Mario Vargas Llosa, Premio Nobel de Literatura: "Aprender a leer fue lo más importante que me ha pasado en la vida"
Te contamos el impacto de la lectura en nuestro cerebro y, además, te recomendamos los libros con los que puedes volver a recuperar este hábito tan saludable
Leer debería ser uno de esos pilares que los expertos recomiendan para vivir más. Porque no solo es una costumbre entretenida, también es buena para el cerebro. Y aquello que es bueno para la mente lo es para todo el cuerpo y las emociones. Basta con abrir una novela antes de dormir, perderse entre las páginas de un ensayo o dejarse atrapar por una historia para que nuestro disco duro empiece a trabajar de una forma muy distinta a como lo hace cuando deslizamos el dedo por las redes sociales.
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La lectura fortalece la memoria, mejora la concentración, reduce el estrés y hasta puede retrasar el deterioro cognitivo. Y eso influye en la salud general. Quizá por eso Mario Vargas Llosa aseguró que "aprender a leer fue lo más importante que me ha pasado en la vida". También dijo algo similar Borges, que acuñó la frase: "de los diversos instrumentos inventados por el hombre, el más asombroso es el libro".
Antes de convertirse en uno de los grandes nombres de la literatura universal y recibir el Premio Nobel, Mario Vargas Llosa descubrió muy pronto el poder de los libros. La lectura le abrió la puerta a otros mundos, despertó su imaginación y terminó convirtiéndose en la base de una carrera literaria excepcional.
Su frase trasciende la literatura. En realidad, habla de una capacidad que cualquier persona puede desarrollar y cuyos beneficios van mucho más allá de adquirir conocimientos. Cada libro que leemos deja una huella en nuestro cerebro.
A diferencia de otras actividades más pasivas, leer obliga al cerebro a coordinar numerosas funciones al mismo tiempo. Mientras seguimos una historia interpretamos símbolos, comprendemos el lenguaje, evocamos recuerdos, imaginamos escenarios, anticipamos lo que ocurrirá después y conectamos emocionalmente con los personajes.
Francisco Lara, jefe del Servicio de Psicología Clínica del Hospital Quirónsalud Córdoba y del Centro Médico Quirónsalud Jaén, explica que "leer es una de las actividades más completas para el cerebro" porque implica redes neuronales complejas que favorecen la plasticidad cerebral, es decir, la capacidad del cerebro para adaptarse, reorganizarse y crear nuevas conexiones. Además, al ejercitar procesos como la atención, la memoria y la concentración, contribuye a cuidar la salud mental.
Esa gimnasia cerebral explica que, cuanto más leemos, más entrenamos habilidades que utilizamos también en la vida diaria, desde mantener una conversación hasta resolver problemas o tomar decisiones.
Los beneficios no terminan cuando cerramos el libro. Mantener el hábito lector a lo largo de los años también puede ayudar a que el cerebro envejezca mejor.
Por su parte, el doctor Ernesto Orozco, jefe del Servicio de Neurología del Hospital Quirónsalud Córdoba, recuerda que numerosos estudios han comprobado que las personas que realizan actividades intelectualmente estimulantes, como leer o escribir, presentan una evolución más lenta del deterioro de la memoria. Este efecto se explica por la llamada reserva cognitiva, una especie de red de conexiones neuronales que ayuda al cerebro a compensar mejor los cambios propios de la edad o incluso algunas enfermedades neurodegenerativas.
Aunque leer no evita por sí solo patologías como el alzhéimer, sí constituye uno de esos hábitos que contribuyen a mantener el cerebro más resistente y preparado para afrontar el paso del tiempo.
Paradójicamente, nunca habíamos leído tanto y, al mismo tiempo, nunca nos había costado tanto mantener la atención. Pasamos buena parte del día saltando de una notificación a otra, consumiendo información fragmentada y dejando que las pantallas dicten el ritmo de nuestra concentración.
Pilar Conde, psicóloga y directora técnica de Clínicas Origen, explica que esta hiperestimulación favorece la sobrecarga cognitiva, aumenta el estrés y la ansiedad y dificulta el descanso. Frente a este escenario, la lectura se convierte en una herramienta sencilla para recuperar el equilibrio. "Ayuda a reducir el ritmo cerebral, abstraernos y concentrarnos en una historia. Esto permite generar una desaceleración de la activación psicofisiológica, como bajar la frecuencia cardíaca o reducir la tensión muscular", señala la especialista.
No es casualidad que muchas personas vuelvan a leer antes de acostarse. Además de sustituir el tiempo de pantalla, este pequeño ritual facilita la desconexión mental. De hecho, Francisco Lara destaca que leer antes de dormir se asocia con una mejor calidad del sueño porque reduce la activación cerebral y ayuda a entrar en un estado de calma.
Cuando seguimos la historia de un personaje, no solo conocemos lo que hace. También comprendemos cómo piensa, por qué toma determinadas decisiones o qué siente ante una pérdida, un fracaso o una alegría.
Ese ejercicio continuo fortalece la empatía, una capacidad fundamental para las relaciones personales. Según Francisco Lara, frente al consumo pasivo de contenidos digitales, la lectura activa circuitos cerebrales relacionados con la imaginación, la reflexión crítica y la comprensión de otros puntos de vista. Incluso puede convertirse en una herramienta de regulación emocional y autoconocimiento en momentos de incertidumbre.
Cómo recuperar el hábito lector
Juan José Daza, director de Buscalibre, considera que crear espacios dedicados a la lectura puede convertirse en una estrategia muy útil para recuperar la capacidad de concentración y entrenar la atención. Un rincón en el salón o en el dormitorio, en la terraza o jardín, o, incluso, esa cafetería que tanto nos gusta y que invita a la lectura. Si hacemos uso del transporte público, también puede ser un buen lugar para leer.
El experto recomienda reservar cada día momentos libres de interrupciones digitales, silenciando las notificaciones o alejando cualquier dispositivo que pueda desviar la atención. También aconseja empezar con objetivos realistas, dedicando solo unos minutos diarios para consolidar el hábito de forma progresiva.
A estas recomendaciones se suma Pilar Conde, quien insiste en que el éxito pasa por escoger libros que realmente despierten interés. "Lo importante es que la temática sea agradable y nos guste", aconseja la psicóloga, ya que cuando disfrutamos de la lectura resulta mucho más sencillo mantener la constancia. Además, recuerda que no es necesario dedicar largas horas a leer: "Con unos minutos al día la persona ya nota ciertos efectos en el bienestar".
Juan José Daza también aconseja asociar la lectura a momentos concretos del día, como antes de acostarse o durante los desplazamientos, y procurar leer de forma continuada, evitando alternar constantemente entre el libro y el teléfono móvil. Mantener esa atención sostenida favorece una comprensión más profunda de los textos, mejora la retención de la información y ayuda a entrenar la concentración, una capacidad cada vez más valiosa en un entorno dominado por las distracciones digitales.
Ahora que sabemos que leer es tan bueno para nuestra salud física y mental, ¿qué puedes escoger para disfrutar de la lectura estas vacaciones? Aquí te dejo algunas de mis recomendaciones:
'Albión', de Anna Hope (Libros del Asteroide)
Durante el funeral del patriarca de una influyente familia inglesa, viejos secretos, conflictos y heridas salen a la luz. Anna Hope construye una absorbente saga familiar que reflexiona sobre el privilegio, la herencia, las relaciones entre generaciones y la responsabilidad de construir un mundo mejor.
'La bailarina', de Patrick Modiano (Anagrama)
Con la delicadeza que caracteriza al Nobel francés, Modiano construye una breve e hipnótica novela sobre la memoria, el paso del tiempo y los fantasmas del pasado. Apenas un centenar de páginas que condensan toda la sensibilidad de uno de los grandes maestros de la literatura europea.
'Punto de araña', de Nerea Pallares (Lumen)
Ambientada en la costa gallega, esta novela entrelaza secretos familiares, memoria y relaciones de poder en una historia donde la tradición y el misterio avanzan de la mano. Un relato de gran intensidad emocional que mantiene la intriga hasta la última página.
'Extraña', de Olga Osorio (AdN)
¿Qué harías si un día despertaras con otro rostro y descubrieras que nadie reconoce quién eres? Olga Osorio construye un inquietante thriller psicológico en el que una mujer lucha por recuperar su identidad mientras se enfrenta a un mundo que la ha borrado por completo. Una novela absorbente sobre la memoria, la identidad y los límites de la realidad.
'Los figurantes', de Delphine de Vigan (Anagrama)
La escritora francesa regresa con una historia que invita a reflexionar sobre el papel que desempeñamos en la vida de los demás y sobre la necesidad de sentirnos vistos y reconocidos. Una novela inteligente y sutil sobre la identidad y los vínculos humanos.
'La intriga del funeral inconveniente', de Eduardo Mendoza (Seix Barral)
Eduardo Mendoza vuelve con una novela cargada de humor e ironía en la que un funeral desencadena una sucesión de enredos, secretos y situaciones disparatadas. Un divertido misterio protagonizado por su inolvidable detective sin nombre.
'Lo inesperado', de Pedro Simón (Espasa)
Pedro Simón vuelve a poner el foco en la gente corriente para contar una historia sobre la familia, el paso del tiempo y el amor que llega cuando ya no se espera. Una novela profundamente humana que, con ternura y sensibilidad, reivindica la capacidad de cuidar, resistir y encontrar esperanza incluso en los momentos más difíciles.
'La liebre y yo', de Chloe Dalton (Libros del Asteroide)
Todo comienza cuando la autora encuentra una liebre recién nacida durante el confinamiento y decide criarla. El resultado es un relato íntimo y luminoso sobre el vínculo entre el ser humano y la naturaleza y sobre cómo un encuentro inesperado puede cambiar nuestra forma de mirar el mundo.
'Mamá está dormida', de Máximo Huerta (Planeta)
Cuando una madre que empieza a perder la memoria revela a su hijo la existencia de un hermano del que nunca había oído hablar, ambos emprenden un viaje para descubrir la verdad. Una novela emotiva sobre los secretos familiares, la memoria y todo aquello que el tiempo nunca consigue borrar.
'Una vocación imposible. Cuentos completos', de Juan José Millás (Alfaguara)
Alfaguara reúne por primera vez todos los cuentos de Juan José Millás, un autor que ha convertido lo cotidiano en un territorio lleno de misterio y extrañeza. Un volumen imprescindible para descubrir relatos que exploran la identidad, la familia, el deseo, la culpa y las pequeñas grietas por las que la realidad deja entrever su lado más inquietante.
'El sexto mesías', de Mark Frost (Impedimenta)
El cocreador de Twin Peaks firma una apasionante novela de aventuras, misterio y ocultismo protagonizada por Arthur Conan Doyle. Una historia llena de conspiraciones, sociedades secretas y giros inesperados que combina el ritmo de un thriller con la elegancia de la narrativa clásica.
'El secreto de la habitación nº 3', de Colin Dexter (Siruela)
El inspector Morse se enfrenta a uno de los casos más desconcertantes de su carrera cuando un hombre aparece muerto en un hotel tras una fiesta de Nochevieja y el resto de los huéspedes desaparece sin dejar rastro. Un brillante clásico de la novela policiaca británica lleno de pistas falsas, identidades ocultas y giros inesperados.