SEMANA 3 TRABAJO DE ABDOMEN

El 'dead bug' es uno de los mejores ejercicios para trabajar y conseguir un abdomen fuerte, según nuestra experta en fitness


Es el favorito de Carlotta Chacón y sirve para trabajar la musculatura profunda del core


Mujer haciendo el ejercicio dead bug en su casa© Getty Images
19 de agosto de 2026 a las 6:31 CEST

La Semana 3 del "Reto ¡HOLA! Agosto en forma" continúa con el abdomen como protagonista. Después de comenzar esta nueva fase combinando abdominales cruzados y en V y la plancha lateral, el ejercicio de hoy cambia completamente el tipo de trabajo. Esta vez Carlotta Chacón, de El Templo, propone un movimiento lento y controlado en el que el verdadero reto consiste en mover brazos y piernas sin perder la posición del tronco. Se trata del dead bug (o bicho muerto), un ejercicio muy utilizado para fortalecer el core y trabajar la estabilidad.

Cómo hacer bien el 'dead bug' o bicho muerto 

Para empezar, túmbate boca arriba y activa el abdomen procurando mantener la zona lumbar en contacto con el suelo. Desde esta posición, extiende simultáneamente un brazo y la pierna contraria, alejándolos del centro del cuerpo sin permitir que la espalda se arquee.

Vuelve lentamente a la posición inicial y repite hacia el otro lado: brazo derecho con pierna izquierda y brazo izquierdo con pierna derecha. Parece sencillo, pero cuanto más despacio y controlado realices el movimiento, más tendrás que trabajar para mantener el tronco estable.

"Lo más importante es que tu espalda baja nunca se despegue del suelo", insiste Carlotta. Por eso, la prioridad no es intentar llevar el brazo y la pierna lo más lejos posible, sino llegar únicamente hasta el punto en el que puedas conservar el abdomen activo y la posición de la pelvis.

Por qué el 'dead bug' es tan efectivo para fortalecer el core

A diferencia de otros ejercicios de abdominales en los que flexionamos repetidamente el tronco, en el dead bug el abdomen trabaja principalmente para impedir que el cuerpo pierda su posición mientras movemos las extremidades.

Este tipo de trabajo exige especialmente a la musculatura profunda del core, que contribuye a estabilizar la pelvis y la columna. También participan el recto abdominal y los oblicuos, mientras brazos y piernas se desplazan de manera contralateral.

Y es precisamente esa coordinación entre extremidades opuestas la que añade dificultad. Mientras un brazo y una pierna se alejan del cuerpo, el abdomen debe compensar las fuerzas que genera ese movimiento para evitar que la zona lumbar se levante del suelo.

El truco para saber si lo estás haciendo correctamente

Hay una referencia muy sencilla: vigila tu espalda baja. Si notas que comienza a separarse del suelo cuando extiendes el brazo y la pierna, probablemente estás intentando abarcar más recorrido del que puedes controlar.

En ese caso, no necesitas abandonar el ejercicio. Basta con acortar el movimiento: no bajes tanto la pierna o no lleves el brazo tan atrás hasta que seas capaz de mantener la zona lumbar estable.

También es importante controlar la respiración. Como recuerda Carlotta, mantén el abdomen contraído y exhala durante la fase de mayor esfuerzo, evitando contener el aire mientras realizas las repeticiones.

Cómo aumentar la dificultad con una minibanda

Cuando controles el ejercicio con tu propio peso corporal, Carlotta propone incorporar una minibanda de resistencia alrededor de las muñecas. Al mantener cierta tensión sobre la banda durante el movimiento de los brazos, introduces una resistencia adicional sin modificar la mecánica básica del ejercicio.

No obstante, la banda es opcional. Antes de añadir dificultad, asegúrate de poder alternar brazos y piernas manteniendo el abdomen activo y la espalda baja en contacto con el suelo durante toda la serie.

Un minuto de trabajo durante cuatro rondas

Para este ejercicio, Carlotta propone una duración mayor que en algunos de los retos anteriores: un minuto completo de trabajo, alternando continuamente ambos lados del cuerpo.

La serie se repite durante cuatro rondas, siempre priorizando el control sobre la velocidad. En un ejercicio como el dead bug, hacer más repeticiones no es necesariamente hacerlo mejor. El verdadero desafío consiste en mantener el core firme durante todo el minuto mientras brazos y piernas se mueven sin que la espalda baja pierda su posición.

Primera semana: cardio de bajo impacto

Segunda semana: Trabajo con peso corporal

Tercera semana: Trabajo de abdomen