Hay fechas que son imposibles de olvidar, y para Ricky Martin el 6 de agosto de 2008 es una de ellas. Ese día nacieron Matteo y Valentino, los mellizos que transformaron para siempre las prioridades del artista. Cuatro meses después, el cantante los presentaba en exclusiva en las páginas de ¡HOLA! y se abría como nunca sobre una paternidad que vivía con absoluta entrega e ilusión. Hoy, convertidos ya en mayores de edad, aquellos bebés han encontrado su propia personalidad sin perder el estrecho vínculo con un padre que sigue presumiendo de ellos siempre que tiene ocasión.
Así fue el nacimiento de Matteo y Valentino, los hijos mayores de Ricky Martin
Mucho antes de convertirse en padre, Ricky Martin ya sabía que quería formar una familia. Así lo confesó en la entrevista que concedió a ¡HOLA! cuando presentó por primera vez a Matteo y Valentino, apenas cuatro meses después de su nacimiento. Tras informarse durante meses sobre las distintas opciones para cumplir ese deseo, decidió recurrir a la gestación subrogada, una alternativa que entonces era mucho menos conocida que en la actualidad.
El cantante recordó que vivió el embarazo desde el primer momento y que estuvo presente durante el nacimiento de sus hijos. Incluso fue él quien eligió personalmente sus nombres. "Valentino significa 'el valiente' y Matteo quiere decir 'un regalo de Dios'", explicaba entonces con emoción.
La llegada de los mellizos supuso una "pequeña gran revolución" en su vida. El artista, que durante años había centrado toda su energía en su carrera musical, encontró una nueva prioridad. "Es el trabajo más intenso que he hecho. Estoy exhausto, pero nunca he sido tan feliz. Es mágico, es intenso y es una bendición", confesaba.
Cómo cambió la vida de Ricky Martin tras convertirse en padre
Aquella entrevista también mostró una faceta de Ricky Martin hasta entonces desconocida. Lejos de delegar por completo el cuidado de los bebés, explicaba que era él quien les daba el biberón, les cambiaba los pañales, los bañaba y se levantaba durante la noche para atenderlos.
"No me quiero perder ni un instante de sus vidas", aseguraba convencido.
Incluso reconocía entre risas que le costaba dejar que otros cogieran a sus hijos en brazos y que fue su propia madre quien tuvo que convencerle para aceptar algo de ayuda después de varias semanas prácticamente sin dormir.
Su objetivo era claro: quería criar a sus hijos con naturalidad, honestidad y rodeados de cariño. También soñaba con que crecieran siendo personas seguras de sí mismas, con autoestima y respetuosas con los demás, valores que ha repetido en numerosas entrevistas a lo largo de los años.
Dieciocho años después, una promesa cumplida
Y es que aquellas palabras que el cantante pronunció cuando sus hijos aún no eran conscientes de quién era su padre ni de la enorme popularidad que lo rodeaba se han convertido en una realidad. A pesar de su fama y de una carrera que le ha llevado a recorrer el mundo, Ricky Martin ha cumplido la promesa que hizo entonces de permanecer siempre cerca de ellos.
Durante años, Matteo y Valentino han acompañado al cantante en gran parte de sus giras internacionales. El propio artista explicaba en 2024 que ambos viajan con él prácticamente a todos sus compromisos profesionales gracias a un sistema de tutores que les permite continuar con sus estudios mientras recorren el mundo.
"Ellos no se quieren ir, están conmigo en todo momento", contaba en Despierta América, reflejando la estrecha relación que mantiene con los mellizos.
Una imagen que sigue repitiéndose este mismo verano. Tras concluir parte de su gira europea, Ricky ha compartido varios momentos de sus vacaciones familiares en Puerto Rico, donde también se prepara para celebrar el 18º cumpleaños de sus hijos mayores junto a sus otros dos hijos pequeños, Lucía, de 6 años, y Renn, de 5.
Las diferencias entre Matteo y Valentino
Aunque nacieron el mismo día, Ricky ya intuía cuando eran apenas unos bebés que sus personalidades serían diferentes.
Mientras describía a Valentino como un niño sonriente y tranquilo, aseguraba que Matteo era mucho más curioso y permanecía siempre atento a todo lo que ocurría a su alrededor.
Con el paso de los años, esas diferencias se han acentuado.
Matteo ha optado por mantenerse en un discreto segundo plano, con un perfil mucho más reservado, mientras que Valentino ha comenzado a desarrollar una presencia propia en redes sociales, donde comparte especialmente vídeos de baile y algunos momentos de su día a día.
Precisamente hace apenas unas semanas protagonizó uno de sus mensajes más comentados al pedir públicamente que dejaran de definirle únicamente por el apellido que lleva.
"Yo no quiero que me vean como el hijo de Ricky Martin. Ustedes deben de verme como Valentino", reclamó en un vídeo dirigido a sus seguidores, dejando claro que admira profundamente a su padre, pero que quiere construir su propio camino.
La familia de Ricky Martin, su mayor orgullo
Con el paso de los años, la familia de Ricky Martin siguió creciendo. En 2018 nació Lucía y un año después llegó Renn, los dos hijos que tuvo junto a su entonces marido, Jwan Yosef.
Lejos de esconder las diferencias entre ellos, el cantante siempre ha hablado con ternura de las distintas personalidades de cada uno.
"Tengo ya cuatro hijos. Cada uno es un universo diferente", explicaba recientemente, describiendo a Lucía como "la reina de la casa" y a Renn como un niño especialmente tranquilo.
Un orgullo que sigue llevando incluso muy cerca del corazón. En sus últimas vacaciones en Puerto Rico ha vuelto a lucir el collar de perlas con las iniciales de Matteo, Valentino, Lucía y Renn, un pequeño detalle que resume la importancia que su familia tiene en su vida.















