Carlos Herrera ha sido el encargado de dar el pregón en la Exaltación de la Venida de la Virgen del Rocío, que ha servido como antesala para el traslado de la Virgen los próximos 19 y 20 de agosto, uno de los momentos más esperados del Año Jubilar Rociero. Este pasado miércoles, día 5, desde el Santuario de la Blanca Paloma de Amonte, el comunicador pronunció un discurso cargado de devoción mariana, referencias a la tradición y a su propia familia.
"El Día de la Virgen Blanca, que era el nombre de mi madre y el nombre de la mujer que ha dado a luz a mi nieto", destacó Carlos Herrera al comienzo del pregón. Un bonito guiño a Blanca Llandres, la esposa de Alberto Herrera. Ambos, cabe destacar, han sido testigos de las palabras del comunicador en primera fila. Tanto el locutor como su mujer, junto a Rocío Crusset y Pepa Gea, acompañaron al presentador en este acto tan especial.
A lo largo de su discurso, Carlos Herrera puso en valor la devoción como "un compromiso con su historia, como una forma de vida y como una fe perpetua", además de rendir homenajes a la tradición mariana. Sus palabras han servido como antesala al traslado de la Virgen del Rocío desde su ermita, en la aldea de El Rocío, hasta Almonte, un acontecimiento que se celebra cada siete años y que tiene una enorme importancia para los almonteños y los devotos rocieros.
Las palabras a su nieto, Marcos
Uno de los momentos más emotivos —y personales— del pregón tuvo como protagonista a su nieto, hijo de Alberto Herrera y Blanca Llandres, que llegó al mundo el pasado mes de marzo. "Mi vida, queridos hermanos de Almonte, experimentó un chispazo hace pocos meses. Un calambrazo para reiniciar todo mi sentidero, una inyección de células madre en el corazón de este hombre. Nació mi nieto Marcos, envuelto en el amor de sus padres y de su familia", expresó.
"La sonrisa blanca de un niño nos despeja las nubes del fracaso, nos disuelve la bruma de los días aciagos, nos insufla un aire puro en la habitación de la vida y nos empuja al amor más sincero de todos", aseguró. En este punto del discurso, Carlos Herrera confesó que, antes del nacimiento de su nieto, rezó a la Virgen por su bienestar. "Cuántas veces, Rocío, vine a suplicar a tus pies que todo fuera bien, que Marcos llegara pleno de salud y con un pan de fe recién horneado debajo del brazo. Cuántas veces más he vuelto, madre, para agradecerte que todo fuera así y para ofrecerte su sentimiento rociero del futuro, que le hará sentirse uno más de tus hijos, un peregrino perpetuo de tu romería, una voz nueva en tu firmamento de oración, una luz brillante y firme desafiando las tormentas de oscuridad, un caminante juguetón y travieso que se transformará en un hombre de una pieza arrodillado a tus pies".
Para su nieto, quien llegó "envuelto en alegría, como llega la brisa temprana, la que alisa la mañana", solo pide felicidad. "Sé muy feliz, Marquitos, que ella siempre te ve por un agujero chiquito", expresó emocionado Carlos Herrera. Para sí mismo, el locutor pide años de vida, con el fin de poder acompañar a su nieto en sus aventuras, pero sobre todo, en su fe mariana: "Pido a la que está en el altar, salud y años para criarte, manos para acariciarte y llevarte de paseo desde casa al Chaparral. Y ver el secreto escondido de esta tierra, la tuya, que se explica en aleluya, por su Virgen del Rocío".
La emoción de Alberto Herrera
Ha sido un pregón especialmente emotivo. Sobre todo para Alberto. Este jueves, 6 de agosto, el joven comunicador, quien ha seguido los pasos de su padre en la radio, ha compartido un extracto del discurso en sus stories de Instagram, asegurando que Carlos Herrera lo emocionó hasta las lágrimas. "Lagrimón gordo. Inolvidable", ha comentado.
El orgullo de Pepa Gea
La mujer de Carlos Herrera también ha aplaudido públicamente a su marido. La periodista ha compartido en su perfil de Instagram un posado junto al comunicador tras el pregón y, orgullosa, le ha dedicado el siguiente mensaje: "Emoción con cada una de las palabras que solo él sabe pronunciar arañando el alma. ¡Bravo, pregonero!"








