Entrevista con Fran Rivera y Lourdes Montes: de su amor por Tana, su admiración por Roca Rey y su respuesta a Cayetano


En la esperada inauguración del ÁUREA PALACIO DE LA TINTA


Un entrañable retrato de Francisco Rivera y Lourdes Montes © MANUEL MARTOS
16 de septiembre de 2026 a las 6:02 CEST

Málaga aún se despedía del verano. Era 10 de septiembre y, mientras la ciudad retomaba poco a poco su pulso habitual, todas las miradas se dirigían al Paseo de Reding, en pleno corazón de La Malagueta. Allí se celebraba una de las aperturas más esperadas de la temporada: la inaguración del nuevo Áurea Palacio de la Tinta. Un hotel que llega dispuesto a dar una nueva vida a un edificio con más de un siglo de historia. Vinculado a los orígenes del ferrocarril en el siglo XIX, la antigua edificación dejaba ahora atrás los raíles para adentrarse en un universo de suites, alta gastronomía, arte y lujo. Y para celebrar este nuevo comienzo, hasta allí se desplazaron rostros conocidos como la modelo Helen Lindes.

De hecho, fue de las primeras en llegar y, por tanto, también de las primeras en estrenar el sillón de maquillaje reservado para las celebridades, que iban siendo atendidas por el equipo de maquilladores a medida que llegaban. Una suerte de turno improvisado que, en realidad, se aseguraba llegando de las primeras. Aunque el primer puesto tenía dueña: Lourdes Montes, que llegó directamente desde Ronda. Lindes se sintió tan a gusto que incluso compartió alguna que otra anécdota, como que llegaba estrenando nuevo corte -de flequillo preppy, a ras de pestañas, incluido- con el que no acababa de verse del todo. "No sé si hacerme como un tirabuzón", decía, dispuesta a cardar su nuevo peinado.

Un retrato de Francisco Rivera mirando a su mujer, Lourdes, con la que hará dieciséis años junto en los próximos días© Manuel Martos

Lindes, ahora con carrera internacional digna de estudio, regresaba a Málaga, pero no a una ciudad cualquiera: volvía al lugar donde, veintiséis años atrás, su vida daba un giro de 180 grados al ser coronada Miss España. Un título que, como ella misma reconoce, fue mucho más que una corona: "Volver me trae muy buenos recuerdos, esto me catapultó a la fama, a estar en boca de todo el mundo. Aquí en Málaga fue dónde pasó y lo recuerdo con cariño". Eso sí, la misma Helen que volvía a Málaga no era ya la misma que, años atrás, era coronada. Aquella versión de ella ha ido metamorfoseándose con el paso del tiempo hasta convertirse, entre otras muchas cosas, en esposa y madre. "En el fondo sé que la maternidad me ha cambiado muchísimo. Soy una persona muy diferente a esa Helen soltera, sin preocupaciones, viajando por todo el mundo, a esta Helen de hoy en día: casada, con hijos, estable. Me gusto más ahora, en esta versión más segura de mí misma", manifestaba. 

Mientras tanto, Lourdes Montes, que ya había pasado por su sesión de peluquería y maquillaje, aprovechaba los grandes espejos del espectacular baño para hacerse su propia sesión fotográfica con el teléfono. Y, selfie, tras selfie, al verla tan entusiasmada con los baños, la pregunta era casi una obligación, aunque, por alguna razón -que por algún ende, no nos preguntes por qué, ya habíamos notado-, la respuesta parecía bastante obvia. ¿Cuál era su rincón favorito? La respuesta llegaba casi sin pensarlo. "Uy, qué difícil”, aunque la duda le duraba apenas un par de segundos: “Los baños me parecen que son preciosos y súper cuidados y los pasillos de los hoteles, que suelen ser tan fríos, este tiene una iluminación preciosa, el papel lo hace muy acogedor. También el ascensor, que creo que es recuperado del edificio original", enfatizaba Montes. A los pocos minutos hacía su entrada Francisco Rivera y, antes incluso de llegar al photocall, ya había quedado claro que el hotel le había hecho ojitos.

Un entrañable retrato de Francisco Rivera y Lourdes Montes © Manuel Martos

Desde que puso un pie en la alfombra roja -esa especie de pasarela que hacía de puente entre la calle y el interior del Palacio de la Tinta- no dejó de ojear a su alrededor. "Yo me fijo mucho en las cosas que nadie se fija", decía. Y, por supuesto, su cara lo decía todo: había flechazo. Y no era para menos. Este hotel parecía haberlo conquistado precisamente por aquello que suele pasar inadvertido para el resto de los mortales —o, mejor dicho, para casi todos-: los detalles. "Cuando entras, te sorprende; es un hotel que no te esperas ni en Málaga ni en ningún otro sitio. A mí me ha encantado, sobre todo la cantidad de detalles que tiene y cómo los cuidan. Yo me fijo mucho en las cosas que nadie se fija, no sé por qué, pero es verdad que en este hotel tienen todos los detalles tan cuidados… Aparte de cómo te cuidan. El personal es excepcional. Doy la enhorabuena", decía. Incluso parecía que aquellas palabras llegaron a oídos del personal, porque se crearon sonrisas instantáneas, aún más amables, en los rostros de todos ellos. Al menos, de los que pasaban por el lado de Fran.

Era entonces cuando nos saludábamos y dejábamos pendiente una entrevista para posteriori. Pero antes tocaba hacer los deberes: investigar y describir el lugar a fondo. Y, en ese punto, llegaba de nuevo el turno de Lourdes, quien ya por aquel entonces podría haber llenado el almacenamiento de su galería del móvil aprovechando cada rincón idílico de aquel palacio. Que seamos sinceros, todos lo aprovecharon, quien es su sano juicio no lo haría. Pues bien, atenta a la estampa: ella, vestida de blanco; él, de traje. Juntos, como podrás corroborar en las imágenes, parecían recién salidos de una tarta nupcial, aunque, en su caso, los novios ya llevan unas cuantas celebraciones a sus espaldas: el próximo 14 de septiembre cumplen dieciséis años de casados. Y, entre flash y flash, el torero se comía a besos a su mujer, y no, no en el sentido figurado. "No tengo la sensación de que hayan pasado dieciséis años, tenemos esa sensación de que siempre tienes esa ilusión por hacer cosas, por estar juntos, eso no lo hemos perdido", manifestaba Lourdes. 

Remedios Cervantes, otra de las VIP del evento y amiga del torero desde hace más de tres décadas, cuando ella presentaba El Camarote (1995), el conocido espacio de entretenimiento de Canal Sur Televisión, y él fue invitado, también hacía acto de presencia. junto a una de sus fieles amigas cuyo anonimato se perserva. "Vinieron dos novilleros, uno Víctor Tuerto y el segundo, Francisco Rivera; ahí lo vi por primera vez", le recordaba ella, mientras también le decía a su mujer: "Cómo te mira". Su amiga también le hacía hincapié de manera pertinaz en la forma de posar con la lengua tocando el paladar, una estrategia para salir mejor: "Acuérdate, Fran, la lengua en el paladar". El extorero lo intentaba y se reía: "A mí me da vergüenza hacer eso". En ese momento se rompió el hielo y todos los de la sala rompieron en alguna que otra carcajada. Por un momento no solo se conocían por años Fran y Remedios, por un momento todos se conocían se hacía la tira de años.

Francisco Rivera revela cómo mantienen la chispa a punto de cumplir 13 años casados: "Intentamos fugarnos los dos juntos solos por lo menos una vez al mes. Nos dio este consejo Risto Mejide; nos dijo: 'Tenéis que escaparos un fin de semana los dos, por lo menos uno cada dos meses”

Para entonces llegaba también Victoria Federica de Borbón, recién cumplidos los veintiséis —lo había celebrado apenas un día antes y, por lo que pudimos ver en redes sociales, junto a su inseparable Rochi Laffón—. Nada más llegar, no tardaba en saludar a Rivera, quien le contaba, todavía con la emoción de la jornada, que acababan de llegar de Ronda tras la Goyesca. Este año había sido más especial, ya que incluso su primogénita, Cayetana Rivera,  fruto de su matrimonio con Eugenia Martínez de Irujo, le había ayudado con los preparativos. "Me ha ayudado a organizar parte de la Goyesca y lo ha hecho muchísimo mejor que yo. De hecho ya me ha dicho: 'Papá el año que viene tu de esto no te ocupas'", contaba. La nieta del rey, al escucharle, no escondía sus ganas de vivirla en primera persona: "Quiero ir; el año que viene tengo que ir". Parece que la Goyesca le ha picado el gusanillo y que, para la próxima edición, ya tiene plan. "Tu tienes allí palco", le respondía el exnovillero fomentando su ansia. Así fue como, en menos de dos minutos, se agendó un plan con vista para el año que viene. Con el reloj ya marcando las 20 h, tocaba cambiar de escenario. La fiesta se trasladaba a la terraza, con la piscina como protagonista y la barra de cócteles preparada para lo que prometía ser una noche larga.

Y, con ella, llegaban los aperitivos. Porque después de los flashes, tocaba algo bastante más apetecible: comer y brindar. Fue entonces cuando aprovechamos para estrenar uno de los sofás de la salita central del hotel para lo que iba a ser la entrevista que habíamos hablado junto a Francisco y Lourdes.

Hola Francisco, de nuevo en Málaga, una ciudad a la que te unen lazos especiales, ¿verdad?

Pues mira, sí, la verdad es que Málaga es una ciudad que me encanta de siempre. Como torero, ha sido de mis plazas bonitas de torear.  

¿Cómo se presenta el nuevo curso, tienes nuevos proyectos? ¿Qué nuevos retos profesionales te gustaría afrontar?

Pues mira, ¡Virgencita, virgencita, que me quede como estoy!

Fran, cada vez más "papuchi"

¿Cómo ha cambiado tu vida el hecho de volver a tener un bebé en casa siendo más, como decías tú, "papuchi"?

Ya soy un "papuchi", me ha pillado mayor, porque cuando vaya a recogerlo al colegio dirán: "Ha venido tu abuelo".

Un retrato de Francisco Rivera, Lourdes Montes, Helen Lindes, Remedios Cervantes y Victoria de Marichalar en la fiesta más esperada de Málaga© Manuel Martos

"Roca Rey es figura máxima y siempre he dicho que tenía y tiene mi respeto y mi admiración como torero; y como persona, pues se lo está ganando día a día. Quiere a Cayetana, la cuida, así que yo qué voy a decir"

Has dicho en ocasiones que tu forma de ser padre ha cambiado con respecto a tu hija mayor. ¿Hay un nuevo cambio ahora?

Mi forma de ser padre, no; el tiempo que le puedo dedicar a mis hijos, sí. Cuando Cayetana nació, primero era muy joven. Entonces, claro, estaba ahí, en plena vorágine, y no le pude dedicar a mi hija el tiempo que hubiera querido. A esto, ahora mismo, soy el dueño de mi tiempo, que es una suerte. Entonces me puedo organizar bien mi tiempo y para lo que más tiempo quiero es para estar con mis hijos. Y ahora, gracias a Dios, puedo hacerlo.

Sobre Tana: "Es una mujer maravillosa y estoy muy orgulloso de ella"

¿Cómo es tu relación con Tana? ¿Eres un padre muy presente, estás muy pendiente de ella? ¿De qué te sientes más orgulloso de ella?

Pues mira, Cayetana y yo tenemos una relación muy especial porque, claro, Cayetana y yo hemos vivido situaciones… que nos conocemos divinamente, y Tana, para mí, es muy especial, muy especial. Y orgulloso me siento ya porque se está convirtiendo en una mujer maravillosa. Tenía todas las papeletas para haber sido una niña estúpida y yo creo que es una niña fantástica: con valores, sencilla, trata a todo el mundo como se merece. La verdad que estoy tan orgulloso de ella… Además, se está convirtiendo en una mujer maravillosa. Trabaja muchísimo, está echando una cabeza, un sentido… La verdad que me sorprende gratamente cada cosa. Este año me ha ayudado a organizar parte de la Goyesca y lo ha hecho muchísimo mejor que yo. De hecho, ya me ha dicho: "Papá, el año que viene tú de esto no te ocupas", y estoy totalmente de acuerdo con ella.

Un retrato de Victoria de Marichalar en la fiesta de Málaga© Manuel Martos

¿Entonces se encargará de todo ella?

De una parte, de una parte, de la taurina, me va a dejar a mí, pero de la otra parte se va a encargar ella. La verdad es que se está convirtiendo, o se ha convertido, mejor dicho, porque ya es una mujer fantástica.

¿Cómo vives que mantenga una relación con un torero?

Esa es su decisión. Yo lo único que puedo hacer es apoyarla.

"Tana, para mí, es muy especial. Se está convirtiendo en una mujer maravillosa: con valores, sencilla, trata a todo el mundo como se merece. La verdad es que estoy tan orgulloso de ella"

Tienes muy buena relación con Roca Rey, ¿cómo lo valoras como torero y como persona?

Andrés, como torero, es figura máxima y yo siempre lo he dicho, que tenía y tiene mi respeto y mi admiración como torero; y como persona, pues se lo está ganando día a día. Quiere a Cayetana, la cuida, así que yo qué voy a decir.

¿Te gustaría que alguno de tus dos hijos varones siguiera tus pasos?

No, pero hay un matiz: si se apareciese un ángel y me dijera: "Mira, tu hijo va a ser figura del toreo", yo creo que nada se puede comparar a ser figura del toreo. Yo creo que es lo más bonito, lo más importante que le puede pasar a una persona. "Mira, tu hijo va a ser figura del toreo y le van a coger los toros, pero como a ti, no va a ser nada gravísimo y va a tener una carrera como la tuya". Mañana lo quito del colegio y lo pongo a torear.

Se avecina mudanza: la compra de una casa en Sevilla

Fran, os habéis comprado una casa en Sevilla, ¿os habéis mudado ya?

Estamos en ello, estamos en ello.

Un retrato de Remedios Cervantes posando en el exterior del Palacio de la Tinta© Manuel Martos
Un retrato del escritor junto a su mujer, Just Coco© Manuel Martos
Un retrato de la modelo internacional Helen Lindes© Manuel Martos

¿Y contáis ya con la fecha para cuándo estaréis ya instalados al completo?

Ojalá. Había que hacer obras a la casa, hay mejoras y, la verdad que, bueno, teníamos un piso maravilloso, pero se nos ha quedado pequeñito y, la verdad, que hemos ido a un barrio que a Lourdes le encantaba, sobre todo porque creció allí, con muchos recuerdos, y creemos que para los niños es magnífico. Hay que cambiar a mejor siempre, nunca a peor. Y yo creo que lo hemos conseguido.

Su respuesta a Cayetano

—Fran, tu hermano ha subido recientemente un comunicado, ¿te has podido sentir aludido?

Yo no he hablado de Cayetano. Me parece muy bien. Nadie tiene derecho a contar la vida de nadie. Yo no me doy por aludido porque yo no he hablado nada. Me cuido mucho de hablar de mis hermanos; alguna vez se me ha escapado, pero me cuido mucho. Y estoy totalmente de acuerdo: no hay nadie mejor para contar nuestra vida que nosotros mismos.

Victoria de Marichalar, enfundada en un vestido multicolor, en la fiesta más esperada de Málaga© Manuel Martos

Lourdes Montes y la maternidad

 Tu última maternidad, ¿ha sido diferente de las dos anteriores?

Yo ya había salido de ese ajetreo inicial de los primeros años y no estaba mentalizada. Entonces, he tenido que resetearme y volver al principio. La dependencia del bebé, eso ata mucho.

Se han cumplido quince años desde que os conocisteis, ¿qué crees que mantiene viva vuestra relación?

Yo no tengo la sensación de que hayan pasado tantos años. Creo que tenemos esa sensación de que siempre tienes esa ilusión por hacer cosas, por estar juntos..no la hemos perdido.

Un retrato de Lourdes Montes, mujer de Francisco Rivera© Manuel Martos

"Yo no he hablado de Cayetano. Nadie tiene derecho a contar la vida de nadie —confiesa Francisco— Me cuido muy mucho de hablar de mis hermanos. No hay nadie mejor para contar nuestra vida que nosotros mismos"