La paisajista Mariana Martín advierte sobre el cuidado de las plantas en verano: "Aunque fuera haga calor, el aire acondicionado genera un microclima distinto"


Riego, aire acondicionado, plagas y mulching: la experta repasa los cuidados imprescindibles para que tus plantas de interior y terraza superen el calor sin sufrir


La paisajista Mariana Martín con un anturio © CampusTraining
16 de julio de 2026 a las 13:02 CEST

Si cada verano ves cómo tus plantas de interior pierden fuerza, se les caen las hojas o simplemente dejan de crecer, tranquila: no eres la única, y probablemente el problema no sea que tengas poca mano. El calor cambia por completo lo que necesitan tus plantas, y regar "como siempre" casi nunca es suficiente, ni dentro ni fuera de casa. 

Para saber qué hay que ajustar exactamente —tanto si tienes plantas de interior como una terraza llena de macetas—, hemos hablado con Mariana Martín, paisajista y docente en los cursos de Especialista en Jardinería y de Experto en Floristería, Floricultura y Ornamentación de Campus Training. Repasamos con ella los cuidados imprescindibles, del riego al mulching, para mantener bien tus plantas en verano y que lleguen sanas hasta septiembre.

Eso sí, no hace falta convertirse en jardinera experta para tener plantas sanas en pleno agosto: basta con escuchar lo que cada una necesita, y ajustar un poco el ritmo del verano al suyo.

Salón con sofá blanco, madre e hija y split de aire acondicionado © Bosch

Cuidado con el aire acondicionado

Solemos pensar que, si tenemos el aire acondicionado encendido (este de Bosch), nuestras plantas de interior están a salvo del calor. Pero ese frescor artificial no es inocuo: cambia por completo la humedad ambiental, y eso también afecta a cuánto y cómo hay que regar.

"Aunque fuera haga calor, el aire acondicionado genera un microclima distinto. Además, te recomiendo evitar regar de más: el exceso de humedad puede provocar que las raíces de nuestras plantas favoritas se pudran", explica Mariana Martín. Dicho de otro modo: el mismo gesto que asociamos siempre al calor —regar más— puede ser precisamente el que termine perjudicando a la planta.

Baño con bañera y plantas colgantes y en el suelo © Dobbies Garden Centres

Si el ambiente es demasiado seco... 

La solución, entonces, no es regar más, sino aprender a controlar la humedad del aire y la del sustrato por separado, como si fueran dos problemas distintos. "Tienes que pulverizar y controlar el sustrato. Como decía, el aire acondicionado no es adecuado: reseca el ambiente. Has de tener siempre un pulverizador a mano para aumentar la humedad, pero recuerda que esto no reemplaza el riego", apunta la experta. Su truco para no fallar el cálculo es sencillo: coloca un palillo en el sustrato y, si sale seco, es el momento de regar. 

Y si te vas de vacaciones y no puedes estar pendiente del palillo, una buena idea es agrupar todas las plantas con las mismas necesidades de riego, como en esta propuesta de Dobbies Garden Centres.

Comedor con banco, mesa redonda, regadera y macetas y espatifilo © Ivyline

Cuándo y cómo regar las plantas en verano

A la hora de regar las plantas, tan necesario es saber cuánta agua necesita cada especie como cuándo y cómo hacerlo. Por ejemplo, el espatifilo que aparece en esta propuesta de Ivyline debe regarse en verano dos o tres veces a la semana. 

"La tarde es el mejor horario: las plantas en la terraza aprovechan mejor el agua durante la noche. Al mediodía, gran parte se pierde por transpiración. Ocurre un poco igual que en los huertos cuando cultivamos alimentos", compara Mariana Martín. Y hay otro matiz que también cambia el resultado final: "riego localizado en raíces: aplica el agua directamente en el sustrato. Regar sobre las hojas puede favorecer la aparición de enfermedades y plagas".

Mesa con varias plantas en macetas de cerámica de colores© Ivyline

El mulching, el aliado que retiene la humedad

Para que tus plantas retengan la humedad, puedes apostar por macetas con autorriego o poner un plato con arcilla y agua debajo de tu maceta de cerámica (esta de Ivyline). También hay un truco de jardinería profesional que cada vez se ve más en terrazas y casas particulares, y que en verano marca una diferencia real: el mulching o acolchado.

"Uso de mulching o acolchado: es decir, cubre la superficie del sustrato con corteza de pino. Aunque también es posible usar fibra de coco, te recomiendo el pino. Esto ayuda a retener la humedad y evita que el sol impacte directamente sobre la tierra", explica Mariana Martín. Y añade algo que confirma su experiencia sobre el terreno: "en terrazas, donde el sol y el viento resecan mucho más rápido, desde mi experiencia puedo decirte que el mulching es un aliado clave para mantener las plantas saludables durante el verano".

Plantas en macetas  ficus lyrata © Campus Training

Limpiar sus hojas es clave para su salud

Hay un gesto que solemos olvidar por completo y que la experta considera parte esencial del cuidado de verano: limpiar las hojas de nuestras plantas de interior.

"Para ello, de vez en cuando pasa un paño húmedo para retirar polvo y suciedad. Esto favorece la fotosíntesis y mantiene a la planta activa", recuerda la docente de Campus Training. El polvo acumulado sobre las hojas bloquea buena parte de la luz que la planta necesita para funcionar a pleno rendimiento, justo en la época del año en la que más energía tiene que gastar para sobrellevar el calor.

Alféizar de ventana con dos plantas en maceta de color verde © Ib Laursen

Vigila las plagas: el calor multiplica los pulgones

El calor no solo afecta al riego: también acelera, y mucho, la aparición de plagas en cualquier tipo de planta, esté en la terraza o en el salón de casa, como en esta propuesta de Ib Laursen.

"En verano tendrás que estar más atento a las plagas: haz un monitoreo constante de tus plantas. Con el calor aumentan las apariciones de pulgones y otros insectos", advierte Mariana Martín. Su recomendación es no esperar a que el problema sea evidente a simple vista: "revisa tus plantas de manera periódica y, si detectas poblaciones altas, actúa rápido: el aceite de neem es una opción orgánica eficaz para controlar estos insectos".

Salón con gran ventanal con salida al jardín, sofá beige, alfombra, plantas en el suelo y colgantes, mesa de centro negra© Dekoria GmbH

Trátalas con el producto adecuado y a la hora idónea

Si finalmente detectas plagas y decides intervenir, el momento del día en el que lo hagas importa casi tanto como el producto que elijas para tratarla. "Si aplicas productos contra plagas, lo mejor es que lo hagas al final del día. Evitas el estrés por altas temperaturas y mejoras la eficiencia del tratamiento", recomienda la especialista. 

Aplicar cualquier producto con el sol todavía alto añade a las plantas (como las de esta propuesta de Dekoria GmbH) un estrés añadido que, en pleno verano, puede llegar a pesar más que la propia plaga que intentas controlar; el atardecer, en cambio, le da tiempo a recuperarse durante toda la noche. 

Terraza con suelo de madera, sofás de madera y asientos blancos, mesas auxiliares de madera, muchas plantas en maceta © Lupe Clemente

Si las tienes en la terraza o el balcón... 

Si en vez de aire acondicionado tu batalla diaria es el sol directo y el viento de la terraza (esta diseñada por Trestrazos Interior Design), el consejo va justo en la dirección contraria al anterior: hay que regar más, y con más frecuencia de la que probablemente tienes por costumbre.

"Debes regar más por la exposición al viento y al calor. Las plantas expuestas al sol y al viento necesitan más agua para seguir creciendo adecuadamente. Aumenta la frecuencia de riego en esta estación", señala la docente de los cursos de jardinería y floristería de Campus Training. No es una cuestión de mimo, sino de supervivencia básica frente a una pérdida de agua mucho más rápida que la de una planta protegida entre cuatro paredes: el viento seca el sustrato casi tan rápido como el propio sol, aunque a simple vista no lo notemos.

Balcón con enredadera en la pared, jardineras en la barandilla y sofás blanco con mesita auxiliar© Stella Rotger

En el exterior, más riego 

Regar más no significa regar de cualquier manera: en las plantas que decoran balcones (este de un proyecto del estudio Punto y Seguido) o terrazas, la cantidad de cada riego y el drenaje importan tanto como la frecuencia.

"Es preferible que hagas un riego profundo. Me refiero a que riegues despacio y en la cantidad necesaria, en vez de hacerlo varias veces", explica Martín. Su manera de comprobar que todo funciona como debe es sencilla y la puede hacer cualquiera: asegúrate de que el agua salga por los orificios de drenaje de la maceta; así sabrás que las raíces están recibiendo lo que de verdad necesitan.

Espacio con suelo cerámico, perchero de pared, poto y palmera© Quorn Stone

Especies que no temen el calor del verano

Si después de aplicar todos estos cuidados, sigues teniendo la sensación de que el verano se te escapa de las manos, la otra opción —y quizás la más cómoda— es elegir bien desde el principio.

Hay especies que llevan el calor mucho mejor que otras, y no tienen por qué renunciar a la decoración de tu casa. Las suculentas y los cactus, la sansevieria, el poto (como el de esta propuesta de Quorn Stone) o la cinta resisten bien tanto la sequedad del aire acondicionado como el sol directo de una terraza, y no exigen un riego constante para verse bien todo el verano. El espatifilo también es una buena opción, ya que, además de resistir bien, ayuda a reducir la temperatura y a refrescar las estancias.

En el exterior, la lavanda, el romero o el hibisco aportan color y aroma sin pedir demasiado a cambio, y toleran sin problema los días de más calor, además de necesitar muy poco mantenimiento fuera de un riego ocasional y un buen drenaje.