HACE 13 AÑOS

La boda de Lourdes Montes y Fran Rivera en la histórica casa de los Ordóñez: un vestido con 200 horas de trabajo, 350 invitados y una curiosa norma


La pareja se casó por lo civil en Ronda y la novia sorprendió con un diseño artesanal que acompañó de una diadema de oro reciclado


Franciso Rivera y Lourdes Montes el día de su boda civil en Ronda, en 2013© GTRES
Cristina GonzálezRedactora de FASHION
14 de septiembre de 2026 a las 7:04 CEST

"Teníamos los dos la misma idea de boda: que no fuese un acontecimiento excesivamente formal, sino que se pareciese más a una fiesta entre amigos", contaba Lourdes Montes a ¡HOLA! hace trece años, momentos antes de darse el 'sí, quiero' por lo civil con Francisco Rivera —en julio del próximo año se casarían por la iglesia, en Sevilla—. El propósito de los novios, que por entonces llevaban tres años de relación, se cumplió con creces. 

La ceremonia se celebró el 14 de septiembre de 2013 en el Recreo de San Cayetano, la casa familiar de Ronda que pertenece a la estirpe de los Ordóñez. Se trata del hogar que con tanto cariño compró el abuelo de Francisco Rivera, Cayetano Ordóñez, El Niño de la Palma, en 1920. Una residencia que aunque había acogido reuniones con figuras tan icónicas como Picasso, Orson Welles o Hemingway, nunca había sido el lugar de una boda.

Franciso Rivera y Lourdes Montes el día de su boda civil en Ronda, en 2013© KORPA/GTRES

Una boda en casa, con 350 invitados y un curioso requisito en la etiqueta

La lluvia amenazaba con caer sobre Ronda aquel día, pero el cielo decidió dar un respiro a los novios, que disfrutaron de un día despejado. Tanto los preparativos, como la ceremonia y la posterior fiesta tuvieron lugar en esta histórica casa, con la compañía de 350 invitados que se sorprendieron con una curioso requisito en la etiqueta de aquella boda: los hombres debían llevar una chistera. "A Fran le hacía mucha ilusión ver a sus amigos con chistera ese día y a mí me pareció bien. Entonces lo que pegaba era que las mujeres también llevasen algo en la cabeza. Y así surgió la idea", explicaba Lourdes Montes a ¡HOLA!

La portada de ¡HOLA! con Franciso Rivera y Lourdes Montes el día de su boda civil en Ronda, en 2013© Archivo ¡HOLA!

"No estoy nervioso, estoy ilusionado, feliz, contento", aseguraba el novio, que esperaba a la diseñadora impaciente en el jardín, compartiendo miradas de apoyo y complicidad con su hija, Tana Rivera o con su cuñada, Sibi Montes. La protagonista apareció por fin, caminando del brazo de su hermano. Fue Juan Ignacio Zoide, entonces alcalde de Sevilla, quien ofició la ceremonia y pidió a la pareja que intercambiasen sus anillos —unas alianzas de oro rosa de la joyería Rabat—, para después firmar el acta matrimonial ante 30 testigos.

Franciso Rivera y Lourdes Montes el día de su boda civil en Ronda, en septiembre de 2013© KORPA/GTRES

Ni Lourdes Montes ni Francisco Rivera pudieron contener las lágrimas durante aquel momento tan emotivo, que fue todavía más especial gracias a intervenciones como los discursos de sus familiares y amigos o a actuaciones, como la bulería que cantó Remedios Amaya. Tras la ceremonia, pasaron al cóctel, servido por Manolo Juliá, tío político de Lourdes. El banquete tuvo lugar en una carpa decorada con manteles de hilo turquesa y mesas —que no tuvieron protocolo para que cada uno se sentase libremente— con centros hechos sobre soperas llenas de flores. 

Franciso Rivera y Lourdes Montes el día de su boda civil en Ronda, en septiembre de 2013© KORPA/GTRES

Los dos vestidos de novia de Lourdes Montes para su boda civil

El carácter informal que la pareja quiso darle a la celebración no impidió que la protagonista del día derrochase elegancia con su elección nupcial. La sevillana confió en Pronovias para la confección de su vestido. 

El vestido de novia de Lourdes Montes para su boda civil en Ronda, en 2013
© KORPA/GTRES

Se trataba de un diseño de falda en crepé de seda, con manga larga y escote en pico, de cuerpo entallado hasta la cadera. Destacaba por su bordado artesanal, que precisó de más de 200 horas de trabajo en el taller, pues estaba elaborado con motivos florales en hilo de seda y rocalla mate (pequeños abalorios), puestos a mano uno a uno.

Lourdes Montes el día de su boda civil en Ronda, en 2013© KORPA/GTRES

El ramo de novia estaba formado por buganvillas, nardos y jazmines en cascada, y rendía homenaje a la abuela materna de Francisco, Carmina González (a la que todos llamaban cariñosamente Amor), pues era muy similar al que ésta lució el día de su boda con Antonio Ordóñez. 

Lourdes Montes el día de su boda civil en Ronda, en 2013© KORPA/GTRES

Los zapatos que escogió eran de Pura López, y como peinado, lució una trenza rematada con florecitas campestres y lazos, adornada con una corona de la diseñadora brasileña Lia Terni, hecha a mano con oro ecológico. A Lourdes Montes le habría gustado llevar un velo, pero explicó que no le parecía apropiado al tratarse de una boda civil.

Lourdes Montes el día de su boda civil en Ronda, en 2013© KORPA/GTRES

Tras el convite, la novia se cambió de look por uno menos sobrio, con un vestido también de Pronovias, para bailar cómodamente junto a los invitados. Esta segunda creación era corta, de tirantes e inspiración lencera y con un tejido ligero en forma de malla con cristales bordados. Optó entonces por soltar su cabello y coronarlo con una brillante diadema de la firma Querubina y pendientes de Suárez.