A la espera de que el miércoles 23 de septiembre, se celebre el funeral de la princesa Astrid, tía del rey Haakon, la Casa Real noruega continúa inmersa en el luto por el rey Harald. Mientras, Marius Borg, el hijo que tuvo de soltera la reina Mette-Marit, acaba de recibir una nueva noticia sobre su situación judicial. El Tribunal de Apelación ha dicho este mismo jueves que la revisión de su recurso ya tiene fecha. Será el martes, 9 de febrero de 2027, cuando se repita el juicio en el que fue condenado a cuatro años de prisión por el Tribunal de Distrito de Oslo por más de una treintena de delitos, entre ellos dos violaciones, abusos en relaciones íntimas e incumplir en repetidas ocasiones una orden de alejamiento. Durante 16 días (hasta el 5 de marzo) que es lo que durará la vista, se revisarán desde cero todos los delitos de los que fue juzgado en primera instancia.
Se revisará la sentencia, el caso y la indemnización
El juez del distrito, Frode Elgesem, un destacado magistrado noruego de la Corte de Apelaciones de Borgating y reconocido especialista en derechos humanos y responsabilidad social corporativa, ha sido designado presidente del tribunal. El mismo día en el que fue condenado, apeló el veredicto y el 10 de septiembre se anunció que el Tribunal de Apelación revisará el caso, la sentencia y la indemnización. Además de la privación de libertad, también fue condenado a pagar 56.785 euros a cuatro de las partes perjudicadas.
La reacción del abogado de Marius
"Esto es lo esperado, y naturalmente estamos satisfechos con la decisión del Tribunal de Apelación", ha explicado el abogado defensor de Maris, Petar Sekulic, en un mensaje de texto enviado a NTB. Sin embargo, el fiscal del caso, Sturla Henriksbo, creía que la apelación no debía ser admitida, pero aun así no le sorprendió. "Creemos que se trataba de una prueba muy sólida que el Tribunal de Apelación podía evaluar con antelación, sin tener que hacerlo en el marco de una vista de apelación", declaró a NTB.
Nuevo juicio
La admisión de la apelación implica que habrá un nuevo juicio completo, con revisión íntegra de los dos casos de violación y del maltratado en relaciones cercanas. Desde principios de febrero de 2026, Marius Borg ha estado bajo custodia o en su casa de Sakigum, residencia oficial de los príncipes herederos de Noruega, con una tobillera electrónica. En total, más de 200 días que se descontarán de la sentencia final. Se og Hor ha descrito que esta privación de libertad Marius la pasa entre la piscina, reuniones en el jardín y una supervisión policial que llegó a incluir una barbacoa en el exterior de la finca, algo que no está prohibido, igual que recibir visitas. No puede salir del perímetro marcado ni consumir drogas.
Acudió al funeral del rey Harald
La imagen de Marius Borg en el funeral del rey Harald dio la vuelta al mundo. Tuvo una participación activa en el traslado del féretro a la capilla del Palacio Real y ocupó un lugar junto al resto de nietos del monarca en la Catedral de Oslo. La decisión de permitir que pudiera participar en el cortejo fúnebre dividió a la población noruega y generó un amplio debate en la opinión pública internacional.







