En 2001, Maximiliano de Habsburgo creó la Fundación Real para ayudar a personas con adicciones. Conoce bien lo dura que es esa batalla porque vivió los agitados años 80 en Madrid con su amigo Cayetano Martínez de Irujo, quien ya ha contado muchas veces que salió de aquel mundo oscuro gracias al deporte. Pero otras personas de su círculo no tuvieron tanta suerte. En 1983, perdió a su hermana mayor, Elisabeth, por las drogas. Tenía solo 26 años.
Del duelo privado al proyecto público: cómo la muerte de su hermana Elisabeth en 1983, con 26 años, marcó el origen de la Fundación Recal
Las mismas adicciones arrastraron a Sonia Martínez, que se convirtió en una estrella de la televisión con el programa infantil Dabadabadá y con la que vivió un romance el propio archiduque de Austria en la época de la Movida Madrileña —falleció en 1994—. "La clave es querer recuperarse. El programa de los doce pasos —que ofrece su centro— no es para el que lo necesita, sino para el que lo quiere. Si no, es imposible ayudarle", nos explicó Maximiliano, que organizó una cena benéfica, el miércoles 9 en Madrid, para su fundación.
La cita contó con la presencia de gran parte de su familia, empezando por su mujer, la escritora Maya Askari, y el mayor de sus tres hijos, Nikolaus, de 20 años, quien se ha sumado a la misión de su padre. "Ha trabajado en Recal en varios segmentos y estaba muy interesado. Lo que más concienciación genera es trabajar con los propios adictos", dijo el archiduque a ¡HOLA!, que no ha ahondado con sus hijos en el drama por el que pasó su familia: "Tampoco les cuento detalles, porque ocurrió hace muchos años, pero sí son conscientes de lo que pasó", nos aclaró.
Allí, vimos a su madre, Helen de Austria —hija del príncipe Nicolás de Grecia y la gran duquesa Elena Vladimirovna de Rusia—, y su hermana Sofía de Habsburgo, tan radiantes como siempre. "Mi madre va a cumplir 90 este año y está estupenda. Es increíble", nos contó Maximiliano.
Los reencuentros de la noche: la princesa Nora de Liechtenstein con su hija Teresa Sartorius y los hermanos Martínez de Irujo
La cena benéfica se convirtió en una noche de más reencuentros: la princesa Nora de Liechtenstein coincidió con su hija Teresa Sartorius —hermana por parte de padre de Isabel Sartorius—, mientras que Cayetano Martínez de Irujo, que acudió con Bárbara Mirjan, volvió a verse con su hermano Fernando.
Tras posar Blanca Suelves con Pablo de Hohenlohe y María Prado, Javier Fitz-James Stuart de Soto, conde de Montalvo, llegó con María Chávarri: aunque llevan separados diez años, nos contaron que les une una gran amistad —además de la pequeña Sol, la hija que tuvieron en 2004, claro—. Otro reencuentro fue el de Myriam Lapique con los padres de Carla Vega-Penichet, mujer de su hijo Carlos Cortina: el abogado Jorge Vega-Penichet, secretario general de Acciona, y su mujer, Paloma Domecq Urquijo.
Quién es quién en las mesas del poder: Rafael del Pino, Emilio Saracho, Claudio Aguirre, Matías Rodríguez Inciarte e Iñigo Martos, o por qué la gran banca española apoya un centro de adicciones
Entre los asistentes, estaban otras de las personalidades más importantes de España. Además de algunos Benjumea, Corsini, Morenés o Pemán, había destacadas figuras del mundo empresarial y financiero: Rafael del Pino, presidente de Ferrovial; el exministro Matías Rodríguez Inciarte, histórica figura del Banco Santander y expresidente de la Fundación Princesa de Asturias; Claudio Aguirre, presidente y fundador de AltamarCAM Partners, y Emilio Saracho, exvicepresidente mundial de JP Morgan y expresidente del Banco Popular —también Premio Princesa de Asturias de Economía 2017—. Tampoco faltaron Santiago Bergareche, expresidente de Vocento, ni Íñigo Martos, CEO de Deutsche Bank España, entre otros.
Michi Primo de Rivera ejerció de maestro de ceremonias con gracia y gran humor y animó a los presentes a participar en las subastas. La noche fue "todo un éxito" para la causa de Maximiliano. "Estoy muy contento porque vinieron todos nuestros amigos y las personas que apoyan a Recal.
Además, la gente fue muy generosa con todos los regalos para la subasta", nos contó al día siguiente. "Vamos a intentar crecer y dar servicio a más personas. Este año ya son unas 250", señaló el archiduque, que calcula haber ayudado a unas "seis mil o diez mil personas" a lo largo de los 25 años de su fundación.




























