit de Noruega junto a la princesa heredera Victoria de Suecia, quien sostiene en brazos al pequeño príncipe Osca

El tercer nombre conduce mucho más al sur de Europa. Mette-Marit es también madrina del príncipe Odysseas-Kimon de Grecia y Dinamarca, hijo de Pablo y Marie-Chantal de Grecia. Nacido en Londres en septiembre de 2004, Odysseas-Kimon fue bautizado en Atenas en junio de 2005. Entre sus padrinos figuró Mette-Marit, junto al príncipe Philippos de Grecia, la princesa Olga de Grecia, la princesa Alexandra de Sayn-Wittgenstein-Berleburg y varios amigos de la familia. A diferencia de Christian y Óscar, su historia está vinculada a una antigua familia real que ya no reina en Grecia, pero que mantiene estrechos lazos con otras casas reales europeas. Veintidós años después de su bautizo, el nombre de Odysseas-Kimon continúa ligado al de su madrina. Una relación que comenzó cuando él apenas era un bebé y que hoy forma parte de la historia familiar de una de las dinastías más conectadas de Europa.

Pablo de Grecia y Marie-Chantal de Grecia con su cuarto hijo, el príncipe Odysseas© mariechantal22
Pablo de Grecia y Marie-Chantal de Grecia con su cuarto hijo, el príncipe Odysseas

El último nombre de una lista de príncipes: Emma Tallulah

Pero si existe un padrinazgo especialmente cercano a Mette-Marit, ese es el de Emma Tallulah Behn. La joven es hija de la princesa Marta Luisa de Noruega y del escritor Ari Behn, y nieta de los reyes Harald y Sonia. Nació en 2008 y fue bautizada el 20 de enero de 2009 en la capilla del Palacio Real de Oslo. Entre sus padrinos estuvo su tía Mette-Marit. Un hecho que cambia por completo el contexto, pues aquí desaparece esa barrera diplomática que protagonizaba los casos anteriores, ya que Mette-Marit no era para Emma la representante de una monarquía extranjera ni una invitada de excepción en un bautizo de Estado, sino simplemente su tía, haciendo que los lazos familiares prevalezcan sobre cualquier otra circunstancia.

The son of Queen Mette-Marit of Norway Marius Borg Hoiby (2nd R), Maud Angelica Behn (L, hidden), Leah Isadora Behn (2nd L) and Emma Tallulah Behn (R) leave the church at the end of the funeral service for Norway's late King Harald V at the Oslo Cathedral in Oslo, Norway, on September 9, 2026. Harald, who died on August 28, 2026 at the age of 89, will be laid to rest in the crypt of the royal mausoleum of Akershus Castle, a medieval fortress overlooking Oslo Fjord, after a service at the Oslo Cathedral. (Photo by Odd ANDERSEN / AFP via Getty Images)
Emma Tallulah sobrina de Haakon VIII y la reina Mette-Marit

Christian, Oscar, Odysseas de Grecia y Emma tienen vidas muy diferentes, pero la foto de sus bautizos compone un puzzle fascinante de cómo se conectan las familias reales europeas. Al final, más allá de los grandes palacios, las coronas y los actos de etiqueta, este pequeño grupo de ahijados deja ver la cara más cercana, humana y personal que une a la realeza tras los entornos palaciegos.