La familia real de Noruega sigue de luto por las muertes del rey Harald y la princesa Astrid, un duelo que implica la cancelación de todos los actos oficiales, con excepción de las funciones más importantes. Estas son principalmente las estipuladas en la Constitución, que un rey está obligado a cumplir. La más solemne es que la se celebra este viernes en el Storting: la Apertura del Parlamento, un acto de la máxima relevancia institucional reservado únicamente al rey, su consorte y la heredera. Este era el gran debut de la nueva jefatura del Estado, pero la reina Mette-Marit se ha retirado de la agenda oficial unas horas antes.
A primera hora de la mañana el Palacio Real de Oslo ha informado a la cadena pública noruega, NRK, que la reina Mette-Marit no podrá participar en la apertura del Storting debido a una "infección respiratoria".
"La Reina participa en el entrenamiento programado y estamos satisfechos con su progreso. La Reina aún se encuentra en un período de rehabilitación que durará aproximadamente un año después de la operación", ha declarado el doctor Are Holm, jefe de neumología del Rikshospitalet, donde la reina fue sometida a un transplante de pulmón el pasado junio debido a la fibrosis pulmonar crónica que le fue diagnosticada en el 2018 y que ha provocado que sus ausencias en la agenda o retiradas en el último minuto sean una constante.
En la tarde anterior, el nombre de los tres seguía en la agenda en un día histórico, ya que esta Apertura número 171 del Storting (Parlamento noruego), es la primera del reinado de Haakon VIII. Él, como regente, afrontó en el año 2020 este acto en sustitución el rey Harald, pero pero tanto para la reina Mette-Marit como para la princesa Ingrid este era el gran debut ante el país, los 169 diputados del Storting, el Gobierno en pleno, el Presidente del Tribunal Supremo y una delegación del Alto Tribunal.
La princesa heredera Ingrid Alexandra estará presente en el Storting junto a su padre, en lo que se considera una nueva etapa en su aprendizaje como heredera en un acto en el que el rey Haakon leerá el Discurso del Trono, un texto redactado por el gobierno sobre su programa para el próximo año. Quedan así sentadas las bases de una posibilidad que siempre se contempló, que el reinado de Haakon este más sostenido por la princesa heredera que por la reina consorte, que todavía se encuentra en proceso de recuperación y de ello depende su agenda oficial y su papel en el futuro.
Después del alta hospitalaria, hace tres meses, el equipo médico de la reina Mette-Marit avisó que tendría por delante un periodo rehabilitación: "La salud de la princesa heredera es buena, dadas las circunstancias", explicó en julio Are Holm, jefe de neumología del Rikshospitalet, antes de detallar que durante los próximos seis meses Mette‑Marit seguirá un programa de rehabilitación y un seguimiento exhaustivo para detectar complicaciones como el rechazo o las infecciones. La nota posterior del Palacio Real de Oslo, recogida por NRK, añadió el elemento decisivo: no se prevén actos oficiales para la princesa durante este periodo.
Entonces, en ese comunicado se hablaba de seis meses, sin embargo hoy se ha alargado el horizonte temporal y el doctor Holm habla de un año, uno que coincidirá con el primer año de reinado del rey Haakon, un periodo de enorme relevancia institucional y en que, en circunstancias normales, la agenda oficial de cada uno de los miembros que acompañan al jefe del Estado sería definida. Comienza, de momento y a efectos institucionales, el reinado de un hombre y su heredera.









